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martes, 13 de marzo de 2018

Menestra de temporada

 

A menudo, en los programas de cocina en television, oímos hablar de Confort Food, o sea, esos platos que nos hacen sentir bien, relajados, protegidos, mimados. En mi caso, la menestra de temporada es uno de mis principales "platos del confort". En realidad me refiero mas que a la receta típicamente española a la menestra "a la italiana" (minestrone), un guiso de verduras mas bien caldoso, que se acompaña bien con un pan rustico (mejor aun si tostado). Te templa el cuerpo y te hace olvidar las preocupaciones y el malestar.
No tengo una receta exacta y fija porque cambio en función de la estación y de las verduras de temporada, y de lo que tengo a mano.
Elijo 4 ò 5 verduras que pueden ser zanahoria, apio, puerro, calabacin, tallos de espinaca, remolacha, bulbo de hinojo, brécol, berza, calabaza, coliflor, nabo, habichuelas verdes, o las que se os ocurran. las corto en trozos de entre 1 y 2 centímetro dependiendo de la dureza. Las pongo en una olla grande y las cubro con agua o con caldo vegetal, si queréis un sabor mas concentrado. Sazono y pongo a hervir. Desde el hervor, cuezo a fuego lento con tapadera durante 30 minutos.
Transcurrido este tiempo añado alguna patata (cortada en trozos de un par de centímetros, un vaso de legumbres precocinadas* (garbanzos o habichuelas) y varias cucharadas de lentejas rojas peladas. Estas lentejas tienen un tiempo de preparación de aproximadamente 15 minutos, en los que pierden su color y en parte se disuelven en el caldo, que se hace un poco mas denso. Así pues, sigo cociendo todo durante otros 15 o 20 minutos, hasta que las patatas no estén tiernas.
Sirvo en un plato hondo con su caldo y todo. Rocío con un chorrito de un buen aceite de oliva, termino con un pellizco de pimienta negra... y me olvido de todo lo demás.






*Uso legumbres envasadas para poder improvisar sin tener que acordarme con antelación de ponerlas en remojo... porque me olvido siempre. Sin embargo,se pueden usar tranquilamente legumbres secas precedentemente remojadas durante todo la noche (o todo el día), añadiéndolas al principio de la preparación. Es también una buena idea sustituirlas con algún cereal como cebada o farro. Las lentejas rojas tampoco son imprescinibles, aunque a mi personalmente me gustan mucho en los guisos.

Diana MR











jueves, 22 de febrero de 2018

Brownie sin huevo



Era domingo por la tarde. Llovía y hacía frío. Película, sofá, manta,... Pero... Horror! Ni un dulce que echarse a la boca! Ni una onza de chocolate! Y peor aun: no había hecho la compra, así que ni un huevo en el frigorífico!
Por suerte Google juega siempre a nuestro favor y Martha Steward, cuando se "marujeo" se trata, tiene siempre la solución. Es suya la receta que google me dio en cuanto escribí "tarta Vegan chocolate", aunque luego yo la modifiqué un poco en función de mi despensa. La verdad, no tenía mucha fe en el resultado porque ya una vez en el pasado había probado a hacer una tarta de chocolate sin huevo y después pocas horas ya estaba dura y sin gracia. Esta no, esta tarta de chocolate completamente vegana no solo salió espectacularmente tierna sino que siguió tierna y cada vez mas buena durante varios días.
Así que, sin mas, os presento la receta. Pero la que encontráis a continuación es mi versión, no la Martha. La he llamado Brownie aunque quizás no sea una dominación exacta (el brownie normalmente es mas compacto, menos esponjoso) porque satisface como el mejor brownie las ganas de chocolate que te asaltan en esos domingos lluviosos delante del televisor, debajo de una manta calentita. Espero que os guste.


Ingredientes:


170 gramos de harina
170 gramos de azúcar de caña
3 cucharadas colmas de cacao amargo de buena calidad
1 cucharadita de bicarbonato
Media cucharadita de sal
Una cucharadita de café soluble 

3 cucharadas de aceite de girasol
3 cucharadas de aceite de oliva
Una cucharada de vinagre blanco
250 ml de leche de coco o de soja

Preparación:


Calentar el horno a 180°C. Engrasar un molde de 20 cm x20 cm.
En un bol grande tamizar todos los ingredientes en polvo (harina, azúcar, cacao, bicarbonato, sal y café)
Hacer un hueco en el centro de los ingredientes secos y verter en él los demás ingredientes, dejando el vinagre por último.
Mezclar muy rápidamente con unas varillas manuales o una cuchara de madera todos los ingredientes. No es necesario que la mezcla quede increíblemente homogénea, ni montar. Lo único realmente imprescindible es hacer esta operación muy deprisa porque el bicarbonato empieza enseguida a reaccionar con el vinagre y es importante meter el dulce en el horno antes de que se pierda este gas, que es lo que le dará la textura esponjosa.
Llenar el molde con la masa obtenida, emparejamos con la cuchara y meterlo en el horno a 180°C, sin aire, donde lo dejaremos durante 35 minutos.
Dejar el brownie en el molde durante 5 minutos, fuera del horno, antes de desmoldarlo y dejarlo enfriar en una rejilla.
Es tan bueno que no necesita nada mas, pero es perfecto para hacer tartas rellenas.
Es un dulce adecuado para una dieta vegetariana, vegana o para intolerantes al huevo o a la lactosa.

Diana MR


lunes, 4 de septiembre de 2017

Cebada con puerros

Con la receta de hoy quiero salir de los esquemas, pero no a través de la innovación sino echando un vistazo al pasado. Los cereales están en la base de la pirámide alimentaria, pero a muchos se nos olvida lo fácil que es introducirlos en nuestra dieta, excepto en el caso del arroz. Pues bien, la cebada, como el farro, puede sustituir al arroz en muchas preparaciones y cuenta con una tabla nutricional de las que hacen enloquecer de felicidad a los amantes de la dieta sana. Prestad atenciòn al tiempo de cocciòn indicado en la etiqueta. Esta receta prevee unos 35 minutos. La cebada integral normalmente requiere mas tiempo, tenedlo en cuenta si la usais.




Ingredientes para 4 personas:

Cebada perlada: 2 vasos
Puerros: 2 grandes o 3 medianos.
Mantequilla: 2 cucharadas (opcional).
Aceite EVO: 2 cucharadas (4 si no usas mantequilla).
Caldo vegetal: la cantidad necesaria (entre 1 litro y 1 litro y medio)
Vino blanco: medio vaso
Queso parmesano en polvo: 50 gr aprox. (al gusto)
Especias y hierbas al gusto: escamas de pimiento picante, hojas de tomillo fresco, menta,...

Preparación:


Lavar la cebada con agua corriente hasta que ésta salga limpia. Escurrir y reservar.

En una sartén u olla con fondo ancho calentar juntos el aceite y la mantequilla. Añadir también el pimiento picante si habéis decidido usarlo. 

Cortar los puerros: primero en 2 a lo largo y luego en rodajas de medio centímetro, creando así medias lunas que se separan fàcilmente.

Cuando empiece a estar caliente y la mantequilla completamente derretida, añadir los puerros. Salar y remover. Dejar sofreír, moviendo de vez en cuando, hasta que empiecen a ablandarse, prestando atención a que no se queme.

Añadir la cebada escurrida y dejar que también ella se sofría sin quemarse a fuego medio/alto durante un par de minutos. A continuación incorporar el vino, remover y dejar que evapore. Una vez evaporado podemos cubrir la cebada con caldo vegetal y dejar cocer a fuego alto durante 5 minutos.

Cubrir la sartén u olla con una tapadera, bajar el fuego al mínimo y dejar cocer durante 30 minutos. Pero atención: es necesario destaparlo cada 5 minutos, añadir un poco de caldo si se está secando, mezclar y volver a tapar.

La decisión sobre cuanto tiene que quedar caldoso el resultado final es absolutamente personal y despenderá de cuanto caldo se va añadiendo al final. Además, dependiendo del sabor mas o menos concentrado del caldo será o no necesario salar la preparación. Lo mejor es probarlo.

Transcurrido el tiempo (y comprobado por seguridad que la cebada no está dura), apagar el fuego y distribuir el queso parmesano en polvo sobre la cebada. Mezclar. 

Si queda un poco seco o compacto se puede añadir ahora otro medio cucharón de caldo y mezclar
Dejar la olla tapada con el fuego apagado durante 5 minutos. Podemos aprovechar para preparar, si queremos, algunas hierbas frescas para añadirlas en el ultimo momento o decorar el plato. Creo que el tomillo fresco queda muy bien. Se puede, por el contrario, optar por darle un punto crujiente al plato con unos piñones tostados.

Servir en platos llanos y a comer antes de que se enfríe!

