lunes, 13 de octubre de 2014

Carrillada en salsa


La Carrillada, también llamada carrillera, es un trozo de carne que se encuentra junto a la mandíbula, a cada lado de la cara del cerdo o ternera y era considerada parte de la casquería. Es una carne un poco gelatinosa y fibrosa, pero tras una cocción lenta obtendremos una carne realmente jugosa. Hasta hace poco más de un año, yo esta carne la consideraba exclusivamente para guisos y la verdad es que nunca la compré hasta que la vi servir en un restaurante como planto principal. Por supuesto, aquellas carrilleras eran de cerdo ibérico y estas que hoy os traigo son de un pobre cerdito criado ya sabemos como. También me he dado cuenta que para ser una pieza de casquería, cuyo destino iba a ser un guiso o parte del embutido, ha subido su precio casi al  mismo que el kilo de solomillo y la verdad es que lo veo desproporcionado. Al final, hasta en la comida hay modas y esta es una de ellas.

Ingredientes
1 kg de carrilladas de cerdo (2 ó 3 por persona)
100 ml de aceite de oliva virgen extra (cubrir fondo de la olla)
3 ajos
2 cebollas medianas
4 zanahorias medianas
2 tomates rojos maduros (o dos cucharadas de salsa de tomate)
200 ml de vino blanco
10 ml de vino dulce Pedro Ximénez (opcional)
150 ml de caldo de carne (en caso de no tener caldo puede usarse agua)
Sal y pimienta
Harina

Preparación
En esta ocasión vamos a preparar las carrilladas en olla rápida, pero puede hacerse de la misma forma en olla convencional, solo aumentando los tiempos finales de cocción.

1. Si la carne la hemos comprado en una carnicería de confianza, seguro que vendrá limpia, si no la limpiaremos un poco eliminando los trocitos de grasas.

2. Poner al fuego la olla y cubrir el fondo con aceite de oliva.
3. Sapimentar y enharinar la carne. Dorar en el aceite caliente, a fuego fuerte, por todos lados. Retiramos y reservamos.

4. Picar la cebolla, trocear el ajo y pochar en la misma olla y en el mismo aceite de dorar la carne.

5. Trocear la zanahorias en rodajas y añadir a a olla. Seguir cocinando hasta que las zanahorias estén blandas.

6. Añadir el tomate rojo pelado y troceado, o una par de cucharadas de salta de tomate  y seguir cociendo durante un minuto sin dejar de remover.

7. Añadir el vino y el caldo de carne (o agua) y dejamos hervir para que se evapore el alcohol, tres minutos serán suficiente.

8. Una vez esté todo bien cocido lo pasamos trituraremos con la batidora, hasta que quede bien fino.

9. Añadimos la carne que habíamos reservado y cerramos la olla rápida y dejamos cocer de 15 a 20 minutos, según tamaño de las carrilleras. Dejamos enfriar la olla y cuando podamos abrirla, volvemos a ponerla al fuego, durante unos 5 o 10 minutos, para que espese la salsa, controlando el tiempo para llegar al  punto que deseamos sin pasarnos.
Si las estamos haciendo en una olla tradicional, el tiempo de cocción será de 45 a 60 minutos y a fuego suave, en este caso necesitaremos un poco más de agua o caldo.



Para acompañar este plato, si es que lo queréis acompañar de algo, le irán genial unas patatas panadera, un arroz cocido, couscus, o lo que más os apetezca pero de sabor suave. En casa el mejor acompañamiento es una buena barra de pan.




jueves, 25 de septiembre de 2014

Bizcocho de nata

Este es un bizcocho delicioso, esponjoso, delicado pero consistente apto por lo tanto para tomar solo o para utilizar como base de tartas. No he subido antes esta receta porque no tenía ninguna foto con la que ilustrarla, ahora tampoco la tengo pero creo que ya va siendo hora de poner este delicioso bizcocho en nuestra mesa de la cocina.

 Ingredientes
1 taza de nata
1 taza de azúcar
2 tazas y media de harina para bizcochos (de la que lleva la levadura incorporada, en caso contrario tamizar 1 sobre de levadura junto con la harina)
4 huevos
1/2 cucharadita de jugo de limón

Preparación
Añadir el zumo de limón a la nata y reservar. Quizá veáis que le salen grumos o que tiene aspecto de "leche cortada", no pasa nada, es lo normal. De eso se trata precisamente.

Batir las yemas con el azúcar hasta que formen espuma. Montar las claras por separado.

