martes, 17 de julio de 2012

Tortilla del último



Tortilla del último, me refiero al último día del mes. Pero, en fin, está muy bien también para el día 17.

Ingredientes para 2 personas:

150 gramos de cebolla limpia.
100 gramos de pimientos verdes limpios, de los pequeños para freír.
2 huevos.
2 rebanadas de pan de molde.
1 anchoa en conserva (en salazón o en aceite)
Perejil picado.
Un chorrito de vino.
Aceite, sal, pimienta verde, ...

Preparación:

En una sartén ancha, poner un chorrito de aceite y la anchoa a fuego lento. Mover de tanto en tanto con una cuchara de madera hasta que la anchoa se disuelva completamente. Añadir el pan de molde, sin corteza y cortado en daditos, y el perejil. Saltear hasta que el pan se tueste bastante. Reservar en un plato.

Cortar la cebolla y el pimiento en juliana. En la misma sartén utilizada para el pan, poner un par de cucharadas de aceite y la verdura. Saltear durante un par de minutos. Salar (atención si la anchoa era en salazón), pimentar, rociar con un chorrito de vino preferiblemente blanco o rosado y cubrir con la tapadera. Sofreír a fuego lento durante 15 minutos. Si, controlando a mitad cocción, se seca demasiado se puede añadir un poco de agua.

En un bol, batir los huevos e incorporar la cebolla y el pimiento sofritos. Mezclar bien. Añadir y mezclar también el pan crujiente. Preparar la tortilla en la misma sartén con unas gotas de aceite, como si fuera una tortilla de patatas, a fuego lento y girándola cuando esté dorada.

Acompañada de rúcula es sorprendente.


Nota: la tortilla de esta  foto ha sido preparada en una sartén pequeña, con un fondo de unos 8 o 9 cm. de diámetro, lo que es ideal para montar tortillas individuales. Está acompañada de una ensalada de brotes tiernos y picatostes de pan tostado.

Diana MR

domingo, 15 de julio de 2012

Tortilla de patatas




Las tortillas no están ocupando un lugar privilegiado en este blog pero voy a incluir la receta de cómo hago yo la tortilla de patatas. Cada cocinero tiene su estilo a la hora de hacer una tortilla pero todas salen buenas. Esta es una época muy apropiada para consumir tortillas frías y, como no, para llevar a la playa, piscina, campo.
Siempre recordaré aquel año que Diana hizo un intercambio con una chica italiana y mamá le preparaba día sí y día no tortilla para cenar. La chica dijo un día que le gustaba la tortilla y ahí cometió su error !!mamá la entendió!! 
Con esta receta no os enseño nada nuevo sobre todo porque, y que no se ofenda nadie, Inma es la reina de las tortillas de patata. Esta receta es sólo un adelanto de la siguiente variante.


