lunes, 29 de octubre de 2012

Risotto con calabaza


Hoy tampoco dejo escapar la ocasión para presentaros una receta cuyo ingrediente principal es la hortaliza de la temporada y, en estos días, la verdura más de moda: la calabaza.
Os advierto que cualquier chef italiano podría poner pegas a mi método pero no más que a cualquier ama de casa compatriota. Pero al fin de cuentas así es como yo lo hago en casa, no en un restaurante de lujo ni en una trattoria típica... 
 
 


Ingredientes para 2 personas:

Calabaza: 350/400 gramos
Arroz: 150 gramos*
Cebolla picada: 2 cucharadas
Mantequilla: 1 nuez
Aceite de oliva: 1 cucharada
Caldo vegetal: c.n.
Queso gorgonzola (o azul, o roquefort...): 1 cucharada
Nuez moscada, pimienta verde, sal







Preparación:

Limpiar la calabaza quitándole piel, semillas y los filamentos que suelen tener en el centro. Picarla con el cuchillo o la media luna lo mas fino posible. Yo no os aconsejo que uséis la picadora, los trozos quedarían menos homogéneos en forma y tamaño.
Poner en una cacerola o sartén la mantequilla y, sobre el fuego moderado, derretir junto al aceite. La mantequilla dará un sabor especial al plato, el aceite aumenta su punto de humo evitando que se queme. Dorar ligeramente la cebolla picada. Cuando empiece a tomar color, incorporar la calabaza picada. Sofreír girando o salteando de vez en cuando durante unos 5 minutos.
Añadir el arroz, mezclar y continuar sofriendo durante otro minuto o 2, para que el arroz se tueste ligeramente.
Cubrir con 2 cucharones de caldo vegetal y dejar cocer, girando a menudo, a fuego alto hasta que se evapore casi por completo. Continuaremos cociendo a fuego medio/bajo, añadiendo los cucharones de caldo uno a uno, dejando que evapore uno antes de añadir el siguiente. Girar delicadamente muy a menudo. Cuando falten pocos minutos para la completa cocción del arroz, incorporar el queso. Yo uso gorgonzola, pero cualquier queso fuerte y aromático quedará bien. Condimentar con abundante nuez moscada y pimienta verde. Sólo si es necesario, sazonar.
Apagar el fuego, cubrir la cacerola y dejar reposar unos minutos. Servir inmediatamente.
El risotto tiene que quedar cremoso y bien ligado, como quedaría un buen arroz con leche recién cocinado. Este punto de cocción del arroz se llama en italiano "all'onda" (a la ola), imagino que  por la consistencia con la que se desmorona en el plato cuando sirves una cucharada... más parecido a una ola de lava en la falda de un volcán. Ojo a no quemaros, empezad por los bordes!

* El arroz, para el risotto, lo uso Arbóreo. Pero reconozco que en España es un poco más difícil de encontrar. Podéis usar cualquier arroz bastante rico en almidón, de grano redondeado.

Diana MR

domingo, 14 de octubre de 2012

MAGDALENAS ESPONJOSAS DE LIMÓN

Tenía muchas ganas ya de hacer unas magdalenas de las que parecen compradas... es decir, esponjosas y tiernas, que no parezcan una porción de bizcocho en un papelillo. Y encontré un par de recetas, que combiné hasta crear la mía propia y este fue el resultado.



INGREDIENTES.
300 g Harina.
3 yemas y 3 claras.
1 vaso de leche.
125 g. de mantequilla en taco.
250 g. de azúcar.
ralladura de limón.
una pizca de sal.
un sobre de levadura.