Añadir la nata a la mezcla de yemas y azúcar y, poco a poco, ir añadiendo la harina, mezclando bien con una cuchara o espátula. Finalmente mezclar también las claras montadas entremezclando con cuidado hasta que se forme una mezcla homogénea.
Mientras tanto calentar el horno a 180º. Untar un molde con mantequilla y espolvorear ligeramente harina para evitar que la masa se pegue (otra opción, que además es la que yo personalmente prefiero, es cubrir el fondo del molde con papel de hornear). Verter en el molde la masa del bizcocho y meterlo en el horno precalentado. Bajar a 160º y cocer durante 50 minutos aproximadamente, dependerá del tipo de horno, se puede comprobar el grado de cocción con un pinchito, pero esto no se debe hacer hasta tener la sospecha de que verdaderamente está cocido pues si se hace demasiado pronto o muy a menudo puede impedir que la superficie del bizcocho suba homogéneamente. No os recomiendo que abráis el horno hasta que no hayan pasado al menos los 30 primeros minutos.

Una vez cocido, sacar del horno y desmoldar. Si se usa un molde metálico puede dejarse enfriar un poco en el molde pero si es de silicona hay que desmoldar inmediatamente pues en caso contrario el bizcocho pillaría humedad.

Si se va a tomar solo (ideal para meriendas y desayunos), una vez frío, cubrir de azúcar glas. Pero, como he dicho más arriba, puede utilizarse también como base para tartas.

Lentejas con chorizo

Hoy os traigo un plato muy típico, sencillo y en absoluto sofisticado a petición de LM, quien siempre lo elogia mucho cuando lo come en mi casa (y ha tenido que ser un buen puñado de veces).
Espero que lo disfrutéis en este recien iniciado otoño.

Ingredientes:
Lentejas
Tomate
Cebolla
Ajo
Pimiento rojo
Patatas
Zanahoria
Chorizo
Panceta
Azafrán
Pimentón dulce  (si es de la Vera mejor)
Aceite

Preparación.
Tratándose de lentejas nos encontramos con la eterna disyuntiva: ponerlas en remojo varias horas antes o no. Realmente con las lentejas, sobre todo si son del tipo pardina, podemos omitir ese paso imprescindible en el caso de otras legumbres (como garbanzos o habichuelas). No obstante debemos tener en cuenta que si las ponemos en remojo van a ser más digestivas y van a absorver menos agua durante la cocción. Así pues que cada cual según el tiempo o gusto decida a este respecto.
En esta ocasión he utilizado lentejas castellanas y las he puesto varias horas en remojo (tampoco hace falta tenerlas durante toda la noche, así que si no os acordáis de hacerlo la víspera no pasa nada, con un par de horas de antelación es suficiente).
Ponemos un chorrito de aceite en una olla y sofreímos la verdura cortada en trocitos: primero la cebolla y el ajo, después el pimiento y la zanahoria y por último el tomate, que puede usarse troceado o triturado según gustos. En este momento yo pongo la panceta (o tocino) para que añada más sabor al guiso, pero puede ponerse también más tarde.
Añadimos unas hebras de azafrán y a continuación las lentejas escurridas (aunque no se hayan puesto en remojo recomiendo enjuagarlas varias veces con agua fría) y cubrimos con agua fría o con caldo (en cualquier caso frío, practicamente todas las legumbres se deben poner a cocer en agua fría salvo los garbanzos que deben ponerse cuando el agua ya esté hirviendo). Las lentejas deben quedar bien cubiertas de agua (más cantidad de agua si no han tenido remojo previo) aunque si durante la cocción nos damos cuenta de que va reduciéndose demasiado el caldo podemos incorporar más agua, eso sí que sea siempre fría. Esto no les perjudica en absoluto, es más, según las abuelas las lentejas (y otras legumbres) se deben "asustar" (añadirles agua fría durante el hervor) siempre tres veces.
Cuando rompa a hervir se pone la sal que consideremos necesaria.
Se dejan unos 20 minutos (con el fuego no demasiado fuerte para que no se rompan las lentejas), entonces se pelan y trocean las patatas y se corta el chorizo en rodajas. Se añaden a la olla junto a una cucharadita de pimentón de la Vera y se dejan cociendo otros 20 minutos aproximadamente. Hasta que las lentejas y las patatas estén tiernas.
Servir caliente y acompañadas de una aceitera y una vinagrera, pues a mucha gente (así ocurre al menos en mi casa) le gusta añadirles un chorrito de aceite de oliva virgen extra crudo y/o un poco de vinagre de jerez en el momento de comerlas.