Ingredientes
  • 1 Kg de patatas (a mí me gustan ojo perdiz o blancas)
  •  ½ cebolla (opcional)
  • 5 huevos grandes
  • 200 ml de aceite de oliva virgen
  • sal
  • 30 ml de leche
  • una pizca de levadura (polvo de hornear)
 Elaboración
Picamos muy fina la cebolla y reservamos.
Cortamos las patatas en láminas de unos 3 mm. Añadir un poco de sal.
Calentar el aceite en una sartén grande y echar las patatas, tapar la sartén y poner a fuego suave. Dejamos que se vayan recociendo un poco, en 10 minutos podemos darle una vuelta y añadir la cebolla. Volvemos a tapar y dejamos cocer otros minutos, cuidando de que no se pegue. Cuando veamos que ya están blanditas podemos darle un golpe de calor más fuerte hasta que queden un poquito doradas, no tostadas. Yo suelo “aplastar” algunas patatas con el filo de la cuchara de madera antes de sacarlas de la sartén, pero es opcional.
En un bol batimos los huevos, a conciencia, que espumen. Disolvemos la levadura en la leche y la añadimos a los huevos batidos. Añadir sal al gusto. Mezclamos bien y vamos a echar las patatas escurriéndoles bien el aceite, aunque no habrá demasiado ya que no las hemos frito con excesivo aceite. Si queremos una quede más suave habremos aplastado algunas patatas, si no, es la última oportunidad de hacerlo. Mezclamos bien.
Ponemos a calentar un chorrito de aceite de oliva en una sartén de unos 22 o 24 cm de diámetro (según grosor deseado) y añadimos la mezcla de patatas. A mí me gusta que la tortilla sea gordita así que suelo llenar la sartén casi hasta el borde.
Cuando echamos las patatas hay que darle un meneílo para comprobar que no se ha agarrado al fondo y dejarla más suelta. Aflojamos el fuego y dejamos cocer tapando la sartén. Si la tortilla es finita no hace falta taparla. Cuando vemos que empieza acuajarse la parte de arriba es el momento de darle la vuelta, con ayuda de un plato llano y, con mucho mucho cuidado, volvemos a ponerla en la sartén para que cuaje la parte superior. Retira del fuego cuando la veamos cuajada y dorada. El punto de cuajado es según gustos, hay a quién le gusta con el corazón cremoso y otros las prefieren de corazón bien bien cocido . Puede tomarse fría o caliente, pero yo prefiero tomarla el mismo día que se cocina, en casa hay quién prefiere el día siguiente. Ya digo, la tortilla de patata es todo un mundo.
Hay muchisimas variantes de la tortilla de patatas. Se pueden añadir muchos ingredientes y hacer tortilla de patatas con pimientos, con calabacín (yo la hago mucho), con jamón cocido, con queso, con chorizo, bacalao……… ¡!arriba la imaginación!!

Tarta de chuches 2

Vuelvo con una tarta de gominolas y nubes. En esta ocasión fue un regalo para Alfonso, uno de mis sobrinos. A él no le gustan mucho los pasteles, así que pensé que quizás unas chucherías sí. Recuerdo que un amigo suyo dijo "Jo!....!! esta es la tarta que deberían poner en todos los cumpleaños!!!. Eran 5 niños por lo que la tarta no es muy grande.
Como ya os dejé un enlace a un video demostrativo no os doy más explicaciones. Aunque os comento que para esta tarta hice dos plantas. La más grande estaba elaborado con dos planchas de corcho de 2 cm cada una y pegadas, hice dos circunferencias iguales, con ayuda de un plato, y las pegué. Para el pequeño hice otras dos planchas redondas del tamaño de un CD y las pegue. El resto del montaje es igual que la anterior. añado esto no como receta sino como idea de tarta. Espero que os guste.


miércoles, 11 de julio de 2012

Salmón a la plancha con hierbas


Ingredientes
- 1 lomo de salmón
- Eneldo picado, perejil, tomillo, oregano y pimienta blanca
- 1 ajo picado
- Sal
- Aceite de oliva

Elaboración
Lavar el lomo de salmón, secar bien, cubrir con una fina capa de hierbas (pueden ser desecadas), especialmente de eneldo y con el ajo bien picado.
Envolver el lomo en plástico de cocina y reservar en el frigorífico unas horas, mejor si es de un día para otro. Si no hay tiempo, puede hacerse en el momento.

Poner una plancha a fuego fuerte con un chorrito de aceite de oliva y un poquito de sal.

Cuando la plancha esté caliente haremos el salmón, empezando por la parte de la piel si la tuviera o decidiérais dejársela. Yo suelo dejar la piel para que no se rompa el lomo al darle la vuelta. Cuando le doy la vuelta retiro la piel con mucho cuidado y antes de retirarlo del fuego vuelvo a darle un toque fuerte de calor en el lado donde estaba la piel, para que se dore.


 
Aparte haremos un aceite aromatizado con las mismas hierbas, especialmente eneldo. Poner en un bol 100 ml de aceite de oliva y las hierbas. Aplastar con una cuchara o la maza de un mortero y dejar macerar un poco.