ELABORACIÓN:
En primer lugar vamos a separar las yemas de las claras. Y batiremos estas últimas con una pizquita de sal, hasta conseguir que esté a punto de nieve y bien firmes. Reservamos esto en el frigorífico hasta el final de la preparación de la mezcla.
A continuación batimos la mantequilla ligeramente derretida hasta conseguir un punto pomada. Añadimos el azúcar y mezclamos con las varillas de la batidora. Incorporamos la leche y las yemas, batiendo continuamente para que los ingredientes se fusionen completamente. Rallamos el limón y lo agregamos a la mezcla.
Tamizamos la harina con la levadura y la añadimos a la masa sin dejar de batir con las varillas.
Cuando ya estén complemante mezclados los ingredientes y sin grumos, agregaremos las claras montadas. En esta ocasión vamos a mezclar suavemente con una cuchara, realizando movimientos circulares y envolventes, para evitar que bajen las claras.
La masa esta lista para hornear.
Pondremos una porción de masa en cada molde y espolvorearemos un poco de azucar.
Introduciremos en el horno precalentado, a 180 grados, durante unos 15 minutos.

El resultado son unas magdalenas super esponjosas y gustosas, que si guardamos en un recipiente podrán durarnos días en la despensa... bueno, si no se las comen antes!

sábado, 13 de octubre de 2012

Patatas con chorizo

Hace poco LMR me decía que lo mío era la cocina tradicional y echando un vistazo por las recetas que he ido aportando a este blog quizá tenga razón. Supongo que tiendo a lo fácil y barato que en ocasiones no deja de ser sinónimo de sabroso. Así pues dedico hoy esta entrada a LMR. 
La receta que os dejo se parece mucho a las populares “patatas a la riojana” pero realmente no conozco la receta exacta de ese tradicional plato así que yo llamo a este plato simplemente “patatas con chorizo” y así no hay posibilidad de confusión. Esta es una receta muy muy sencilla pero os aseguro que deliciosa y especialmente indicada para las estaciones más frías del año, sobre todo en su versión picante.

INGREDIENTES 
4 patatas 
2 chorizos 
½ cebolla 
2 dientes de ajo 
1 pimiento rojo seco 
1 hoja de laurel 
1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera (si os gustan los sabores más fuertes, sustituidlo por pimentón picante)
Unas hebras de azafrán
½ litro de caldo de verdura 
Aceite de oliva 
Sal 


 PREPARACIÓN 
Previamente se pone el pimiento seco a remojo en agua templada durante una hora aproximadamente. 
Se pican la cebolla y el ajo y se sofríen con un chorrito de aceite. Se apartan en un vaso de batidora. Se añade la cucharadita de pimentón, el azafrán, un poco de sal y un chorrito de caldo y se tritura todo muy bien. Se saca el pimiento seco del agua, se abre por la mitad y se despega la carne que tiene dentro que se añadirá al sofrito que acabamos de triturar. 
Se cortan los chorizos en rodajas no muy finas y se doran un poco con unas vueltas en el mismo aceite donde se ha hecho el sofrito, se apartan. 
Se pelan las patatas y se cortan en cuartos. Es importante no cortarlas del todo con el cuchillo sino hacer un corte casi hasta el final pero terminar de cascarlas con las manos para que de este modo al cocer suelten fécula y el caldo se espese más. 
Se ponen las patatas en el aceite donde se ha ido preparando todo lo anterior, se le añade la hoja del laurel y el sofrito triturado más el resto del caldo. Se deja cocer y cuando estén casi hechas se añaden las rodajas de chorizo. 

Notas:
No es necesario, obviamente, triturar el sofrito con la batidora. Yo lo hago así porque es como le gusta a mi hija a quien no le hace demasiada gracia encontrarse con los trocitos de cebolla en los guisos. De todos modos, es cierto que haciéndolo de este modo la consistencia del caldo es más fina y espesa.
Por otro lado, al sofrito se le puede añadir un pimiento verde. Otra opción es, en lugar de añadir el pimiento al sofrito, añadir, poco antes de terminar la cocción, un pimiento verde (o mejor aún rojo) asado y cortado en tiras. 
Esta receta es, como he dicho más arriba, especialmente para tiempos fríos pero puede tomarse también en otras temporadas, en cuyo caso hay que equilibrar el menú acompañándolo de primero, por ejemplo, con una ensalada de naranja y como postre un yogurt o un helado.

viernes, 12 de octubre de 2012

Ensalada crujiente con reducción de oporto

 
Ingredientes:

100 gr de mix de lechuga
200 gr de pechuga de pollo
Sésamo
1 puerro
Maizena (fecula de maiz)
Medio vaso de Oporto
1 cucharada de azúcar
Opcional: media cucharadita de harina

Pimienta verde, sal, aceite de oliva, aceite para freír



Preparación:

Pollo crujiente: cortar la pechuga en filetes y éstos en bastoncitos de entre 1 y 2 centímetros. Salar y rebozar abundantemente los bastoncitos con en sésamo. En una sartén con una o dos cucharadas de aceite de oliva, saltearlos hasta que estén dorados.