Es un plato tradicional sumamente sencillo. Pueden usarse otros ingredientes que tengamos en casa (puerro, calabaza, acelgas, morcilla...)
He de confesar que en mi familia no nos comemos la panceta (ni en las lentejas ni en casi ningún otro tipo de preparado) pero me gusta ponerla porque da un sabor especial al caldo, no obstante podéis prescindir de ella.
Por otro lado este plato también está delicioso sin las patatas. En lugar de ponerlas podéis añadir, al final de la cocción un par de cucharaditas de pan rallado, opción esta también muy adecuada para cuando las lentejas os queden demasiado "caldosas".


miércoles, 24 de septiembre de 2014

Tarta de chocolate y peras



Para este dulce, personalmente, prefiero la variedad de pera Seckel (pequeña y crujiente) cuando empieza a ser bastante madura y menos crujiente, aunque para la tarta de la foto utilicé peras Williams o Bartlett. Prefiero el resultado de las primeras porque queda un sabor mas delicado y una textura menos granulosa, pero cualquier tipo de pera con la pulpa madura pero compacta quedará bien.

Ingredientes:

Peras: 700 gramos
Huevos: 4
Harina: 200 gramos
Levadura química: 1 cucharadita y media
Mantequilla: 170 gramos
Chocolate negro: 200 gramos
Vino dulce tipo Moscatel

Preparación:

Forrar un molde redondo de 24 cm de diámetro aproximadamente.
Pelar las peras, cortarlas en gajos de unos 2/3 cm de dorso. Ponerlos en un plato grande y regar con vino dulce, unos 2 vasos. Dejar reposar.
Derretir en el microhondas el chocolate junto a la mantequilla, ambos troceados, removiendo cada 20 segundos.
Montar los huevos a temperatura ambiente junto al azúcar hasta que estén claros, espumosos y llenos de aire. Delicadamente, añadir la harina cernida junto a la levadura, cucharada a cucharada, mezclando con cuidado para no desmontar los huevos mas del necesario.
Con la misma delicadeza si no mas aún, incorporar el chocolate derretido, poco a poco, removiendo de abajo hacia arriba con una espátula.
Verterla mitad de la masa en el molde. Colocar los gajos de pera (escurridos del vino) radialmente formando un estrato y cubrir con el resto de la masa. Si os han sobrado algunos gajos (y os recomiendo que os sobren), colocadlos formando una estrella sobre la tarta, espolvoreandolos luego con un poco de azúcar. Esta última capa de fruta harà que el centro quede hùmedo, recordando a las tartas con corazòn lìquido... buenisimo!!!
Hornear durante 40 minutos a 180 °C (horno ya caliente, claro)
Enfriar hasta que sea posible desmoldarlo y terminar de enfriar sobre una rejilla. Espolvorear con azúcar glass y... a merendar!

Diana MR

martes, 8 de julio de 2014

Albóndigas de berenjena



Permitidme que pase momentaneamente la página de los dulces, por mucho que yo misma la lleve por bandera. Hace algunos días una chica dominicana me habló de esta receta muy típica en su casa y en su país de origen. No me dio todos los detalles pero yo soy una mujer curiosa y he investigado. He encontrado on line infinidad de versiones y al final he creado la mía, principalmente simplificando. Mientras las hacía, he probado varias variaciones; algunas os las narraré en la nota final ¡Creo que os gustará tanto como a mi!

Ingredientes:

Berenjenas grande: 2
Pan rallado: 120 gramos (+ rebozado opcional)
Cebolla muy picada: 1 cucharada
Perejil picado: 1 cucharada
Huevo: 1 (opcional)
Sal y pimienta
Aceite para freír
Sal gorda para terminar

Preparación:

Asar con antelación las berenjenas, hace falta que estén frías antes de continuar elaborando las albóndigas. Pelarlas, picarlas con el cuchillo y escurrirlas un poco, pero sin agobiarse ya que el pan rallado absorberá la humedad.
Unir los demás ingredientes y mezclar perfectamente y dejar reposar 10 minutos antes de hacer bolitas del tamaño que prefiráis. Las mías son de unos 3 ó 4 centímetros de diámetro. Es el momento de freírlas, pero antes yo prefiero darles unas vueltas en pan rayado para que se cree una corteza más crujiente agradable al paladar y a la vista, que hace que la albóndiga preserve su forma y no absorba demasiado aceite. Así pues, freír en aceite de oliva bien caliente.
Escurrir sobre papel absorbente y servir, sazonando con sal gorda ya que la sal fina podría hacer que la corteza se humedezca y pierda su consistencia crujiente.