Notas:
Cuando pongamos el salmón en la plancha el fuego debe estar bien fuerte pero lo bajamos rápidamente, para que no se queme la piel y se guise.
No cocinar demasiado porque el salmón tiende a resecarse.
Podemos servir el salmón acompañado de maíz, de arroz basmati, de champiñones a la plancha o unas judías verdes cocidas o mejor sólo.

Una vez en el plato regar con un poquito del aceite aromático y servir caliente.

sábado, 7 de julio de 2012

Original Cheesecake



En nuestro blog no faltan las recetas de cheesecake, pero esta no puede faltar porque es buenisima y vale realmente la pena. Desgraciadamente no es de mi cosecha, proviene de la colaboración entre el blog italiano Giallo Zafferano y Philadelphia Italia. Es decir, he copiado esta receta de un anuncio de la tele! Pero lo importante es admitirlo.

Ingredientes para la base:
250 gramos de galletas secas (tipo digestive)
150 gramos de mantequilla.

Ingredientes para la crema:
500 gramos de queso cremoso (Philadelphia)
100 ml de nata liquida fresca
120 gramos de azúcar
2 huevos y una yema
Zumo de medio limón
Esencia de vainilla.

Preparación de la base:
Con el robot de cocina o manualmente (el fondo de un vaso, el mortero, mucha paciencia...) pulverizar las galletas. Mezclar con la mantequilla completamente derretida hasta conseguir una mezcla homogenea.
Utilizar una molde de unos 22/24 cm de diámetro, de los que se abren. Cubrir perfectamente los lados con mantequilla. Cubrir, además, el fondo con un circulo de papel de hornear.
Cubrir el fondo y parte de las paredes del molde con la mezcla de galleta y mantequilla, haciendo presión con los dedos y con el fondo de un vaso. Tiene que quedar bien compacto y uniforme.
Meter en el frigorífico durante 30 minutos o 1 hora.

Preparación de la crema:
Con la batidora con varillas (o con la varilla a mano) mezclar los huevos, el azúcar, el zumo de limón y la esencia de vainilla hasta que la mezcla empiece a ser espumosa y blanquecina. Añadir entonces el queso y la nata y continuar a mezclar hasta que la crema sea uniforme.
Verter la crema sobre la base de galletas, alisar la superficie con una cuchara.
Hornear durante 1 hora a 180 °C en el horno previamente calentado.
Enfriar primero fuera del horno hasta que esté completamente frio, luego en el frigorífico durante al menos 2 o 3 horas.

Se puede decorar con mermelada, sirope, caramelo, chocolate o lo que se os ocurra pero yo sigo el consejo de Giallo Zafferano:

Cortar en trozos pequeños 250 gramos de fresas, ponerlas en una sartén con 2 cucharadas de azúcar y un chorrito de zumo de limón. A fuego lento, las fresas se deshacen. Filtrar con un colador, ayudandose con una cuchara, para eliminar semillas y trozos gruesos. Enfriar y decorar el cheesecake poco antes de servirlo.

Recuerdo curioso..: Cada vez que veo, cocino o como cheesecake me acuerdo de una serie que ponían en la television cuando yo era pequeña, Las Chicas de Oro. cada episodio terminaba con que, para resolver los problemas u olvidarse de las preocupaciones, estas "chicas" se comían un buen trozo de tarta de queso..


Diana MR

lunes, 11 de junio de 2012

Cascarillas de naranjas confitadas

Necesitamos:
Agua
1 cucharada de sal (mejor si es gruesa)
Cáscaras de naranja (podría ser también de limón, o de cualquier otro cítrico)
Azúcar