Puerro crujiente: cortar la punta (es la parte mas buena, pero en esta receta no nos sirve), y la parte mas verde del puerro. Es decir, utilizamos la parte blanca y verde claro del puerro. Lavar y cortar en rodajas de 1 centímetro, separar cada rodaja en anillos. Enharinar los anillos con la maizena. Sacudir la maizena en exceso y freír en aceite muy caliente hasta que estén bastante dorados. Escurrir sobre papel absorbente, cambiándolo a menudo para que los anillos crujientes no se humedezcan y ablanden.

Reducción de Oporto: en un cazo, calentar a fuego lento medio vaso de Oporto. Cuando esté caliente, antes de que herva, ATENCIÓN, apagar el extractor de humos y tener al alcance de la mano la tapadera del cazo !!!. Volcar el cazo con cuidado acercando el líquido a la llama de la hornilla permitiendo que la combustión del alcohol del Oporto ardan. Dejar que el Oporto arda hasta que el fuego (dentro del cazo) se apague por sí solo, ¡a no ser que veamos peligro de incendio! Entonces, añadir el azúcar y girar hasta que el líquido reduzca al menos a la mitad su volumen. Si queremos una salsa más densa añadir una pizca de harina, mezclar bien y cocer un poco, pero hay que recordar que una vez fría de adensará mas.

Condimentar el mix de lechuga con aceite de oliva, sal y pimienta verde. Añadir el pollo y el puerro y rociar con la reducción de Oporto al gusto.

Para dar una nota más de crujiente, añadir una par de cucharada de kikos un poco rotos.

Diana MR

domingo, 30 de septiembre de 2012

Albondigas en salsa


Ingredientes
Albondigas:
250 g de magro ternera picada
250 g de magro cerdo picada
2 cucharadas soperas de pan rayado
2 cucharadas de cebolla picada
1 ajo 
1 cucharada de perejil
1 huevo
Sal y pimienta

Salsa:
2 zanahorias grandes
2 tomates rojos medianos
1/2 cebolla mediana
1 ajo
200 ml de vino blanco
200 ml de agua
sal
Una pizca de comino molido

Preparación:
Albóndigas:
En un bol ponemos todos los ingredientes muy picados y mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea. Dejamos reposar mientras elaboramos la salsa. Pasado este tiempo vamos a ir tomando porciones de la mezcla y dándole forma redondeada, del tamaño de una pelota de ping pong. Las enharinamos y las freímos ligéramente. Al freírlas no pretendemos que se guisen, sólo que se doren un poco y queden selladas. Retiramos y las añadimos a la salsa que estará hirviendo. 
Dejamos cocer las albóndigas a fuego suave hasta que se evapore la mayor parte del líquido de la salsa. Apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutillos antes de servirlas.
Va ideal acompañada de unas patatas fritas en gajo gordo.
!Ojo con que se peguen al fondo de la olla, lo hacen rápidamente!

Salsa:
 En una olla baja con un poco de aceite de oliva caliente pochamos la cebolla cortada a trocitos pequeños junto con la zanahoria a rodajas no muy finas ni muy gruesas  y el ajo picado. Guisamos durante unos 10 minutos a fuego medio-suave.
Si retirar del fuego añadimos los tomate pelados y troceados. Dejamos cocer otros 10 minutos a fuego suave.
Añadimos el vino blanco y dejamos hervir 3 minutos. A continuación añadimos el agua, o caldo de verduras, y llevamos a ebullición. En este punto añadiremos las albóndigas que teníamos reservadas y continuamos como se explica más arriba.