Rizando el rizo:

Estas albóndigas ya están para comérselas, pero si queréis rizar el rizo y preparar algo más complicado podéis preparar un pisto o una simple salsa de tomate no demasiado espesa e ir metiendo ordenadamente en ella las albóndigas conforme se van sacando del aceite de freír. Otros 5 minutos de cocción junto a la salsa, evitando remover para que no se deshagan, aseguran la unión perfecta de los sabores.
El plato obtenido ya es perfecto por si solo, con un buen trozo de pan ¡pero podemos exagerar aún mas! En la foto anterior os muestro unas caracolas gigantes, un formato de pasta perfecto para rellenar. He  cocido la pasta escurriéndola con 2 minutos de adelanto, las he enfriado bajo el agua lo justo para no quemarme los dedos. He puesto un poco de salsa en el fondo de una fuente para horno y una albóndiga dentro de cada caracola. He terminado con un buen puñado de parmesano rayado y un chorrito de aceite, sal y pimienta, y lo he metido en el horno a 200°C durante 10 minutos más otros 5 con grill. Una maravilla...

Notas:

Si habéis decidido "rizar el rizo" no os aconsejo que las friáis sin pan rallado. Quedarían demasiado blandas y se desmoronarían al primer hervor.
El huevo es absolutamente opcional, se puede eliminar sustituyendo una parte de pan rayado con harina o fécula. Sería una óptima solución "vegan". No obstante, a mi el huevo me gusta y me gusta la consistencia que da a las albóndigas.
Para qué engañarnos, cuando las mordáis, sobre todo sin salsa y con costra de pan rayado, os recordarán a las roquetas caseras. Nada nos impide que las hagamos alargadas y las llamemos croquetas, lo que prefiráis. 
¡Buen provecho!

Diana Manzanares Ruiz



sábado, 28 de junio de 2014

BIZCOCHO PARA TARTAS (bizcocho genovés)


Os muestro una receta sencilla pero imprescindible en repostería. He leído en muchos foros y grupos de facebook preguntas sobre el mejor bizcocho para hacer una tarta. Pues bien, desde mi punto de vista, si buscamos un bizcocho "neutro" que se adapte al sabor de la tarta sin eclipsar al relleno, pero que a la vez aporte consistencia y textura, el bizcocho ideal es el llamado bizcocho Genovés.

Existen muchas recetas riquísimas de bizcocho que pueden ser perfectas para una tarta y que tienen personalidad propia: el bizcocho "cuatro cuartos" o "Victoria sponge" (del que ya os hemos hablado en este blog, aquí), un bizcocho de zanahoria, un bizcocho de yogur, un red velvet... pero el genovés se adapta al relleno siendo tan válido para una tarta de chocolate, como para una de limón, nata, crema, merengue, buttercream... lo que sea!


TRUCOS Y CONSEJOS:

  • Como se puede observar, se trata de una receta de pocos ingredientes y de muy fácil elaboración. Como indica la imagen de arriba, empezaremos por montar las claras. las reservaremos en la nevera, y por otro lado, montaremos las yemas con el azúcar. Añadiremos la harina tamizada y el aroma o ralladura que deseemos y una vez bien integrado todo, uniremos las claras con la mezcla de las yemas.
  • Podemos hornear el bizcocho en un único molde alto o bien hacer diferentes bizcochos más delgados para cada capa de la tarta. Para ello lo mejor es utilizar moldes de bizcocho especiales para layer cake, o simplemente de borde bajo. Esta receta es ideal para este tipo de moldes y propósito puesto que su consistencia hace que no se rompa al desmoldarlo aunque sea delgado. Si se prepara el bizcocho en un molde delgado disminuirá considerablemente el tiempo de cocción, por lo que puede resultar un ahorro si introducimos a la vez varios moldes en el horno y acabaremos en una sola hornada de pocos minutos.

  • Es importante encamisar bien el molde o utilizar spray desmoldeante para repostería.
  • Cuando preparemos una tarta, humedeceremos cada capa de bizcocho por ambos lados con un almíbar acorde con el sabor del relleno (vainilla, canela, limón...). Podemos utilizar una brocha si lo queremos sólo un poco humedecido, o una biberón de repostería si lo queremos más jugoso. Cuando mojemos la parte superior del bizcocho (el lado que se horneó arriba) será muy fácil desprender la capa superficial que está más tostada con un cuchillo o una espátula.
  • Y la pregunta del millón: ¿Vale para preparar una tarta con cobertura de fondant? Siii! es perfecto para una tarta de fondant, de hecho yo no uso otro! ;)

Espero que esta receta sea tan provechosa para vosotros como lo es para mí.

tarta de nata y limón, con chocolate y fresas.



Ruth.




viernes, 27 de junio de 2014

LEMON CURD

Hoy quiero mostraros una receta ideal para los postres veraniegos. Su sabor recuerda al sorbete de limón o la limonada, lo que le confiere a las tartas u otros dulces un sabor refrescante y delicioso y una agradable textura cremosa.