Cómo lo hacemos.
No he puesto cantidades, porque todo depende de cuántas cáscaras de naranjas vamos a usar. Tendrán que calcular, más o menos, la misma cantidad de azúcar que de cáscaras.
Lo primero que haremos es limpiar bien las cascarillas de la parte blanca de atrás. Se la sacamos todo lo que podamos, pero tampoco es necesario dejarla solo con lo naranja (personalmente me gusta dejarle algunos trocillos que se noten, porque me gusta que amargoseen un poco), si prefieren que no se note el sabor amargo, entonces, déjenla bien peladas. Tenemos que cortarlas en juliana (o en bastoncillos más o menos grandes, depende qué queramos hacer con ellas después)
Ponemos estas cáscaras en agua y sal, la ponemos en el fuego hasta que hiervan. Tiramos ese agua, echamos agua limpia y repetimos la operación (ahora ya sin sal). Tenemos que hacer esto 5 ó 6 veces. Las cáscaras se irán reblandeando y se irán quedando menos amargas.
Es el momento más interesante. Preparamos un almíbar. Cuando empiece a hervir, incorporamos las cascaras. Y lo dejamos todo junto en el fuego, hasta que el almíbar alcance el punto adecuado de espesor (ese que casi parece caramelo, pero no llega a serlo todavía, y que llaman punto bola). Aunque no sea adecuado mover mucho el almíbar, hay que controlar que no se peguen entre sí las cascarillas.
Ahora lo sacamos del almíbar y los ponemos a secar. Si tenemos una rejilla de esas que sirven para enfríar los bizcochos, la usamos. Y si no, podemos ponerlas sobre papel vegetal. Las separamos bien para que no se queden pegadas las unas a las otras y las cubrimos con azúcar blanca normal. Las dejamos secar durante un día. Pero a mitad del trayecto aconsejo que se muevan un poco y que se vuelva a echar azúcar por encima. Si vamos a cubrirlas con chocolate, con una vez que le echemos azúcar será suficiente.
Cuando se sequen, van a quedar cubiertas de una costra dura (el azúcar), con un fondo suave y se van a convertir en una delicia que sirve para acompañar un té o para adornar una tarta o para hacer bombones.
Se puede conservar y tener para cuando lo necesitemos.

jueves, 7 de junio de 2012

Tarta de chocolate para el cole

Esta fue la primera tarta del día de su cumpleaños, la que iba a llevar al colegio. Era una tarta bastante grande. El bizcocho el típico 3, 2, 1 con cacao en polvo, muy blandito pero sin relleno para que no se pusieran perdidos. Hice una cobertura muy fina de chocolate fundido con un poquito de leche y la extendí muy fina por toda la tarta, con objeto de que se pegaran las galletitas con las que rodeé todo el bizcocho. En la parte superior puse unas grajeas de chocolate (lacasitos) y unas nubes chiquititas que venden para decorar pastelitos o añadir al chocolate o café.
Pongo aquí las fotos, aunque quizás estarían mejor en otra pestaña.


martes, 5 de junio de 2012

Pan y tomate




Esta es una receta de la tradición toscana, se llama "Pappa al pomodoro" y es la cosa mas fácil que os podáis imaginar. No se si los antiguos campesinos toscanos la hacía exactamente así, pero me imagino que cada uno lo haría como le daba la gana... Este plato es también famoso por ser uno de los preferidos de los niños, y no me extraña! Pero lo mejor de todo es que es una plato practicamente gratis. Os doy los ingredientes y las cantidades que uso yo, pero está claro que dependerán del gusto y de otros factores que os comento mas adelante:

Ingredientes:

Pan duro: 250 gr*
Tomate triturado: 400 gr
Caldo vegetal: 750 ml **
Ajo: 2 ò 3 dientes***
Aceite de oliva: 70 / 80 ml
Albahaca: al menos 10 hojas
Sal, pimienta.


* Si el pan no está muy duro podéis tostarlo un poco en el horno
** Cuanto mas duro esté el pan mas caldo absorberá. Vale también 750 ml de agua con una pastilla y media de caldo.
*** Si es para los niños no exagereis con los ajos. podéis ponerlos enteros para luego quitarlos, si los encontráis.