NOtas. 
SI os gustan los guisantes podéis añadirles un puñaito justo cuando se incorpore la carne.
Podéis triturar los tomates y añadir más cantidad, así tendréis albóndigas con tomate.








 



sábado, 29 de septiembre de 2012

Magdalenas al cacao

El otoño ya ha llegado, con tardes oscuras y frías. Lo que apetece es quedarse en casa cerca del horno. El perfume de estas magdalenas tiene el poder de transformar cualquier casa en un hogar...



Ingredientes:

Azúcar: 200 gr
Harina: 175 gr
Mantequilla: 200gr, a temperatura ambiente.
Huevos: 4
Cacao: 30 gr
Levadura: 1 sobre
Esencia de vainilla o azúcar avainillado, al gusto.




Preparación:

Precalentar el horno a 200 °C
Mezclar con las varillas eléctricas el azúcar y los huevos hasta que la mezcla resulte muy clara y espumosa. Añadir la mantequilla y seguir mezclando hasta su incorporación. Añadir por ultimo el resto de los ingredientes tamizados juntos y mezclar.
Verter la pasta en los moldes para magdalenas que prefiráis, aproximadamente 3/4 de su capacidad total. Un truco: podéis utilizar una cuchara para bolas de helado; para una magdalena del tamaño justo versar una "cucharada" bien colma, o una rasa y media.
Bajar la temperatura del horno a 180°c, hornear durante 15 minutos.
Dejar enfriar al menos 10 minutos dentro del horno apagado con la puerta abierta, para que no sufran un cambio demasiado rápido de temperatura.

Diana MR

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Yogur de turrón

A estas alturas del año, ya en septiembre, estoy cansada de ver en el fondo del armario la tableta de turrón blando que sobró de las navidades pasadas. Además, cuando menos nos demos cuenta será de nuevo navidad y volverán a entrar en la despensa algunas de esas tabletas que terminan formando parte de la familia.
Así que había que darle salida, o en un rico helado o en cualquier otro tipo de postre. Y así fue como se me ocurrió la receta que hoy os presento.

Es tan sencilla que da risa! Pero deliciosa.


INGREDIENTES: 

150g. de turrón blando. (media tableta)
500 ml. de Leche
4 láminas de gelatina.






PREPARACIÓN:

Pondremos las 4 láminas de gelatina en un recipiente con agua fría durante unos 5 minutos. El tiempo justo de preparar el resto.
En un cazo pondremos a calentar la leche.
Mientras pondremos el turrón en el vaso de la batidora y añadiremos un chorrito de la leche para batirlo todo hasta que quede completamente diluido.
Una vez bien deshecho el turrón en la leche lo añadiremos a la leche del cazo y apartaremos del fuego.
Escurrimos bien las hojas de gelatina y las añadimos a la mezcla del cazo removiendo constantemente para que se disuelvan por completo.

Verteremos la mezcla anterior en los recipientes en los que vamos a presentar el postre y reservaremos en el frigorífico al menos 3 horas antes de consumirlo para que tome el cuerpo y la textura idonea.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Flores de calabaza fritas



Vais a tener que perdonarme si no les he hecho una foto a estas flores antes de cocinarlas, eran preciosas. Pero saber que de "preciosas" se iban a transformar en "deliciosas" ha hecho desaparecer mi paciencia. Para quien no conozca las flores de calabaza las puede encontrar facilmente on-line.
Como es normal en cocina, cada maestrillo tiene su librillo. Y en lo que respecta a fritos, se podrían llenar bibliotecas enteras. Las flores, en particular, yo prefiero freírlas como os indicaré a continuación: sin huevo. Así que...

