Mostrando entradas con la etiqueta Salmón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Salmón. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de marzo de 2013

SALMÓN CON NATA Y CHAMPIÑONES

Me encanta el salmón! es un pescado exquisito y jugoso que se puede preparar de mil maneras. En esta ocasión improvisé una receta, basándome en la tradicional receta de pollo con champiñones, pero sustituyendo en este caso el pollo por salmón. El resultado es espectacular;




INGREDIENTES:

- 2 filetes de lomos de salmón sin espinas.
- Champiñones.
- 1 cebolla grande.
- 250ml. nata para cocinar.
- aceite, sal, harina.





PREPARACIÓN:

En una sartén pondremos aceite a calentar, mientras tanto enharinaremos ligeramente los filetes de lomo, a los que previamente les habremos limpiado las escamas y las espinas.
Freímos los lomos en el aceite caliente durante un minuto por cada lado, simplemente para dorarlo un poco y sellarlo para que no pierda su jugosidad. Sacamos del aceite y reservamos.

Por otro lado trocearemos la cebolla en trocitos muy pequeños y sofreímos a fuego lento en un chorrito de aceite de oliva, evitando que se dore demasiado. Añadimos los champiñones en rodajas y dejamos cocinar a fuego lento, no queremos que nada se tueste, sino que se cueza lentamente. Los champiñones soltarán su líquido, así que dejaremos que se evapore un poco.

Añadimos el salmón a los champiñones y salamos al gusto, en este punto yo le añado también orégano. Vertemos la nata para cocinar. La cantidad de nata va a depender del gusto de cada uno. Se debe cocinar tapado y a fuego suave para que no se queme la nata. Al cabo de unos minutos destapamos la sartén y dejamos evaporar la salsa hasta que obtenga la consistencia deseada.

Buen provecho!


RUTH

martes, 6 de noviembre de 2012

SALMÓN AHUMADO

Se acerca la Navidad y es en estas fechas cuando más solemos consumir el salmón ahumado, sobre todo en la preparación de canapés.
Pero desde este momento nos encantará tornarlo en cualquier época del año, sobre todo por sentir esa agradable sensación de satisfacción que proporciona tomar alimentos preparados por uno mismo.
Ni hay que irse a Noruega, ni hacer una hoguera en casa para disfrutar del inconfundible sabor del salmón ahumado.

INGREDIENTES:
- 1 kilo de lomos de Salmón.
- 1 kilo  de sal.
- 1 kilo de azúcar.

Opcional: un bote de sal para ahumar (por ejemplo marca Hacendado de Mercadona).

Lo primero será pedirle a nuestro pescadero que nos de dos lomos de Salmón. No importa el grosor, pero más rico y más provechoso será cuanto más grueso sea.

Al llegar a casa los congelaremos durante al menos 24 horas. Transcurridas las cuales, dejaremos descongelar en el frigorífico.
Una vez completamente descongelado, limpiaremos los lomos cuidadosamente, eliminando las espinas con unas pinzas y raspando las escamas para. Incluso podríamos desechar la piel por completo.

Mezclaremos la sal y el azúcar a partes iguales. Si lo deseamos, podemos usar un poco de sal para ahumar, que le conferirá un aroma a humo muy característico. O bien usar únicamente este producto, pero hay que tener en cuenta que el sabor a ahumado es muy intenso.

Dispondremos una capa de mezcla en el fondo de una fuente de cristal del tamaño del lomo mas o menos.
A continuación pondremos un lomo encima. Añadimos más mezcla generosamente. Y sobre la mezcla otro lomo, y más mezcla. Hasta dejar los lomos completamente cubiertos.
Otra opción sería espolvorear eneldo sobre los lomos antes de añadir el estrato de mezcla sal-azúcar.

Taparemos la fuente con film transparente. Y reservaremos en el frigorífico. El tiempo de espera dependerá del grosor de los lomos y del punto de desecación que cada uno prefiera. Para un lomo grueso será suficiente unas 48 horas. Y para un trozo de la parte de la cola sólo necesita unas 18 horas mas o menos.
Algunas personas sitúan sobre los lomos algo pesado, como un brick de leche o una fiambrera con agua, para favorecer la pérdida de agua en el salmón. Este paso es opcional, yo no lo hago y sale muy bien.

Una vez transcurrido el tiempo de preparación, la sal habrá absorbido toda la humedad del pescado, y la mezcla tendrá un aspecto oscuro y muy empapado.

Desecharemos  toda la mezcla. Lavaremos los lomos con agua fría y los secaremos con un paño limpio o papel de cocina. Observaremos que el pescado ha cambiado su color, ahora es mucho más intenso.

Ya tenemos nuestro Salmón ahumado. Pero para obtener un sabor más intenso dejaremos en el frigorífico durante otras 24 horas liado en film transparente.

Ahora solo tenemos que cortar finas lonchas con un cuchillo y utilizar a conveniencia.

Nos durará una semana si lo mantenemos bien envuelto y dentro de un recipiente hermético. Pero si hemos preparado una gran cantidad podremos congelarlo.

miércoles, 11 de julio de 2012

Salmón a la plancha con hierbas


Ingredientes
- 1 lomo de salmón
- Eneldo picado, perejil, tomillo, oregano y pimienta blanca
- 1 ajo picado
- Sal
- Aceite de oliva

Elaboración
Lavar el lomo de salmón, secar bien, cubrir con una fina capa de hierbas (pueden ser desecadas), especialmente de eneldo y con el ajo bien picado.
Envolver el lomo en plástico de cocina y reservar en el frigorífico unas horas, mejor si es de un día para otro. Si no hay tiempo, puede hacerse en el momento.

Poner una plancha a fuego fuerte con un chorrito de aceite de oliva y un poquito de sal.

Cuando la plancha esté caliente haremos el salmón, empezando por la parte de la piel si la tuviera o decidiérais dejársela. Yo suelo dejar la piel para que no se rompa el lomo al darle la vuelta. Cuando le doy la vuelta retiro la piel con mucho cuidado y antes de retirarlo del fuego vuelvo a darle un toque fuerte de calor en el lado donde estaba la piel, para que se dore.


 
Aparte haremos un aceite aromatizado con las mismas hierbas, especialmente eneldo. Poner en un bol 100 ml de aceite de oliva y las hierbas. Aplastar con una cuchara o la maza de un mortero y dejar macerar un poco.

Notas:
Cuando pongamos el salmón en la plancha el fuego debe estar bien fuerte pero lo bajamos rápidamente, para que no se queme la piel y se guise.
No cocinar demasiado porque el salmón tiende a resecarse.
Podemos servir el salmón acompañado de maíz, de arroz basmati, de champiñones a la plancha o unas judías verdes cocidas o mejor sólo.

Una vez en el plato regar con un poquito del aceite aromático y servir caliente.