Preparación:

Poner el aceite en una sartén alta o en una olla, sofreír los ajos. Añadir el tomate, rehogar un par de minutos. Añadir la albahaca, rompiendo algunas hojas con las manos. Sazonar y pepar.
Incorporar el pan duro cortado en rodajas finas. Darle unas vueltas para que absorba un poco del tomate. Cubrir con el caldo vegetal.
Cubrir y dejar cocer a fuego lento durante una hora. Como resultado el pan se tiene que desmoronar, pero quedar algunas cortezas y trozos enteros.
Se sirve rociada con un chorrito generoso de aceite de oliva cuanto mas bueno mejor.
Se un plato perfecto para comer recalentado o para congelarlo... Mas reciclado imposible!
Os lo recomiendo mas encarecidamente que nunca :)

Diana MR

domingo, 3 de junio de 2012

Tarta de chuches



Aquí os dejo unas fotos de mi primera tarta de chuches. Esta es una de las 4 tartas del cumpleaños de Arturo. La verdad es que quedó aparente pero me pasé comprando caramelos y tengo un saco lleno de gominolas, nubes, regaliz .....Las fotos no están muy allá, las hice en el sótano y no hay mucha luz.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Tarta de fruta

Sabéis esas tartas de las películas y de los dibujos animados que la señora orgullosìsima pone en el borde de la ventana para que se enfríe? Hoy os traigo una de ellas!




Ingredientes para una tartera de 18 centímetros de diámetro:

Harina: 250 gramos
Mantequilla: 100 gramos
Azúcar: 80/100 gramos
Huevo: 1
Aroma de vainilla: c.n
Sal: Una pizca.
Mermelada de fruta: 350 gramos.
Azúcar glass, opcional: c.n.


Preparación:

Tamizar la harina y unir con el azúcar, el aroma de vainilla (si es en polvo, si no luego junto a la mantequilla) y la pizca de sal.
Cortar la mantequilla a temperatura ambiente en daditos pequeños, unir a la mezcla anterior y trabajar con las manos poco y rápidamente hasta que queden del aspecto de migas.
Añadir el huevo y seguir trabajando con las manos hasta obtener una masa homogénea con la que se puede hacer una bola. Es importante amasarla lo menos posible para no estropear la mantequilla. Se puede hacer con el robot de cocina en un abrir y cerrar de ojos.
Hacer una bola con la masa, envolverla en film de cocina y dejarla reposar en el frigo media hora.
Pasado este tiempo, encender el horno a 180°C y sacar la bola del frigo. Ponerla entre dos hojas de papel de hornear para que no se pegue al rodillo y extenderla con éste. Debemos obtener un circulo de aproximadamente un centímetro de grosor y un diámetro unos 4 centímetros mas grande del fondo de la tartera, y reservar un trozo con el que luego haremos la decoración. Así que, una vez obtenido este circulo, quitar el folio superior y colocar el folio inferir y la masa en la tartera dándole la  forma de ésta con los dedos.
Cubrir la superficie de la masa con la mermelada de la fruta preferida (la de la foto es mermelada de membrillo)
Extender con el rodillo la masa reservada, cortar tiras de aproximadamente un centímetro de ancho y colocarlas cruzadas sobre la tarta creando una decoración.
Hornear a 180°C, en el centro del horno, calor superior e inferior (como siempre hasta ahora) durante 25/30 minutos.
Enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarla. Espolvorear, si se quiere, con azucar glass. Consumir cuanto esté completamente fría, pero preferiblemente sin utilizar el frigorífico.

Nota: Si quereis evitar la mantequilla, ni que decir tiene que podeis utilizar la misma cantidad de margarina. Incluso el mismo peso (100 gramos) de aceite de girasol. En ambos casos, incluso despues del tiempo de reposo en el frigorifico, la masa serà un poco mas pegajosa y, por tanto, mas dificil de manipular.