Se trata de una receta tradicional inglesa, cuyos usos era similar a la mermelada, sirviéndose sobre todo con los tradicionales scones para acompañar al té.

Lemond curd envasado en botes de cristal.


INGREDIENTES:
- 200 ml. zumo natural de limón.
- 200 g. azúcar.
- 100 g. mantequilla.
- 3 huevos M.
- Ralladura de un limón.
- 2 Cucharadas de maizena.







PREPARACIÓN:

En un bol al baño maría ponemos la mantequilla y el azúcar. Lavamos y rallamos el limón y lo añadimos a la mezcla. Dejamos que la mantequilla y el azúcar se integren completamente.

Por otro lado batimos los huevos en un recipiente, incluimos el zumo y la maizena hasta que se disuelva completamente.

Cuando la mezcla de mantequilla y azúcar esté completamente disuelta, añadimos la mezcla de zumo y huevos.

Dejamos a fuego medio sin dejar de remover para evitar que se pegue. Conforme vaya tomando temperatura irá espesándose hasta tener la textura de una crema pastelera.

bizcocho relleno de lemond curd

CONSERVACIÓN:

Podemos introducir la crema en botes para conservarla y una vez atemperados siempre introducir en la nevera. Cuando enfríe su textura será aún más espesa. Podemos conservarla durante varios días bien tapada en la nevera, incluso podemos congelarla.

USOS:

Su textura y sabor hace que sea ideal para utilizar como relleno de tartas como las de las imágenes. También se utiliza para la preparación de la tradicional tarta Lemon Pie de limón y merengue. Para relleno y topping de cupcakes, para acompañar al yogur o la cuajada, para rellenar tartaleta o macarons, para preparar un delicioso buttercream de limón...

Tarta de limón y nata con cobertura de buttercream de limón y fondant.
Como veis se trata de una receta muy sencilla y con resultados asombrosos y muy versátil. Os animo a que la preparéis en casa y nos contéis los usos que le dais en vuestros dulces.

Ruth.

martes, 6 de mayo de 2014

Tarta de piña



Ingredientes:

4 huevos a temperatura ambiente
Media taza de azúcar
1 taza de harina
100 gramos de mantequilla derretida (no caliente)
1 lata de piña en su jugo
Ralladura o aroma de limón.






Preparación:

Calentar el horno a 180°C
Forrar un molde redondo de 24 cm con papel para horno.
Escurrir las rodajas de piña reservando el jugo. Cubrir todo el fondo del monde con una capa de rodajas de piña, colocadas con gracia, porque al final quedarán encima de la tarta. Reservar.
Montar los huevos con el azúcar hasta que se transformen en una espuma blanca y voluminosa.
Añadir poco a poco la mantequilla derretida, montando.
Incorporar delicadamente la harina: se puede hacer con el accesorio hoja de la amasadora, si la tienes, pero cuidado con no mezclar demasiado y que se baje, como me ha pasado a mí en la de la foto... Es que se me fue el santo al cielo colocando la piña.
Cubrir la piña con la masa obtenida y nivelar con una cuchara.
Hornear a 180°C durante media hora.
Todavía caliente, girar la tarta en un plato, retirar con cuidado el papel y, con un pincel, mojar delicadamente la tarta con el jugo de piña.

Esta tarta permite muchas variantes, cambiando solo la fruta. Tened en cuenta que, estando la fruta encerrada bajo el bizcocho, toda la humedad que perderá no se evaporará sino que impregnará la tarta dándole todo su perfume...

Diana MR

lunes, 27 de enero de 2014

Trufas de chocolate blanco con cookies



Ingredientes:

Chocolate blanco: 450 gramos
Nata o leche condensada (elige ésta última si quieres un resultado aún más dulce): 150 gramos
Galletas Chips Cookies o similar, molidas: una taza y media.

Preparación:

Picar finamente el chocolate. Ponerlo junto a la nata o la leche condensada en un recipiente adecuado para el baño María y... ¡a ello! Es muy importante que la temperatura del agua del baño María no sea demasiado alta. Lo ideal sería que no superara los 50/60 grados centígrados. Apaga el fuego siempre que notes que el chocolate se está calentando rápidamente: el chocolate blanco, si se calienta a temperatura demasiado alta, se "quema" y la manteca de cacao se separa del resto quedando todo para tirarlo a la basura.
Cuando el chocolate esté completamente derretido y la crema homogénea, alejar de cualquier fuente de calor y añadir la mitad de las galletas molidas. Mezclar bien.
Dejar enfriar a temperatura ambiente. Podéis ponerlo en el frigorífico, pero si os pasáis de tiempo la mezcla estará demasiado dura, será muy difícil trabajarla y tendréis que volver a esperar que vuelva a temperatura ambiente...
Tomad una cucharilla, dos, o un "sacabolas" de los que se usan para hacer bolas de melón u otras frutas. Yo utilizo una mini-cuchara para helado de 3 cm de diámetro. Empezad a hacer bolitas de la pasta obtenida. Redondeadlas con la palma de la mano y, conforme las preparáis, rebozadlas con las galletas trituradas que os han quedado.  Et voila! ¡Metedlas un ratito en el frigo y están listas para disfrutar!