Diana MR

martes, 8 de julio de 2014

Albóndigas de berenjena



Permitidme que pase momentaneamente la página de los dulces, por mucho que yo misma la lleve por bandera. Hace algunos días una chica dominicana me habló de esta receta muy típica en su casa y en su país de origen. No me dio todos los detalles pero yo soy una mujer curiosa y he investigado. He encontrado on line infinidad de versiones y al final he creado la mía, principalmente simplificando. Mientras las hacía, he probado varias variaciones; algunas os las narraré en la nota final ¡Creo que os gustará tanto como a mi!

Ingredientes:

Berenjenas grande: 2
Pan rallado: 120 gramos (+ rebozado opcional)
Cebolla muy picada: 1 cucharada
Perejil picado: 1 cucharada
Huevo: 1 (opcional)
Sal y pimienta
Aceite para freír
Sal gorda para terminar

Preparación:

Asar con antelación las berenjenas, hace falta que estén frías antes de continuar elaborando las albóndigas. Pelarlas, picarlas con el cuchillo y escurrirlas un poco, pero sin agobiarse ya que el pan rallado absorberá la humedad.
Unir los demás ingredientes y mezclar perfectamente y dejar reposar 10 minutos antes de hacer bolitas del tamaño que prefiráis. Las mías son de unos 3 ó 4 centímetros de diámetro. Es el momento de freírlas, pero antes yo prefiero darles unas vueltas en pan rayado para que se cree una corteza más crujiente agradable al paladar y a la vista, que hace que la albóndiga preserve su forma y no absorba demasiado aceite. Así pues, freír en aceite de oliva bien caliente.
Escurrir sobre papel absorbente y servir, sazonando con sal gorda ya que la sal fina podría hacer que la corteza se humedezca y pierda su consistencia crujiente.




Rizando el rizo:

Estas albóndigas ya están para comérselas, pero si queréis rizar el rizo y preparar algo más complicado podéis preparar un pisto o una simple salsa de tomate no demasiado espesa e ir metiendo ordenadamente en ella las albóndigas conforme se van sacando del aceite de freír. Otros 5 minutos de cocción junto a la salsa, evitando remover para que no se deshagan, aseguran la unión perfecta de los sabores.
El plato obtenido ya es perfecto por si solo, con un buen trozo de pan ¡pero podemos exagerar aún mas! En la foto anterior os muestro unas caracolas gigantes, un formato de pasta perfecto para rellenar. He  cocido la pasta escurriéndola con 2 minutos de adelanto, las he enfriado bajo el agua lo justo para no quemarme los dedos. He puesto un poco de salsa en el fondo de una fuente para horno y una albóndiga dentro de cada caracola. He terminado con un buen puñado de parmesano rayado y un chorrito de aceite, sal y pimienta, y lo he metido en el horno a 200°C durante 10 minutos más otros 5 con grill. Una maravilla...

Notas:

Si habéis decidido "rizar el rizo" no os aconsejo que las friáis sin pan rallado. Quedarían demasiado blandas y se desmoronarían al primer hervor.
El huevo es absolutamente opcional, se puede eliminar sustituyendo una parte de pan rayado con harina o fécula. Sería una óptima solución "vegan". No obstante, a mi el huevo me gusta y me gusta la consistencia que da a las albóndigas.
Para qué engañarnos, cuando las mordáis, sobre todo sin salsa y con costra de pan rayado, os recordarán a las roquetas caseras. Nada nos impide que las hagamos alargadas y las llamemos croquetas, lo que prefiráis. 
¡Buen provecho!

Diana Manzanares Ruiz



martes, 1 de enero de 2013

Tomates confitados



Según tengo entendido confitar un alimento es guisarlo a fuego muy muy suave en un medio generalmente graso. Hasta ahora había confitado y caramelizado cebollas. Hace unos días en un restaurante ví en la carta que la ensalada tenía tomates confitados, investigué un poco y este es el resultado de lo que leí con un poquito de mi cosecha.
En realidad estos tomates pueden usarse como complemento, o acompañamiento, de un plato de verdura, carne o pescado. En ensaladas de todo tipo y allí donde se os ocurra, incluso sustituyendo a los tomates secos en algunos platos de pasta. Puedo imaginarlos sobre una tosta de pan y con una buena anchoa.

En esta ocasión los usé para completar un plato de calabacines rellenos de foie en la cena de Noche Vieja.


Ingredientes:

Una vez que nos vayamos a poner a confitar tomates, y como se llevará tanto tiempo, mejor hacerlo a lo grande. Aprovecharemos cada rincón del horno donde nos quepa una fuente . Despés pueden conservarse en el frigorífico cubiertos de aceite.

Tomates rojos tipo pera.
Hierbas aromáticas (oregano, romero, tomillo)
Sal gorda
Aceite de oliva virgen.

