Mostrando entradas con la etiqueta Semana Santa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Semana Santa. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de mayo de 2013

Potaje de bacalao, garbanzos y espinacas




Teniendo en cuenta que esta entrada la estoy poniendo en mayo, es muy posible que no os apetezca demasiado probarla. Os sonará a Semana Santa pero realmente es un potaje como cualquier otro, me atrevería a decir que puede ser un potaje de los más rápidos que podéis hacer y todos los días hay que comer algo. Pronto os daré la receta de una ensalada tibia de garbanzos, pero eso será otro día.
(Os doy algunas ideas para reducir tiempos).

Ingredientes
350 g de migas de bacalao (desalado o para desalar)
400 g de garbanzos (preferiblemente cocidos)
1/4 pimiento rojo lamuyo
1pimiento verde pequeño
1 cebolla
2 tomates rojos
300 g de espinacas
2 hojas de laurel
1 cucharada de pimentón dulce
2 ajos


Elaboración
1- Lo primero que tenemos que hacer es desalar el bacalao, para ello lo ponemos en remojo en agua fría durante 24 horas, cambiándole el agua hasta 3 veces. Si el  bacalao ya está desmigado se puede reducir el tiempo hasta la mitad.
2- Ponemos los garbanzos en agua la noche anterior.
3- En una olla con bastante agua cocemos los garbanzos con un chorrito de aceite de oliva, una hoja de laurel y 1/4 de cebolla.

Estos tres primeros pasos podemos reducirlos si no habíamos previsto con demasiado tiempo que haríamos este potaje. Para ello, sólo tendríamos que partir de miga de bacalao desalado en su punto de sal y de un bote y medio de garbanzos cocidos, o bien garbanzos semicocidos congelados. No es lo mismo que hacer un puchero a fuego lento, pero queda igualmente rico, muy rico. 

4. Picamos la cebolla y el diente de ajo y los sofreímos a fuego suave con un chorrito de aceite de oliva.
5. Troceamos los pimientos y los añadimos a la sartén junto a la cebolla, cuando esta esté transparente. Dejamos guisar hasta que los pimientos estén cocidos y añadimos el tomate pelado y troceado. Dejamos guisar unos 10 minutos y añadimos el pimentón.
6. Trituramos el sofrito con la batidora hasta que quede bien fino junto a una miga de pan y un vaso de agua. Lo volvemos a poner en la sartén y añadimos las migas de bacalao. Dejamos cocer un par de minutos y retiramos del fuego.

7. Ahora toca unir todos los ingredientes en la misma olla: Ponemos los garbanzos cocidos y escurridos en una olla, añadimos el sofrito que tenemos en la sartén ya batido y con las migas de bacalao y echamos agua hasta que esté casi cubierto todo.

8. A parte, troceamos las hojas de espinaca pero no han de quedar muy pequeñas, o bien partimos de una bolsa de espinacas precortadas. Ponemos las espinacas en la sartén donde habíamos preparado el sofrito, le añadimos un chorrito de agua y tapamos. Dejamos cocer a fuego medio durante 5 minutos y retiramos. Escurrimos y añadimos las espinacas a la olla y dejamos cocer unos 10 minutos a fuego fuerte. Es el momento de comprobar el punto de sal. Si nos gusta con más caldo podemos añadirle más agua si lo vemos necesario.

jueves, 28 de marzo de 2013

Leche frita

2012. Leche frita cuadrada


2012. Leche frita cuadrada




Quería adelantarme a la Semana Santa para poner la receta de un postre tan típico de estos días como es la leche frita. Hoy es Jueves Santo y a la Semana Santa aún le quedan tres días, así que ánimo y probad, de todos modos no os durarán demasiado en el plato.
(pongo foto en un instante)


2013. Leche frita 1 cm

Ingredientes

3/4 litros de leche (3 vasos)
5 cucharadas (cuchara sopera rasa) de harina fina de maíz (maicena)
6 cucharadas de azúcar
25 g de mantequilla
la piel de un limón. Lo ideal es sacarla con un pela patatas para que no le quede nada blanco.

2 huevos L
Harina  de trigo
Aceite de girasol para freir

azúcar con canela en polvo para espolvorear

Elaboración
Esta es una receta que se hace muy bien en robot tipo thermomix. La última vez yo la hice en Mycook  y salen igual que con cocina tradicional sólo que no tienes que ir removiendo, de eso se encarga la máquina.Pondré primero la receta con cocina tradicional y después añadiré la forma de elaborar la masa con el robot.