Diana MR

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Pan de Calatrava a la naranja

Siguiendo con el menú de No-Navidad de 2013 del que hablábamos en la entrada anterior y aunque no sea habitual vamos a empezar por el postre. Se trataba de algo sencillo, no había mucho tiempo, y Ruth propuso un Pan de Calatrava con salsa de naranja. Yo para darle un aire más navideño sustituí el pan por panettone con trocitos de naranja confitada y pasas. La salsa de naranja no fue una salsa propiamente dicha, para que resultara más jugoso hice bastante “caramelo” de naranja, digo “caramelo” porque no lo llegué a caramelizar y quedó más como un almíbar muy muy espeso.



Ingredientes

Para el flan
1 litro de leche
200 g de panettone (puede ser sustituido por 200 g de bizcocho, pan, magdalena o mezcla de varios)
8 cucharadas soperas de azúcar (10 si se hace con pan)
8 huevos XL
una rama de canela
Piel de una naranja

Para el almibar caramelizado
300 g de azúcar
zumo de dos naranjas

Toque extra: Mermelada de naranja y especias varias (clavo, cardamomo, pimiento...). Producto artesano que Diana & Miki regalaron en su boda.


Elaboración
Lo primero que haremos será poner a calentar el horno a 180º . Tendremos que meter el molde donde vayamos a hacer el calatrava en otro recipiente más grande al que le añadiremos agua para cocinarlo al baño maría. También puede utilizarse la bandeja del horno añadiendo agua en caso necesario.

En un cazo ponemos el litro de leche, el azúcar, la cáscara de limón o naranja y la rama de canela y calentamos hasta que se haya disuelto el azúcar totalmente. Retiramos del fuego y dejamos infusionar mientras preparamos el caramelo.

caramelizaremos un molde rectángular apto para el horno. Podemos caramelizarlo directamente al fuego pero yo prefiero hacer el caramelo en un cazo aparte. No queremos que llegue a cristalizarse, es un caramelo ligero. Para caramelizar ponemos el azúcar en un cazo y añadimos el zumo de dos naranjas y llevamos a ebullición  removiendo hasta que se disuelva todo el azúcar y empiece a tomar color naranja.

Echamos el caramelo en el molde, podemos untarlo con una brocha de cocina.

Desmigamos el panettone sobre el caramelo, que quede bien repartido por toda la superficie del molde.

Ponemos en un bol grande los huevos y vamos añadiendo la leche conforme  la vamos colando para retirar la piel de naranja y la canela. Y mezclamos con la batidora.

Echamos la mezcla de huevo sobre el molde y llevamos al horno. Lo cocinaremos al baño María.

Hornear al baño María con el horno a 180º duarnte 45 minutos o hasta que comprobemos que al pinchar la punta d eun cuchillo esta sale limpia.

Dejamos enfriar. Una vez frío yo le dí el “toque extra” untando sobre toda la superficie un fina capa de una mermelada especial de naranja con especias que Diana nos regaló el día de su boda. En esta ocasión la mermelada no la había hecho ella pero fue en esta ocasión porque hacerla la hace como nadie y espero que pronto comparta su receta.
 

Por último lo desmoldaremos sobre una fuente y la servimos a trocitos. Podemos  acompañarla de una bola de helado de naranja, vainilla, violeta, o cualquier otro sabor que os guste. Aunque sin helado ni nata también está muy muy rico.