Elaboración.
Cortamos los tomates  por la mitad, a lo largo, y con ayuda de una cucharilla le quitamos las semillas. Vamos poniendo estas mitades boca abajo sobre la fuente donde vayamos a guisarlos y que sea apta para horno.

Una vez tengamos todos los tomates dispuestos sobre la fuente,  le echamos las hierbas muy picadas si son frescas (yo usé hierbas provenzales de “carmencita”), un par de ajos aplastados, un poquito de sal gruesa sobre cada tomate y regamos con el aceite de oliva. La cantidad de acetite dependerá de la de tomates y de la fuente, pero debe quedar cubierto al menos un centímetro de la fuente. Después el tomate soltará agua y terminará confitándose en el aceite y en su propio jugo.
Ahora ya sólo queda poner el horno a 200ºC e introduir la fuente. Mantener a esa temperatura durante 20 minutos o 10 si se ha precalentado. Bajamos la temperatura a 120ºC y mantenemos otros 30 minutos. Ahora bajamos a unos 80º C  y nos olvidamos de los tomates durante un par de horas.


Sacamos y dejamos enfriar y ¡!A COMER!!! O guardar. 

lunes, 29 de octubre de 2012

Risotto con calabaza


Hoy tampoco dejo escapar la ocasión para presentaros una receta cuyo ingrediente principal es la hortaliza de la temporada y, en estos días, la verdura más de moda: la calabaza.
Os advierto que cualquier chef italiano podría poner pegas a mi método pero no más que a cualquier ama de casa compatriota. Pero al fin de cuentas así es como yo lo hago en casa, no en un restaurante de lujo ni en una trattoria típica... 
 
 


Ingredientes para 2 personas:

Calabaza: 350/400 gramos
Arroz: 150 gramos*
Cebolla picada: 2 cucharadas
Mantequilla: 1 nuez
Aceite de oliva: 1 cucharada
Caldo vegetal: c.n.
Queso gorgonzola (o azul, o roquefort...): 1 cucharada
Nuez moscada, pimienta verde, sal







Preparación:

Limpiar la calabaza quitándole piel, semillas y los filamentos que suelen tener en el centro. Picarla con el cuchillo o la media luna lo mas fino posible. Yo no os aconsejo que uséis la picadora, los trozos quedarían menos homogéneos en forma y tamaño.
Poner en una cacerola o sartén la mantequilla y, sobre el fuego moderado, derretir junto al aceite. La mantequilla dará un sabor especial al plato, el aceite aumenta su punto de humo evitando que se queme. Dorar ligeramente la cebolla picada. Cuando empiece a tomar color, incorporar la calabaza picada. Sofreír girando o salteando de vez en cuando durante unos 5 minutos.
Añadir el arroz, mezclar y continuar sofriendo durante otro minuto o 2, para que el arroz se tueste ligeramente.
Cubrir con 2 cucharones de caldo vegetal y dejar cocer, girando a menudo, a fuego alto hasta que se evapore casi por completo. Continuaremos cociendo a fuego medio/bajo, añadiendo los cucharones de caldo uno a uno, dejando que evapore uno antes de añadir el siguiente. Girar delicadamente muy a menudo. Cuando falten pocos minutos para la completa cocción del arroz, incorporar el queso. Yo uso gorgonzola, pero cualquier queso fuerte y aromático quedará bien. Condimentar con abundante nuez moscada y pimienta verde. Sólo si es necesario, sazonar.
Apagar el fuego, cubrir la cacerola y dejar reposar unos minutos. Servir inmediatamente.
El risotto tiene que quedar cremoso y bien ligado, como quedaría un buen arroz con leche recién cocinado. Este punto de cocción del arroz se llama en italiano "all'onda" (a la ola), imagino que  por la consistencia con la que se desmorona en el plato cuando sirves una cucharada... más parecido a una ola de lava en la falda de un volcán. Ojo a no quemaros, empezad por los bordes!

* El arroz, para el risotto, lo uso Arbóreo. Pero reconozco que en España es un poco más difícil de encontrar. Podéis usar cualquier arroz bastante rico en almidón, de grano redondeado.

Diana MR

domingo, 22 de julio de 2012

Arroz con verduras

Un buen arroz, en un cálido domingo de verano, a la sombra de un laurel en mi jardín. No es nada exótico ni lujoso, pero es de esos raros placeres que hoy por hoy están aún a nuestro alcance y de los que hay que disfrutar.