Elaboración tradicional

Ponemos las 5 cucharadas de harina fina de maíz (maicena) en un bol y  poco a poco vamos a ir añadiendo un vaso de leche, sin calentar, mientras vamos mezclando hasta que quede totalmente disuelta la maicena en la leche. Reservamos.

Poner en un cazo 2 vasos de leche, la cascara del limón, la mantequilla y las 6 cucharadas de azúcar. Mezclar bien y calentar.

Podéis añadir unas gotas de aromas a limón cuando estéis cociendo la leche, pero sólo un poquito porque la piel del limón aromatiza bastante. 

Cuando comience a hervir la leche añadiremos la mezcla de leche y maicena, que habíamos reservado anteriormente. Removemos con unas varillas y dejamos cocer a fuego muy suave durante unos 10 minutos sin dejar de remover pues tiende a pegarse al fondo. En este momento la mezcla ya estaá bastante espesa pero aún espesará más al enfriarse.

Volcar la mezcla en una fuente, de forma que quede de un 1,5 cm de grosor (1 dedo). Dejar enfriar a temperatura ambiente un par de horas y al menos otra en el frigorífico.



Una vez esté bien fría la masa, cortaremos cuadraditos o rectángulos, según el gusto, pero  3x3 cm o 3x4 cm es lo típico.

Con cuidado vamos cogiendo cuadraditos de la masa lo pasamos por harina de trigo y por huevo batido y los vamos friendo en abundante aceite caliente. Esto hay que ir haciéndolo conforme los vayamos a freír y cuidando muy bien de que no se quemen  porque sólo hay que dorarlos y lo hacen muy rápido.
Conforme vayamos sacando del aceite los vamos poniendo en un plato con papel absorbente. Por último los bañamos en una mezcla de azúcar con un poquito de canela y los vamos colocando en una fuente.

La leche frita puede consumirse cuando haya enfriado un poco pero yo la prefiero fría, incluso creo que de un día para otro se potencia el sabor.

Para presentar la leche frita como postre en plato individual le queda muy bien una bola de helado suave de nata, vainilla o incluso floral.


Elaboración en Mycook
Ponemos la paleta mezcladora en las cuchillas de la mycook y añadimos la leche, la cascara del limón, la mantequilla, las 6 cucharadas de azúcar y las 5 de maicena. Ponemos el cestillo al revés sobre la tapa y programamos 10 minutos a velocidad 3, temperatura 90º.
Volcar la mezcla en una fuente, de forma que quede de un 1,5 cm de grosor (1 dedo). Dejar enfriar a temperatura ambiente un par de horas y al menos otra en el frigorífico.

Y seguir la receta desde este punto como se ha explicado en la receta para elaboración tradicional.

jueves, 5 de abril de 2012

Roscos fritos (Roscos de Semana Santa)



En este blog ya tenemos una receta de roscos fritos aportada por Ana. Con la receta de Ana salen unos roscos buenísimos, pero a petición de Diana voy a añadir esta nueva receta, aunque varía sólo un poquito de la otra.
Yo siempre he hecho los roscos con la receta de papá e Inma, creo que eran 3 cucharadas de zumo de naranja (o leche), 3 cucharadas de aceite de oliva frito y frío, 3 cucharadas de azúcar, todas soperas, por cada huevo y una vez mezclado todo se le añade una gaseosilla (a veces no se la pongo), un sobre de levadura y harina LA QUE ADMITA... ¿habrá palabra menos agradable en una receta? Debe quedar una masa suave y que se pegue un pelín a los dedos.
Este año he usado cantidades pesadas y el resultado ha sido bueno, esta va a ser la receta que os dejo.

Ingredientes:

4 huevos medianos
150 ml de aceite de oliva
150 ml de zumo de naranja
200 g de azúcar
Piel rallada de una naranja y de un limón.
Una gaseosilla el tigre (opcional)
700 g de harina de trigo
1 sobre de levadura (no vale la de panadería)

Elaboración

- Freír el aceite junto a un trocito de piel de limón y dejar que se enfríe.
- En un bol, batir los huevos junto con las ralladuras de la piel de la naranja y el limón.
- Añadir el azúcar y el zumo de naranja y seguir batiendo.
- Si vais a echarle el sobre de gaseosilla, este es el momento.
- Añadir la harina y la levadura mientras vamos mezclando la masa, hasta q

ue tengamos que ir amasando con las manos. Aquí tendremos que embadurnarnos con harina las manos, aunque al final queremos obtener una masa blanda que se seguirá pegando un poquito a las manos. Dejamos reposar una hora.