lunes, 2 de diciembre de 2013

Cena de "No-Navidad" 2013

Hace una semana tuvimos que adelantar la celebración familiar de la Nochebuena. Suele ser ya habitual que celebremos un “no-cumpleaños” cada vez que una de las hermanas de las que andan lejos, normalmente Inma o Diana, viene a España. En esta ocasión nuestros padres salían de viaje en dirección a Argentina y aunque ellos iban a celebrar por primera vez la Navidad con Inma, miembro de este blog, y eso es una alegría, los que nos quedábamos en España no queríamos desaprovechar ni una Navidad junto a ellos. Así que tuvimos que ponernos manos a la obra. Ruth este año era la encargada de distribuir el trabajo y proporcionar el menú que realizaríamos entre todas. Luisa preparó el diseño del menú y entre ellas, Ana y yo comenzamos la carrera de preparar todos los platos en un solo día. Mis padres no sabían nada y todo iba a ser una sorpresa. Nuestro hermano tuvo la genial idea de que esa reunión fuese sorpresa y que se convirtiera en una Nochebuena extra del 2013. 
Todo resultó mejor de lo esperado. El sábado 23 de noviembre vendrían mis hermanas de Sevilla, Granada y Olula del Río a la misma hora, nos reuniríamos en casa con mi hermano y saldríamos en caravana, con panderetas, gorros de Papa Nöel, decoración navideña y todo el menú preparado, apareceríamos todos en casa de mis padres y en 10 minutos todo estaría listo ¡¡decoración de muebles, ventanas, mesa principal, mesa de dulces!! Y así fue ¡todo listo en 10 minutos! Fue muy emocionante y nunca lo olvidaremos. Creo que todos vivimos esa noche como la autentica Nochebuena de 2013 y esa noche fue una NOCHE BUENA y MUY MUY BUENA!


Poco a poco iremos poniendo las recetas del menú pero algunas de sus vs. ya están en el blog. 



Aquí una pequeña muestra de la mesa de dulces


Trufas

Christmas cupcakes

Tarta "huesitos" (Crema de Cacao y Queso)

Mini-macarons


Christmas popcakes

Trufas

Bombones de Pan de Higo y de semillas




viernes, 1 de noviembre de 2013

Bizcocho de calabaza y avellanas



Durante estos días, no voy a decir otoñales porque aquí en Almería ya ni sabemos que es el otoño, parece que no eres nadie si no tienes una calabaza en y es que en octubre los supermercados se llenan de calabazas, algunas  disfrazadas para halloween, y es difícil resistirse, así que ahora tengo 4 calabazas para hacer a la plancha, en puré, con arroz, en guiso........!dulce o salado! …da igual!

Llevo muuucho tiempo queriendo hacer un pastel de calabaza y tenía una receta de un famoso pastel de calabaza o Pumpkin Pie, pero sabía que esa textura no iba a convencer al pequeño de la casa, así que para que saliera al gusto de todos decidí abizcocharla y este es el resultado. Es el primero que hago y seguro que puede mejorarse pero os aseguro que a nosotros nos ha gustado y aunque ha sido un sabor nuevo no podíamos retirarnos de su lado !qué pena que se nos acabó el café!




Ingredientes:

  • 400 gr de calabaza limpia.
  • 4 huevos L
  • 70 g de aceite de girasol
  • 200 g de azúcar
  • ½ cucharadita (de las de café) de jengibre molido
  • 1  cucharadita de canela
  • ¼  cucharadita de sal
  • 100 g de avellanas troceadas o molidas
  • 300 g de harina de fuerza
  • 12 g de levadura en polvo

Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es limpiar la calabaza dejándola libre de piel, semillas y hebras. Troceamos la calabaza en dados no muy grandes y la cocinamos durante 4 minutos en el microondas. (Yo uso unas bolsas de asar que para estos casos va muy bien, tan sólo hay que trocear la calabaza, introducirla en la bolsa de asar, cerrarla con la brida y al microondas durante 4 minutos. No hay que olvidar pinchar la bolsa de asar antes de meterla en el microondas para que no se raje. Si ni teemos bolsas de asar podemos ponerla en un recipiente apto para el microondas y la cubrimos con film de cocina).
Sacamos del microondas, comprobando que la calabaza está blanda y la ponemos a escurrir en un colador.  Dejamos enfriar sobre el colador hasta que esté a temperatura ambiente o incluso hacerlo las vísperas. 

Machacamos la calabaza con un tenedor para hacer puré. 

Precalentamos el horno a 190º

En un bol  batimos los huevos junto con el azúcar y la sal. Añadimos el aceite y el puré de calabaza y volvemos a mezclar con las varillas. 

Incorporamos las avellanas, la canela y el jengibre y batimos hasta que quede bien mezclado.

Añadimos la harina junto con la levadura, dejándola caer poco a poco con la ayuda de un colador, y batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla en un molde de bizcochos, de plum o de corona previamente encamisado (untado con mantequilla y cubierto de harina) y llevamos al horno precalentado a 190º. Trascurridos 20 minutos lo bajamos a 170, sin abrir el horno, y dejamos otros 25 minutos. 

Comprobamos si está cocinado si al pincharlo en el centro, el pincho sale limpio. 