Ingredientes:
1 taza de arroz (recomiendo tipo bomba o de grano redondo)
Un puñado de verduras variadas, según disponibilidad y según temporada (aunque las congeladas también son válidas), en esta ocasión yo he usado:
Guisantes
Judías verdes finas
Espárragos
Zanahorias
habas
1 pimiento rojo asado
3 o 4 cucharadas de tomate natural (picado o triturado)
Un par de ajos
Perejil
Unas hebras de azafrán
1 pizca de curri (opcional, a mí me gusta poner curri a casi todos los platos de arroz pero comprendo que sea un sabor que no le guste a todo el mundo)
1 cucharadita de pimentón dulce
1l. de agua (mejor si se sustituye por 1 l. de caldo de verduras)

Preparación:
Se lavan y trocean las verduras. En la paella(1) u otro tipo de cazuela baja abierta se pone un chorrito de aceite de oliva, cuando esté templado se añaden los ajos y se sofríen. Se ponen los ajos en un mortero, con una pizca de sal, las hebras de azafrán y el perejil (si se desea se pueden añadir otras hierbas como tomillo, orégano o romero). Se maja esta mezcla y se le añade el curri y el pimentón. Se reserva. A continuación se sofríe en la misma paella el pimiento y se le añade el resto de las verduras, salteándolas bien. Cuando estén salteadas, se les añade el tomate picado o triturado, se le dan unas vueltas y se le añade el arroz, moviéndolo para que se impregne de toda la "sustancia" que hay en la sartén. Se deja sólo un instante que el arroz coja el jugo del tomate y de las verduras e inmediatamente se le añade el contenido del mortero y el caldo/agua caliente. La proporción de caldo o agua debe ser aproximadamente del doble del arroz, más una medida extra, que las abuelas suelen llamar "para la olla", osea que es lo que se evapora por el efecto de la cocción. Así que si ponemos una taza de arroz, añadimos tres tazas de caldo o agua. Si el arroz es del tipo Bomba, conviene añadir un poco más de agua pues este arroz absorve más caldo (lo que repercute muy positivamente en su sabor ya que eso significa que es más jugoso y que retiene más los sabores y las esencias del plato). Es el momento de darle un "meneo" a la paella, pues después no conviene moverla mucho, ya que el arroz se "pasaría".
Se deja cocer a fuego medio/suave durante unos 20 minutos (un poco más si es con arroz Bomba).  Se aparta del fuego y se decora con el pimiento asado y unos cuartos de limón (pues el limón es un magnífico aderezo para esta y otras recetas de arroz).
Antes de llevar a la mesa conviene dejarlo reposar 4 o 5 minutos. En las fotografías que acompañan esta receta podéis observar que el arroz está un poco caldoso, esto es porque están tomadas inmediatamente después de apartarlo del fuego, antes de que reposara, después quedó un poco más seco, que es el punto bueno.

Al arroz le pasa como a tantas otras recetas tradicionales que, como ya dijimos más abajo, tienen la gran virtud de admitir casi cualquier ingrediente, según la temporada y según la disponibilidad económica del cocinero. El arroz puede acompañarse magníficamente de pescado, marisco, carnes (conejo, pollo, costilla de cerdo, etc. etc.). En esta ocasión os ofrezco una receta acorde con los tiempos de austeridad que nos ha tocado vivir: arroz y verdura. Es económico, ligero y al alcance de todas las economías y las dietas.

(1) La palabra paella que algunos usan sólo para designar la receta de arroz típica de Valencia, en realidad se refiere en origen a la sartén en la que es elaborada esta receta. "Paella" es un término catalán/valenciano que procede del latín "patella" (plato o sartén pequeña). Así pues me parece tanto o más correcto utilizar "paella" que "paellera".



miércoles, 18 de julio de 2012

Porra Antequerana con fresas y cerezas




Ingredientes para 4 personas
750 gr de tomates maduros
2 fresas y 4 cerezas por cada tomate (las medidas las podéis ajustar según la intensidad deseada de sabor)
500 gr de pan duro (siguiendo el consejo de Diana, si el pan no está duro, podéis meterlo en el horno unos minutos para que endurezca).
1 ó 2 dientes de ajo (al gusto)
2 huevos cocidos
100 gr de jamón cortado en cuadraditos
Aceite de oliva virgen extra y sal.

Preparación
En un recipiente trocea el pan y añádele el vinagre.

Pela y trocea los tomates ( yo casi siempre los dejo sin pelar, sólo los limpio bien y le quito la parte de la rama), añade el ajo, las fresas y cerezas.

Añade el pan al que previamente le pusiste el vinagre. 

Vuelve a triturar con la batidora y añade aceite y sal al gusto.