Diana MR

martes, 29 de mayo de 2012

Salchichas al vino blanco

12 Salchichas frescas.
1 Cebolla
2 dientes de ajo ajos
1 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel
Pimienta en grano
Aceite de oliva
Perejil
Un pizca de sal
Un pizca de romero y tomillo (opcional)

Picar la cebolla en trozos no muy pequeños o incluso en juliana. Picar los ajos.
Sofreír la cebolla y los ajos en abundante aceite de oliva. Añadir las salchichas una a una y freír dándoles la vuelta para que se hagan por todos lados y cojan un poco de color. Añadir el vino blanco hasta cubrir las salchichas, unos granos de pimienta, un par de hojas de laurel, sal y perejil picado.
Dejar cocer a fuego medio/lento hasta que reduzca el vino, al menos durante 15 minutos.
Si se quedaran muy secas y aún no están tiernas y en su punto, se le puede echar un poco de agua. Si viéramos que la salsa va a quedar muy líquida, podemos añadirle un poco de espesante o bien una cucharadita de harina disuelta en un poco de agua fría, y cocer hasta que espese un poco, cuidando de que no espese demasiado porque cuando se enfríe la salsa cogería demasiado cuerpo.

Naranja con canela y miel

Me voy a atrever a poner en nuestro blog esta "receta" o esta idea, como queráis llamarla. Es más bien un recuerdo de los postres de papá, y aunque reconozco que es como si pusiera la receta de las fresas con azúcar creo que no está mal que en este blog aparezca uno de nuestros postres tradicionales o mejor dicho, una de nuestras formas de saborear la naranja.

Hay que partir de unas naranjas frescas y con sabor, en la naranja estará el éxito.

Pelar las naranja y eliminar toda la carne blanca. Cortar en rodajas no muy finas y disponer sobre una bandeja plana. Espolvorear canela, según el gusto, y bañar con un chorrito de miel suave, o azúcar si lo preferís. Podemos añadirle trocitos de nueces, pasas, .... En la preparación de la foto añadí unas almendras crocantis. Dejamos reposar un ratito en el frigorífico y !a comer!.

Os aseguro que si tenéis invitados que no las han probado se quedarán sorprendidos, al menos eso fue lo que me ocurrió una vez que vinieron a comer unos tios "venezolanos" de Manolo, simplemente !les encantó!

miércoles, 23 de mayo de 2012

Tarta de acelgas y ricota con base de patatas


No es que el planteamiento sea muy original, no al menos el relleno, pero ahí va la receta.

Ingredientes para la masa de la base:
125 gr. de puré de patatas en escamas.
2 huevos.
100 ml. de leche
sal a gusto.
(Nota: yo he usado puré instantáneo, pero también se puede hacer un puré de patatas tradicional, bien espeso, al que habría que añadirle los dos huevos).

Ingredientes para el relleno:
500 gr. de ricota (requesón es lo más parecido).
500 gr. de acelgas cocidas.
1 zanahoria rallada.
2 o 3 lonchas de jamón cocido.
1 huevo.
1 cucharada sopera de queso untable.
Pimentón ahumado, sal (si usamos el pimentón ahumado hay que tener cuidado con la sal), pimienta, curry a gusto.
Pasas y semillas, si nos gusta.
Queso en lonchas para cubrir.
(yo he hecho este relleno, porque tenía la ricota en casa, pero cualquier otro relleno le va bien, incluso se podría hacer un relleno como el de las empanadas gallegas).

Preparación:
- Hacemos primero la base de la tarta. Calentamos la leche, con la sal. Incorporamos las escamas de patata y los dos huevos. Lo mezclamos todo bien, mejor con las manos. Tenemos que obtener una masa parecida a la tradicional de harina, que si no se puede extender con el rodillo, al menos se deje extender con las manos sobre el molde elegido. Y eso es lo que vamos a hacer a continuación: extendemos la masa sobre el molde, previamente aceitado (si es con rocío vegetal, mejor). Podemos meterlo en el horno precalentado durante unos 5 minutos.
- Hacemos el relleno, que tampoco tiene grandes secretos: Mezclar todos los ingredientes. La ricota, si tiene mucho líquido, habría que exprimirla bien. Igual, con las acelgas, que tendremos que pasar por la batidora o picarla finíiiiiiiiiiiisima. A la mezcla de ricota y acelgas, le vamos añadiendo, la zanahoria rallada, las lonchas de jamón picado en cuadraditos pequeños (pero que se vean), el huevo, el queso untable y las especias y semillas que hayamos decidido echarle. Finalmente cubrimos todo con queso en lonchas y lo metemos en el horno, con una temperatura media, unos 10 o 15 minutos, lo que tarde la base en dorarse.
Y ya está. Nota: perdón por las fotos, pero no doy para mucho más. La tarta está mucho más rica que bien hechas las fotos.