Sacamos del horno y dejamos reposar sobre una rejilla. Cuando ya no queme el mode, desmoldamos el bizcocho y lo envolvemos con papel film cuando aún está caliente, así no pierde su humedad y no se reseca, días después seguirá igual de esponjoso.






miércoles, 16 de octubre de 2013

Bacalao dorado o revuelto de bacalao y patatas

Realmente no sé si esta receta es fiel al la denominación de bacalao dorado que probé en Portugal pero la verdad es que se parece mucho. Para no equivocarnos podemos llamarlo “revuelto de bacalao y patatas paja” pero voy a atreverme con el nombre de “bacalao dorado”.

Ingredientes

·         Perejil fresco recién picado (para decorar)
·         200 g bacalao desalado (no fresco)
·         200 g de cebolla (1/2 cebolla grandecilla)
·         patatas de freir o 150 patatas paja fritas
·         3 huevos XL
·         Perejil fresco picado, para decorar.
·         aceite de oliva virgen extra
·         sal (por si hay que rectificar) y pimienta al gusto

Elaboración

·         Picar la cebolla en tiras finas y pequeñas (en juliana partida por la mitad) y pochar en una sartén amplia a fuego suave hasta que esté blandita y comience a dorarse.
·         Añadir el bacalao desalado troceado y mezclar. Cocinarlo durante 2 minutos a fuego suave. Probamos el punto de sal y rectificamos si lo consideramos necesario.
·         Añadimos las patatas paja fritas * y mezclamos suavemente, cocinar durante 1 minuto a fuego suave y añadir los huevos batidos. Si estamos cocinando con vitrocerámica ya podemos apagar el fuego y el huevo se cocina con el calor residual. Hay que tener cuidad de que el huevo no se cocine demasiado porque perderíamos ese punto meloso que tan bien le queda a este plato.
(* Si decidiéramos freir nosotros las patatas tendríamos que cortarlas muy muy finas, lavarlas bien para que pierdan todo el almidón y secarlas con un paño. Se frien en una sartén con abundante aceite de oliva. Se fríen muy rápido así tened cuidado de no quemarlas, sacarlas en cuanto comiencen a dorarse y estén crujientes)

·         Servir inmediantamente emplatándolo en platos individuales espolvoreado de perejil picado y acompañarlo de unas rodajas de pan tostado. Podemos decorar el plato con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y otro de reducción de vinagre Pedro Ximénez.

Espero que os guste este plato y si tenéis alguna sugerencia que hacerme estoy deseando conocerla.








viernes, 6 de septiembre de 2013

Oda a la cebolla

Acaba de llegar a mis manos, diréctamente de las de alguien importante para "Las Hijas de Anita", este poema de Pablo Neruda, que me parece que está como anillo al dedo a este blog. Así que, al menos por una entrada, dejo que este blog pertenezca a "Los Hijos de Anita".


Oda a la Cebolla

Cebolla,
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.

Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.

También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada,
y parece que el cielo contribuye
dándole fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios del tomate.
Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.

DianaMR

lunes, 12 de agosto de 2013

Pan de ajo


Normalmente, cuando se habla de pan de ajo, se habla de rodajas de baguette "aliñadas" en un modo particular con ajo y perejil. En este caso se trata de algo diferente: un pan amasado y cocido con ajo y perejil en su interior, que puede ser utilizado como pan corriente o para hacer entrantes y fingerfood, o cualquier otra cosa que se os ocurra.

Atención, advierto que es una receta dedicada a todos aquellos que utilizan la máquina panificadora. Para ello especificaré el programa que se ha de seleccionar. Pero, claramente y como he dicho en otras ocasiones, nada os impide que lo amaseis a mano y cozáis en el horno. Si así lo hacéis, os recuerdo que hay que respetar el tiempo que emplea la levadura en duplicar el volumen de la masa. El tiempo de cocción en horno dependerá de la forma que daréis al pan. Os aconsejo, eso si, concerlo a temperatura bastante alta para que no se seque demasiado.


Ingredientes:

Agua: 250 ml
Aceite de oliva: 1 cucharada y media (23-25 ml)
Sal: 1 cucharadita
Azúcar: 3 cucharaditas
Leche en polvo: 2 cucharadas
Harina 0, Manitoba o de fuerza: 455 gramos
Levadura de cerveza deshidratada, en polvo: 1 cucharadita
Ajo: 2 dientes pequeños o uno grande, sin piel y muy picados
Perejil fresco (2 cucharadas) o seco (una cucharada abundante)

Preparación:

Poner todos los ingredientes en el orden en el que los he citado en el cesto de la panificadora. Cerrar la tapadera. Conectar la máquina y activarla en el programa para pan blanco o para pan blanco rápido, 750 gramos, doradura media.
Finalizado el programa, extraer el pan de la máquina y dejarlo enfriar sobre una rejilla.

Espero vuestros mensajes: cómo lo acompañarìais vosotros?

Diana MR