Ingredientes:
1 vaso de agua muy fría
1 sobre doble de gaseosilla "El Tigre" o similar.
120 gramos de harina 00
Flores de calabaza o calabacìn.
Aceite para freír

Preparación:
Lavar delicadamente las flores, secarlas completamente con papel absorbente. Privarlas de estambre y pistilo.
Disolver la gaseosilla en el agua fría. Cuando la gaseosa esta en plena efervescencia empezar a verterla sobre la harina que habremos colocado en un recipiente amplio. Con ayuda de una barilla mezclar poco a poco. Añadir gaseosa solo hasta que la mezcla tenga la densidad deseada: densa, que caiga formando gotas gruesas. Para orientaros, la densidad justa para mi gusto es igual a la de la masa para un bizcocho (por ejemplo un 1,2,3).
Sujetando la flor por la base, sumergirla en la mezcla hasta que ésta la moje por todas partes, dejar escurrir un instante el exceso y sumergir en el aceite para freír muy caliente. En la sartén, procurar que las flores no se peguen las unas a las otras. 
Cuando estén doradas, sacar del aceite y colocar sobre papel absorvente, pero no dejarlas ahí ya que el aceite del papel puede volver a mojar el rebozado y éste no resultaría perfectamente crujiente. Salar y colocar en el plato en el que se servirán.

Las versiones pueden ser infinitas. Mi preferida es añadir hierbas aromáticas frescas al rebozado y rellenar las flores poniendo dentro un trocito de queso mozzarella y un trocito de anchoa en aceite. Si se rellenan, retorcer la punta de los pétalos para que quede bien cerrada y rebozarla sujetàndola de ésta.

Diana MR

sábado, 1 de septiembre de 2012

Milhojas de mascarpone y mermelada de manzana.


Esta receta me la inspiró mi cuñada al relatarme ella otra muy similar que había preparado. Así que, Maruja, basándome en tu inspiradora sabiduría culinaria te copié la receta, y no sólo eso, sino que además la transmito aquí para que todos puedan disfrutar de ella.




INGREDIENTES:

1 Tarrina dequeso mascarpone.
1 Brick de medio litro de nata para montar.
2 laminas de hojaldre (hecho o comprado).
Mermelada (yo use mermelada casera de manzana).
Azúcar


PREPARACIÓN:

En primer lugar hornearemos las láminas de hojaldre siguiendo las indicaciones del envase. Sin pincharlas para que suban lo máximo posible. Las dejaremos hasta que suban y estén doradas-
Dejaremos los hojaldes enfriar durante el tiempo necesario, y cuando estén fríos los abriremos por la mitad con un cuchillo largo.

por otro lado prepararemos el relleno, para lo cual montaremos la nata al máximo posible, consiguiendo que se quede con cuerpo. Para conseguirlo hay varios trucos como introducir en el congelador las barillas de la batidora y el recipiente en el que se va a montar la nata. Además añadiremos el azúcar hacia el final del montado.

A continuación mezclaremos el queso mascarpone con la nata montada y azucarada. Reservamos esta mezcla en el frigorifico.

Ya toca montar las milhojas; pondremos en primer lugar una capa de hojaldre, sobre este untaremos la mermelada de manzana (en este caso era una mermelada casera que nos regalaron, pero cualquier mermelada podría estar buenisima en la receta. La típica mermelada de fresa no estará nada mal).
Sobre la mermelada añadiremos una capa generosa del relleno. Sobre esta capa pondremos otro hojaldre y seguiremos el mismo proceso; mermelada, relleno, hojaldre....

El último de los estratos será de hojaldre y sobre este podemos añadir azúcar glas, virutas de chocolate...

Os recomiendo prepararlo en la víspera y guardarlo en el frigorifico, para que el relleno tome cuerpo y el hojaldre se ablande un poco, de modo que sea más fácil cortarlo y consumirlo.

Buen provecho!

miércoles, 22 de agosto de 2012

Calamares en aceite


Receta fácil, fácil, facilísima y un resultado exquisito. Ideal para cualquier estación del año y en  cualquier ocasión puede resultar una tapa interesante o un primer plato si va acompañado de unas patatas parisina cocidas o unas cebollas confitadas.