sábado, 19 de mayo de 2012

Pastelitos de zanahoria


Venga, venga! Que el veranito ya está aquí y la zanahoria ayuda a broncearse!

Ingredientes para 8/10 pastelitos:

10 zanahorias
1 huevo
2 cucharadas de nata o queso cremoso
3 cucharadas queso en polvo (parmesano, por ejemplo)
2 cucharadas de cebolla picada
Romero, tomillo, salvia
Perejil
Sal y pimienta.

Preparación:

Lavar, pelar y cortar en rodajas las zanahorias. Ponerlas junto a la cebolla picada en una bolsa para hornear o en un recipiente con tapadera que adecuado para el microondas. Unir una ramita de romero y otra de tomillo, un par de hojas de salvia y sal y pimienta al gusto. Cubrir o cerrar la bolsa. Cocinar en microondas hasta que la zanahoria esté tierna (dependerá del grosor, pero si las cortáis finas deberían ser unos 5/7 minutos).
Una vez que las zanahorias estarán tiernas, colocarlas en un vaso para batidora. Añadir la nata o el queso cremoso y batir. Añadir el huevo, el perejil picado y el queso en polvo y continuar a batir hasta que no queden trocitos de zanahoria.
Colocar la crema obtenida en moldes de silicona para magdalenas, o algo parecido también adecuado para el microondas. Se puede también, claro, hacer uno grande en vez de muchos pequeños! Poner los moldes sobre un plato y cubrirlos con película transparente de cocina. Cocinar en microondas hasta que los pastelitos estén bastante compactos y se despeguen de las pareces de los moldes (unos 5 minutos).

Son buenos calientes, pero sobre todo el día después fríos de frigorífico!

Nota: No tengo ni idea de cuanto pesan 10 zanahorias. La próxima vez las peso, pero basta que sean medianas.
Si queréis los pastelitos mas compactos añadid tranquilamente un poco de harina (una cucharada o dos) y cocedlos algún minuto mas.

Diana

jueves, 17 de mayo de 2012

Alfajorcitos de chocolate

Los alfajores tienen un montón de variantes, ésta no es ni la mejor ni la peor, probablemente, pero es la que a mí más me ha gustado. La he sacado de la conjunción de varias recetas que he encontrado en internet y en revistas, así que es una receta ecléctica. La probé en el cumple de una de las niñas y tuvo muy buen recibimiento.

 Ingredientes:
 Para las tapitas:
200 grs. de harina común.
 150 grs. de fécula de maíz (maicena)
1 cucharadita rasa de bicarbonato.
2 cucharadas de cacao amargo
1 cucharada de azúcar (podemos poner tres cucharadas de cacao dulce y olvidarnos de de esta parte)
un huevo
150gr. de manteca.
1 cucharadita de licor (yo le eché oporto), he puesto una cucharadita, pero se puede ser un poquito más espléndido y echar un pizquín más, incluso se puede sustituir por la misma cantidad de jugo de naranja.
2 cucharadas de leche (en caso de ser necesario)

 Para el relleno (según gusto):
Dulce de leche
o Mermelada o Confitura de cualquier fruta (si es de membrillo, genial).

Para la cobertura (según gusto):
chocolate negro semiamargo o chocolate blanco o glacé o simplemente coco rallado.