Este plato se sirve frio,es una delicia, y aún más si se acompaña con taquitos de jamón, huevo cocido y se acompaña con unos picos, colines, regañás...(en cada lugar se le llama de una manera)

Os animo a preparar esta receta usando pan de leche (bollos pequeños, blanquitos y muy tiernos),  consiguen una textura muy fina al paladar. Delicioso!!!


L u I s A

lunes, 11 de junio de 2012

Cascarillas de naranjas confitadas

Necesitamos:
Agua
1 cucharada de sal (mejor si es gruesa)
Cáscaras de naranja (podría ser también de limón, o de cualquier otro cítrico)
Azúcar





Cómo lo hacemos.
No he puesto cantidades, porque todo depende de cuántas cáscaras de naranjas vamos a usar. Tendrán que calcular, más o menos, la misma cantidad de azúcar que de cáscaras.
Lo primero que haremos es limpiar bien las cascarillas de la parte blanca de atrás. Se la sacamos todo lo que podamos, pero tampoco es necesario dejarla solo con lo naranja (personalmente me gusta dejarle algunos trocillos que se noten, porque me gusta que amargoseen un poco), si prefieren que no se note el sabor amargo, entonces, déjenla bien peladas. Tenemos que cortarlas en juliana (o en bastoncillos más o menos grandes, depende qué queramos hacer con ellas después)
Ponemos estas cáscaras en agua y sal, la ponemos en el fuego hasta que hiervan. Tiramos ese agua, echamos agua limpia y repetimos la operación (ahora ya sin sal). Tenemos que hacer esto 5 ó 6 veces. Las cáscaras se irán reblandeando y se irán quedando menos amargas.
Es el momento más interesante. Preparamos un almíbar. Cuando empiece a hervir, incorporamos las cascaras. Y lo dejamos todo junto en el fuego, hasta que el almíbar alcance el punto adecuado de espesor (ese que casi parece caramelo, pero no llega a serlo todavía, y que llaman punto bola). Aunque no sea adecuado mover mucho el almíbar, hay que controlar que no se peguen entre sí las cascarillas.
Ahora lo sacamos del almíbar y los ponemos a secar. Si tenemos una rejilla de esas que sirven para enfríar los bizcochos, la usamos. Y si no, podemos ponerlas sobre papel vegetal. Las separamos bien para que no se queden pegadas las unas a las otras y las cubrimos con azúcar blanca normal. Las dejamos secar durante un día. Pero a mitad del trayecto aconsejo que se muevan un poco y que se vuelva a echar azúcar por encima. Si vamos a cubrirlas con chocolate, con una vez que le echemos azúcar será suficiente.
Cuando se sequen, van a quedar cubiertas de una costra dura (el azúcar), con un fondo suave y se van a convertir en una delicia que sirve para acompañar un té o para adornar una tarta o para hacer bombones.
Se puede conservar y tener para cuando lo necesitemos.

martes, 5 de junio de 2012

Pan y tomate




Esta es una receta de la tradición toscana, se llama "Pappa al pomodoro" y es la cosa mas fácil que os podáis imaginar. No se si los antiguos campesinos toscanos la hacía exactamente así, pero me imagino que cada uno lo haría como le daba la gana... Este plato es también famoso por ser uno de los preferidos de los niños, y no me extraña! Pero lo mejor de todo es que es una plato practicamente gratis. Os doy los ingredientes y las cantidades que uso yo, pero está claro que dependerán del gusto y de otros factores que os comento mas adelante:

Ingredientes:

Pan duro: 250 gr*
Tomate triturado: 400 gr
Caldo vegetal: 750 ml **
Ajo: 2 ò 3 dientes***
Aceite de oliva: 70 / 80 ml
Albahaca: al menos 10 hojas
Sal, pimienta.


* Si el pan no está muy duro podéis tostarlo un poco en el horno
** Cuanto mas duro esté el pan mas caldo absorberá. Vale también 750 ml de agua con una pastilla y media de caldo.
*** Si es para los niños no exagereis con los ajos. podéis ponerlos enteros para luego quitarlos, si los encontráis.