Poner a calentar aceite de girasol en una sartén grande y profunda, con capacidad para 1 litro y medio de aceite.
Mientras se calienta el aceite vamos a preparar la superficie de trabajo encerándola con un poquito de aceite de girasol. Untamos un poquito de aceite en las manos y cogemos pequeñas porciones de masa, como del tamaño de una pelota de ping-pong, y hacemos seis bolitas, de las que saldrán 3 roscos. Vamos a ir dando la forma a los roscos conforme vayamos a freírlos porque la masa está blanda y tienden a expandirse. Cuando el aceite esté caliente, vamos a poner dos bolas juntas y con el dedo le hacemos un agujero en el centro y agrandamos con los dedos cuando lo vayamos a poner en el aceite.
Yo creo que lo más importante para que los roscos queden en su punto es la temperatura del aceite. Yo al principio pongo la temperatura al máximo y después de echar la primera remesa bajo la temperatura a la mitad y de esta forma voy controlándola, variando la potencia para conservar la temperatura.

Una vez que hayamos echado la masa a la sartén y suban a la superficie le damos la vuelta, dejamos freír por esta cara y volvemos a darle la vuelta para acabarlos.
Los sacamos, los ponemos sobre papel absorbente y reservamos. Hacemos todos los roscos.

Ponemos en una olla un vaso de agua con 3 cucharadas de azúcar, un poco de canela en polvo y una cucharada de miel, llevamos a ebullición y con mucha rapidez vamos a ir mojando los roscos, sólo poner, voltear y sacar, nada de dejarlos ni un instante.

En un plato llano ponemos azúcar y canela y mezclamos bien, y para finalizar vamos pasando los roscos y rebozándolos en este azúcar.

Estos roscos duran muchísimo, pero insisto en que el baño en la olla es visto y no visto o se os romperán.

Ya os pondré una foto de los que hice el sábado pasado o bien de los que voy a hacer esta tarde, ya he preparado la masa y cuando llegue a Abla los freiré.

Diana, espero que te haya servido de algo. Al final te he dado dos recetas en una. La elaboración es la misma si usas las medidas pesadas o si las pones calculadas con una cuchara sopera.

jueves, 21 de abril de 2011

Borrachillos (receta del papá)

Hay muchas variantes para este postre de sartén. Es primo hermano de los pestiños de otras regiones. Esta es la versión que nos enviaron nuestros padres el año pasado y que, reconozco, yo todavía no he hecho. Curiosamente, la Semana Santa para mí, en mis recuerdos, huele a cera de las velas, y al incienso de las procesiones y a la canela y al aceite frito de los roscos y los borrachillos. Y mis recuerdos se pierden entre la Túnica Sagrada y el Campeonato de Baloncesto de Semana Santa, todo ello mezclado con la harina, el vino, y el aceite de estos postres. Esa es la Semana Santa de mi infancia y hasta de mi juventud. Ahora la Semana Santa ya no es como antes.

Necesitaremos:
Aceite de oliva, 1 vaso.
Vino blanco, 2 vasos.
Anís (bebida), 1/2 vaso.
Cáscara de un limón.
Matalauva (semilla de anís), 1 cucharada.
Ajonjolí (sésamo), 1 cucharada.
Harina, cantidad necesaria.
Azúcar (para rebozar).
Almíbar (optativo)

Empecemos con lo que hay que hacer:
Primero, calentar el aceite, bien caliente. Apartar del fuego y añadir la cáscara del limón, el ajonjolí y la matalauva. Cuando se enfríe el aceite, apartar la cáscara del limón y añadir el vino blanco y el anís (la bebida).
Echarlo todo en un bol profundo y añadir la harina, poco a poco, y la que admita la parte líquida. Debe quedar una masa fina, algo correosa, pero con consistencia (como la masa para el pan).
La masa se estira con un rodillo, hasta que quede bien fina (como para hacer empanadas). Se corta en rectángulos del tamaño que se prefiera (unos 7 cm. x 3cm. está bien). Se unen las esquinas en diagonal(se puede usar un poco la imaginación también y hacer una especie de moño, liando el rectángulo por medio o unir sólo dos esquinas diagonales y dejar las otras dos libres o, incluso, hacer una especie de molinillo o dejar el rectángulo sin liar, en realidad, la forma no cambia el gusto).
Estos rectángulos se van friendo en aceite bien caliente, hasta que estén dorados. Se sacan, se escurren y se pasan por azúcar.
También se pueden pasar por almíbar (para hacer el almíbar y que quede más 'almeriense', se puede usar el zumo de una naranja y una gotita de limón, en lugar de agua, el azúcar igual que siempre. Se deja todo que hierva, como cualquier almíbar, y cuando está bien espeso, se sumergen en ella los borrachillos)