 Preparación:
 Cómo ya se habrán imaginado, las tapitas de los alfajores son, realmente, dos galletitas, así que lo que vamos a hacer con esos ingredientes es ni más ni menos que una especie de galleta redondita y lisa.
1º. Mezclamos todos los ingredientes sólidos: harina, fécula, bicarbonato, cacao y azúcar (en caso de echarle).
2º Mezclamos todos los ingredientes líquidos (huevo, manteca derretida, licor, 1 cucharada de leche).
3º Juntamos las dos mezclas y amasamos como si se tratara de hacer galletas. La consistencia debe ser la misma, si es necesario echar una 1 cucharada más de leche, es el momento. La masa no se nos debe quedar pegada en las manos.
4º. Dejamos la masa en el frigorífico (entre media hora y una hora).
5º. Sacamos la masa del frigorífico y la extendemos con ayuda del rodillo. El grosor dependerá del tamaño del molde que vayamos a usar, cuanto más pequeño, menos grueso, evidentemente, como no lleva levadura no va a subir demasiado, pero lleva bicarbonato y eso siempre le da cierto empuje, así que si lo hacéis del tamaño de un mordisco, el grosor deberá estar entre 2 ó 3 mm. si lo hacéis de unos 5cm., el grosor será hasta de medio centímetro o un poco mayor. Estos que yo hice eran como de una monedita de 5 ó 10 centimos, así que los hice finitos. Mientras que cortamos, el horno se puede ir precalentando. Igual, igual que si hicierais galletitas.
6º. Acomodamos las tapitas sobre la bandeja del horno, con una pequeña separación entre ellas, para que cuando se dilate la manteca no se queden como una torta. Con 8 o 10 minutos en un horno normal a temperatura mínima será suficiente. Las sacamos del horno, y esperamos a que se enfríen.


Ya tenemos las tapitas hechas, ahora, empieza lo divertido.
En esta parte pueden colaborar los más pequeños de la casa, en este caso, aconsejo cubrir toda la mesa con plástico, y usar cuchillos o cucharitas desechables. Vamos a rellenar.
Vamos agarrando una tapìta, ponemos un poquito de dulce de leche, o de mermelada o de confitura y la cubrimos con otra tapita. Podemos hacerlo como si estuvieramos haciendo de forma industrial, primero todo el relleno de todos los alfajorcitos, luego toda la cobertura. Si tenemos un niño a mano, podemos hacer que él vaya rellenando, mientras que nosotras cubrimos.
Sea como fuera, cuando el relleno ya está en su lugar es el momento de pasarlo por la cobertura. Procuraremos cubrirlos bien. Conforme lo vamos pasando por el chocolate, lo vamos dejando sobre papel vegetal para que seque.
Luego si, queda alguno a esta altura, se pueden guardar en lugar hermético y alejado de golosos durante varias semanas. Si hace mucho calor, el mejor sitio es una lata dentro del frigorífico, o el fondo de una cueva, o en su ausencia, una despensa fresquita.


Se pueden hacer las tapitas y dejar el relleno para otro momento, en ese caso, guardamos las tapitas con las mismas precauciones que si guardaramos galletitas. Como aguantan mucho se pueden hacer y guardar algunas para días de lluvia o de aburrimiento extremo infantil, sacamos las tapitas, el relleno y tenemos por lo menos distracción para una hora o más, si enganchamos con la merienda.
Otra variante muy, muy apetecible son los alfajorcitos de maicena, en ese caso eliminamos por completo la harina común y usamos solo fécula de maíz (350 gr. de fécula de maíz), a mí los de maicena, me gustan sin cacao, pero hay gustos como colores...
Y hablando de colores, he visto que también se pueden cubrir con chocolate blanco coloreado o con azúcar glacé tintado, y sirven como souvenirs o pequeños regalos, quedan muy chics. He pensado hacer algunos, así que cuando los tenga subiré las fotos también.
Otra cosa, y ésta ya es la última, he etiquetado esta entrada como 'cocina argentina', pero, en realidad, los alfajores son bien andaluces, lo que pasa es que aquí se ha reconvertido y transformado y se han convertido en el dulce nacional.