Preparación:

Poner el aceite en una sartén alta o en una olla, sofreír los ajos. Añadir el tomate, rehogar un par de minutos. Añadir la albahaca, rompiendo algunas hojas con las manos. Sazonar y pepar.
Incorporar el pan duro cortado en rodajas finas. Darle unas vueltas para que absorba un poco del tomate. Cubrir con el caldo vegetal.
Cubrir y dejar cocer a fuego lento durante una hora. Como resultado el pan se tiene que desmoronar, pero quedar algunas cortezas y trozos enteros.
Se sirve rociada con un chorrito generoso de aceite de oliva cuanto mas bueno mejor.
Se un plato perfecto para comer recalentado o para congelarlo... Mas reciclado imposible!
Os lo recomiendo mas encarecidamente que nunca :)

Diana MR

martes, 29 de mayo de 2012

Naranja con canela y miel

Me voy a atrever a poner en nuestro blog esta "receta" o esta idea, como queráis llamarla. Es más bien un recuerdo de los postres de papá, y aunque reconozco que es como si pusiera la receta de las fresas con azúcar creo que no está mal que en este blog aparezca uno de nuestros postres tradicionales o mejor dicho, una de nuestras formas de saborear la naranja.

Hay que partir de unas naranjas frescas y con sabor, en la naranja estará el éxito.

Pelar las naranja y eliminar toda la carne blanca. Cortar en rodajas no muy finas y disponer sobre una bandeja plana. Espolvorear canela, según el gusto, y bañar con un chorrito de miel suave, o azúcar si lo preferís. Podemos añadirle trocitos de nueces, pasas, .... En la preparación de la foto añadí unas almendras crocantis. Dejamos reposar un ratito en el frigorífico y !a comer!.

Os aseguro que si tenéis invitados que no las han probado se quedarán sorprendidos, al menos eso fue lo que me ocurrió una vez que vinieron a comer unos tios "venezolanos" de Manolo, simplemente !les encantó!

sábado, 19 de mayo de 2012

Pastelitos de zanahoria


Venga, venga! Que el veranito ya está aquí y la zanahoria ayuda a broncearse!

Ingredientes para 8/10 pastelitos:

10 zanahorias
1 huevo
2 cucharadas de nata o queso cremoso
3 cucharadas queso en polvo (parmesano, por ejemplo)
2 cucharadas de cebolla picada
Romero, tomillo, salvia
Perejil
Sal y pimienta.

Preparación:

Lavar, pelar y cortar en rodajas las zanahorias. Ponerlas junto a la cebolla picada en una bolsa para hornear o en un recipiente con tapadera que adecuado para el microondas. Unir una ramita de romero y otra de tomillo, un par de hojas de salvia y sal y pimienta al gusto. Cubrir o cerrar la bolsa. Cocinar en microondas hasta que la zanahoria esté tierna (dependerá del grosor, pero si las cortáis finas deberían ser unos 5/7 minutos).
Una vez que las zanahorias estarán tiernas, colocarlas en un vaso para batidora. Añadir la nata o el queso cremoso y batir. Añadir el huevo, el perejil picado y el queso en polvo y continuar a batir hasta que no queden trocitos de zanahoria.
Colocar la crema obtenida en moldes de silicona para magdalenas, o algo parecido también adecuado para el microondas. Se puede también, claro, hacer uno grande en vez de muchos pequeños! Poner los moldes sobre un plato y cubrirlos con película transparente de cocina. Cocinar en microondas hasta que los pastelitos estén bastante compactos y se despeguen de las pareces de los moldes (unos 5 minutos).

Son buenos calientes, pero sobre todo el día después fríos de frigorífico!

Nota: No tengo ni idea de cuanto pesan 10 zanahorias. La próxima vez las peso, pero basta que sean medianas.
Si queréis los pastelitos mas compactos añadid tranquilamente un poco de harina (una cucharada o dos) y cocedlos algún minuto mas.

Diana

viernes, 30 de marzo de 2012

Berenjenas con miel.

Estas berenjenas con miel, están basadas en una receta cordobesa, en este blog las publico a mi estilo.

Ingredientes:

1 berenjena
1 huevo
Sal
Harina 
Miel (preferiblemente miel de caña)

Preparación:

Sin pelar cortamos aros de berenjena, de un grosor aproximado de un centímetro.
Cubrimos la berenjena con agua salada en un bol durante un par de horas, para que pierdan acidez.
Rebozamos los aros de berenjena , pasándolo primero por huevo y luego por harina (procurando que no quede demasiada harina adherida a la berenjena).
Calentamos aceite de oliva en la sartén y cuando esté bien caliente ponemos a freir las berenjenas.
En una bandeja ponemos papel de cocina para que las berenjenas pierdan aceite una vez fritas.
Una vez todas las berenjenas fritas, las servimos con una cucharada de miel cubriéndolas.
Es una receta sencilla, pero deliciosa, se que vosotras las hacéis pero quería que quedara recogida aquí, a veces las recetas más sencillas pasan desapercibidas pero enriquecen mucho la cocina.