Ingredientes
(como tapa para 4 personas)
2 calamares grandecillos o cuatro medianos
Al menos un vaso aceite de oliva virgen extra
1 vaso de vino blanco
Sal
una hoja de laurel
4 dientes de ajo

Opcional: dos granos de clavo y unos granillos de pimiento negra sin moler

Elaboración
Limpiar muy muy bien los calamares. Si es posible le dáis la vuelta con mucho cuidado y así los podréis limpiar sin ningún problema, pero ¡ojo! no deben romperse.
Un vez estén limpios los calamares, los ponémos en una sartén junto con todos los ingredientes y dejamos guisar a fuego muy muy suave hasta que se evapore todo el vino y nos quede sólo el aceite. Hay que darle la vuelta a los calamares de vez en cuando para que se guisen muy bien y queden jugosos por ambas caras.
El resultado será un calamar blandito. Puede servirse en caliente o en frío. Yo suelo hacerlo como tapa fría pero, como ya he comentado, resulta también exquisito como entrante o primer plato caliente, lo más important es servirlo con mucho aceite y un buen pan a su lado.

Notas:
1. Los ajos pueden ir pelados o enteros con piel y un poco aplastados. Cuando ya se ha evaporado el vino yo suelo añadirle unos ajos en láminas y darles un toque de calor para que se guisen un poco. Este paso es opcional.

2. Si nos sobra aceite podemos usarlo para aliñar una ensalada, hacer una salsa mahonesa para poner sobre unas patatas cocidas, aliñar unos mejillones cocidos.......¡arriba la imaginación!. Si pensáis hacer algún otro uso del aceite sobrante mi consejo es que los guiséis con más aceite del indicado en esta receta. 

3.la foto no es la mejor porque cada calamar tenía un tamaño y menguan mucho al cocinarlos. Tengo otra mejor pero ahora no la encuentro pero para ilustrar la receta esta es válida.

domingo, 19 de agosto de 2012

Panna cotta



Este es un postre típico de Italia. Supongo que la panna cotta será en Italia como el pan de Calatrava en España y me refiero por lo típico de encontrarlo como postre casero en cualquier bar o restaurante. Hoy día es tan fácil que te sirvan de postre panna cotta como flan de huevo. 
Aún siendo un postre típico de Italia, y como mi receta es una adaptación de otras, me atrevo a ponerla en este blog y compartirla con vosotras.

Ingredientes
Pudiéndose traducir Panna Cotta como “nata cocida” lo justo es que el ingrediente principal sea sólo nata y nada de leche, pero a mí me gusta añadirle un poco de leche evaporada. En cada cocina las recetas originales se termina transformando según el gusto de la cocinera, así que cada uno lo haga a su gusto.

300 ml de nata para montar (>30% M.G.)
200 ml de leche evaporada (> 9% M.G.)
70 g de azúcar
10 g de azúcar avainillada
3 hojas de gelatina neutra (1,8 g aprox. cada hoja de gelatina)

Elaboración

Lo primero que tenemos que hacer es hidratar las hojas de gelatina, para ello pondremos en un recipiente un vaso de agua fresca y meteremos las hojas de una en una. Dejamos hidratando hasta el momento de usarlas.

Ponemos en un cazo la nata, la leche evaporada y los azúcares y mezclamos con unas varillas.
Calentar a fuego medio durante unos 15 minutos, pero sin que llegue a hervir. En el último minuto podemos dejar que hierva un poquito, sólo un toque.

Escurrir bien las hojas de gelatina, apretando con las manos, y añadir de una en una y mezclando con una varilla cada vez, hasta que se disuelva y quede una mezcla homogéneaa.

Echar la mezcla en los moldes individuales que tendréis preparados, directamente del cazo pero pasando por un colador.

Dejamos a temperatura ambiente hasta que enfríe un poco y a continuación los ponemos en la nevera, tapados con film transparente, hasta que enfríen y tomen la consistencia adecuada.

A la hora de servir, podemos un bol con agua caliente y sumergimos un poco los moldes, visto y no visto. Cuidado de que no entre agua al postre!.