LuIsA

martes, 7 de febrero de 2012

Gnocchi de Calabaza con crema de brócoli y yogourt griego


Ingredientes:

- Para los gnocchi:
* 1 calabaza mediana
* harina
* 1 huevo
*sal

-Para la salsa:
* brócoli
*1 yogourt griego 0% grasa
* 1 ajo
*sal


Preparación:
La elaboración del gnocchi es sencilla , ya se ha visto en este blog en alguna ocuasión, la diferencia ene ste caso es que se trata de gnocchi de calabaza, por lo que será muy importante elegir una buena calabaza, bien aromatizada. Yo he cocido la calabaza, pero esto hace que retenga demasiada agua y luego sea más difícil hacer el gnocchi por lo que recomiendo cocerlas al vapor o en el microhondas, si la cocéis tenedlas en un escurridor almenos un par de horas. Una vez cocidas, se hace un puré.
Se le añade un poquito de harina, a mi no me gusta añadirle mucho para que no pierda el sabor de calabaza y no tener la impresión de estar comiendo una bola de harina, así que lo justito para conseguir que el puré adquiera consistencia. Se le añade el huevo y se mezcla todo muy bien.
Deja reposar la masa mínimo 20 minutos. 
Pasado este tiempo verás que no es una masa dura, muy sólida, sino más bien algo viscoso, pegajoso, no te preocupes, como te decía no se trata de hacer bolas de harina.


En una bandeja pon un poco de harina, coge un par de cucharitas pequeñas, con una coges un poquito de puré y con la otra te ayudas para ponerla sobre la harina, dale un giro sobre la harina y cógela en la palma d ela mano, balancéa al gnocchi para retirar el exceso de harina y ve poniéndolos en un plato. Deberán estar al menos 2 horas antes de cocinarlos.

Preparamos la crema de brócoli y es muy sencillo, cocemos el brócoli, lo sacamos y escurrimos bien, ponemos en una sartén una cucharada de aceite de oliva y dormaos un ajo, añadimos el brócoli cocido,  lo tenemos unos 10 minutos a fuego medio, añadimos el yogourt griego que le dará un sabor ácido ideal para hacer contraste con el dulce de la calabaza. Cocinamos ésto durante 20 minutos y pasado este tiempo lo pasamos por la batidora.

Los gnocchis ya están listos para cocer, poneos el agua a calentar (yo he usado el mismo agua de cocer la calabaza), cuando esté hirviendo NO antes, se van echando poquito a poco (unos 10 al mismo tiempo para controlar mejor la cocción), en el casod e los gnocchis de patata el tiempo de cocción es cuando estos suban a la superficie, normalmente unos 30 segundos, en el caso de los gnocchis de calabaza no suben con lo que tendrás que estar muy atent@ a la cocción, yo los dejo menos de 30'' porque me gusta que el interior del gnocchi no esté demasiado cocido.

Y a comer!!!


                                                                                                                                                          LuIsA

jueves, 3 de noviembre de 2011

Pasta con tomates secos

Ingredientes para 2 personas:

300/350 gramos de pasta fresca de harina de semola, corta.
1 cucharada de alcaparras en vinagre picadas
2 cucharadas de aceitunas negras picadas
3 cucharadas de tomates secos en aceite cortadas en tiras
2 o 3 (al gusto) cucharadas de patè de tomates secos.


Preparaciòn:

Practicamente mezclar todo...
Cocer la pasta el tiempo indicado por el fabricante. Antes de escurrirla, reservar una tacita de cafè del agua de cocciòn. Escurrirla pero no (nunca!) enjuagarla. Versar la pasta en una fuente.
Disolver el patè de tomates secos en la tacita (pequeña!) de agua. Añadir todos los ingredientes a la pasta y mezclar bien.

Hermanas, està claro que lo que hay que hacer con esta receta es aprovechar los tomates que o vosotras o mamà ha secado. El paté de tomates secos no se me ocurriria nunca hacerlo, ya que yo no dispongo de tomates secos gratuitamente (no se si me explico) asì que me conviene comprarlo de bote, que està riquisimo y cuesta muy poco. De todos modos os informo que la etiqueta recita asì: "ingredientes: tomates secos, aceite de oliva, albahaca". Asì que imagino que habrà que batir los tomates previamente ablandados en agua con unas cuantas hojas de albahaca y aceite de oliva en la cantidad necesaria para que quede una consistencia parecida a la del pesto, un poquito mas consistente. Pero vaya, que estoy secura de que, si lo buscai, lo encontais hasta en el mercadona!

Diana