A la hora de servir quedaría ideal con un coulis de frutos rojos, unas frambuesas o grosellas. He visto servirlo con caramelo y con sirope de chocolate pero yo pienso que a este postre lo que realmente le pega son los frutos rojos, o en du defecto una mermelada suave.

Nota. Cuidado con no pasarnos con la cantidad de gelatina, porque no es esa la textura que queremos conseguir.

Ternera a la jardinera


Aunque la carne no es uno de mis ingredientes favoritos y mucho menos la ternera, esta es una receta muy socorrida y muy fácil. Pongo la receta porque Luisa me animó pero no creo que aporte demasiado a vuestras cocinas.


Ingredientes

700 g de ternera (morcillo de ternera)
3 zanahorias medianas
200 g de guisantes frescos
400 g de champiñones pequeños o medianos
½ cebolla
1 diente de ajo
200 ml de vino blanco
100 ml vasito de agua
Aceite de oliva, sal

Opcional:
1 hoja de laurel
1 Pimiento choricero (rojo seco)
Pimienta en grano

Elaboración en olla rápida


Sofreír la carne troceada, no  muy grande, y salpimentada en un poco de aceite de oliva directamente en la olla rápida.

Añadir la cebolla cortada finamente y el ajo cortado a láminas y dejar pochar unos minutos a fuego suave.

Incorporar las zanahorias cortadas en rodajas de ½ cm, los guisantes, los champiñones hechos cuartos, el pimiento choricero entero, la hoja de laurel y unos granos de pimienta, en caso de querer añadirlos, el vino blanco y el agua. Mezclar y dejar cocer unos  minutos

Cerrar la olla y una vez que empiece a pitar cocinamos durante 15 o 20 minutos, según tamaño de los trozos de ternera y del tipo olla a presión.

Cuando podamos abrir la olla veremos si ha quedado muy líquido, en tal caso es conveniente ponerla de nuevo al fuego fuerte hasta que evapore la salsa pero con cuidado de no quemar la carne. Otra opción es sacar la carne y llevar al fuego el líquido junto a una cucharadita de harina, previamente desleída en un poco de agua fría, y dejar hervir un minuto.

Para mi gusto y necesidad esta carne queda mejor de un día para otro.

lunes, 6 de agosto de 2012

Mejillones rellenos



Ingredientes para 2 personas:

500 gramos de mejillones limpios.
150 gramos pescado (tipo merluza, funciona bien también el congelado)
1 palito de surimi
1 yema de huevo
Pan rayado
400 gramos tomate triturado
Cebolla picada
Ajo
Perejil
Medio vaso de vino blanco
Guindilla

Preparación:

Los mejillones:
Si no son limpios, rascar y limpiar las valvas de los mejillones. Lavar con agua corriente fría. Sofreír en una sartén amplia un diente de ajo con un chorrito de aceite hasta que esté dorado. Añadir los mejillones, rociar con medio vaso de vino blanco y condimentar con abundante perejil picado. Cubrir y cocinar a fuego alto hasta que todos los moluscos se hayan abierto, unos 3 ò 4 minutos al máximo. Retirar del fuego, filtra jugo resultante y reservar éste y los mejillones.

La salsa:
En una sartén ancha con poco aceite, sofreír 2 cucharadas de cebolla picada, un diente de ajo picado, perejil y un trozo de guindilla (al gusto), hasta dorar. Añadir el tomate triturado y un vaso del agua de los mejillones. Salar, cubrir y cocinar a fuego lento.

El relleno:
En una sartén sin grasas cocinar el pescado, rompiéndolo con la espátula, hasta que esté completamente blanco, es decir, que no queden partes crudas (aunque a continuación volveremos a cocinarlo)
Separar los mejillones de las valvas (reservarlas). Poner la carne en el recipiente de la picadora, junto al pescado y al palito de merluza. Condimentar con bastante perejil picado, pimienta verde y la sal necesaria. Picar hasta reducir a una masa mas o menos homogénea.
Pasar a un bol. Incorporar la yema de huevo, mezclar. Añadir pan rayado hasta que la mezcla tenga casi la consistencia para hacer albóndigas. Para ello hay que añadirlo poco a poco, esperando a que el pan absorba la humedad.
Rellenar con la pasta obtenida las valvas de mejillón que hemos reservado, 2 a 2, poniendo una cantidad del relleno sobre la primera, apretando con la segunda hasta cerrarlas completamente y quitando la pasta sobrante. Una vez rellenos, colocar en la sartén con la salsa de tomate, ordenadamente. Cubrir y cocinar a fuego lento durante 12/15 minutos, depende del tamaño de los mejillones. Girar solo una vez, uno a uno, a mitad cocción. Si la salsa se seca demasiado pronto, añadir un poco de agua (mejor si la de los mejillones).

Servir caliente, las patatas fritas son el acompañamiento ideal.

Diana MR

viernes, 3 de agosto de 2012

Ensalada de pollo y piña


Como toda ensalada esta es muy muy sencilla de elaborar y es ideal para una cena ligera y fresca de verano.

Ingredientes

Las cantidades irán en función del volúmen de lechuga y del gusto de cada uno
Los básicos:
1 pechuga de pollo
Cogollos de lechuga romana
Piña natural
Mahonesa
Un chorrito de aceite de oliva
½ limón y sal

Opcionales
Maiz dulce
Palmito
Tomates cherry
queso fresco, tipo burgos.

Elaboración

Unos horas antes cocemos la pechuga de pollo en agua caliente con sal y un poquito de orégano. Dejamos enfriar.
Trocear finita la lechuga, mejor si son cogollos o en caso de una lechuga romana entera mejor usar las hojas del centro. Troceamos en pollo en cuadraditos de unos 2 cm o en tiras. Troceamos el palmito en rodajas finas, la piña en trocitos, el queso fresco y los opcionales que se os ocurran.
Ahora sólo nos queda juntar todos los ingredientes en la misma ensaladera.
Antes de echar la mahonesa, que será sólo un poquito, echamos la sal un poquito de aceite de oliva y el zumo de ½ limón.
Mezclamos bién y ¡a comer!
Podemos añadirle también trocitos de manzana.

Si queremos darle un aire más marinero, podemos sustituir el pollo por unos langostinos cocidos.

Bolitas de arroz fritas


Esta receta o, mejor dicho, el origen de esta receta es un plato típico del sur de Italia. En Sicília se llaman Arancini, que significa “naranjitas”, obviamente por su forma y, queriendo, tamaño. En realidad se pueden rellenar de lo que queráis y convertirse en un “fingerfood” muy original.



Ingredientes básicos:

Arroz redondo, de un tipo rico en almidón.
Azafrán
Pan rayado
Huevo
Aceite para freír

Ejemplo de relleno:

Carne picada y guisantes.

Preparación:

Con antelación, cocer el arroz en agua hirviendo salada y condimentada con el azafrán. Escurrir, si es necesario, y dejar enfriar.
Preparar el relleno, por ejemplo: En sartenes separadas preparar guisantes y carne picada, esta ultima rociándola con un chorrito de vino blanco cuando empiece a dorarse. Mezclar.

Cuando el arroz esté frío, cubrir la palma de la mano con un estrato de arroz bien compactado. Colocar media cucharada de relleno en el centro y, delicadamente, cerrar la mano y sellar de manera que el relleno quede completamente rodeado de arroz. Compactar bien cada bola, rebozar con huevo batido y pan rallado y freír en aceite muy caliente hasta que estén bien doradas por todas partes.



Una opción muy aconsejable es poner un daditos de queso (preferiblemente mozzarella) junto al relleno para que se funda durante la fritura.
Personalmente aconsejo también rellenos con base de tomate (una “fritailla” no demasiado liquida, por ejemplo). En este caso elaborar las bolas con el relleno frío. Durante la fritura se calentará y la salsa impregnará el arroz haciendo que quede mas jugoso.

Nota de ultima hora: añado una nota porque me olvidé de deciros que será mucho mas fácil darle forma a las bolas si os mojáis las manos con agua. Si no lo hacéis, se os pegará todo el arroz y acabareis haciendo una ensalada para cenar :)

Diana MR