Haciendo limpieza encontré 3 carpetas en las que yo creía que tenía el temario común de unas oposiciones, pero al abrirlas me encontré que sólo había recetas de cocina. No sé qué pasó con aquellos apuntes pero me ha gustado la sorpresa. Entre las recetas encontré un texto de "José Luis Ruiz Solaguren" del Restaurante José Luis (no tengo ni idea de quién es este cocinero). Este es el poema al champiñón:
En sartén, con poco aceite,
dorarás el champiñón,
añadiéndole un buen vino,
sal y un poquito de limón.
Cuida que se dore,
no le des el "quemazón"
que un hongo tan exquisito,
no requiere gran fogón.
Cortado en láminas, muy finito
servirá de guarnición.
... mas si quieres que te luzca,
en un plato resultón
ponlo en la plancha un momento,
añádele pimentón
un peñizquito de orégano
sal poquita un "asustón"
Déjalo un par de minutos,
nunca más, ¡por compasión!
y verás que él sólo dice
¡Listo plancha, champiñón!
No olvides que, como hongo,
se le puede aprovechar,
en asados, en revueltos,
en tortilla y con jamón.
Todos buenos alimentos,
todos de alto valor,
con un ingrediente tan sano,
como es el champiñón.
Carmen M.R.
martes, 29 de marzo de 2011
Recomendación cine
Hace ya bastante tiempo que Manolo me decía que hiciera un blog de cocina. Fue cuando vimos la película "Julie y Julia" cuando se puso más pesado y en parte me gusta que él me vea capaz. Ahora que hemos vuelto a reunirnos en un blog de cocina familiar, he pensado que ya que no le hice caso en aquél momento, ahora sí lo haré y voy a procurar publicar sólo recetas hechas por mí y acompañadas de foto. El hecho de publicar las recetas recién elaboradas me complica un poco la frecuencia de las entradas, sobre todo en cuanto a los postres porque tengo ganas de colgar algunas recetas que aunque ya las he hecho muchas veces no tengo foto.
Os recomiendo la película "Julie y Julia", quizá ya la hayáis visto pero es muy oportuna.Pulsar aquí para ver el trailer.
Carmen M.R.
lunes, 28 de marzo de 2011
Fotos de mi baggels
El antes...
Y el después
Se tostaron, quizás, un poco de más, pero no tanto, el color se debe a la harina integral, porque, por supuesto, además de la levadura madre, ¡¡¡los hice con harina integral!!!
Inma M.R.
[Véase la receta de bagels subida por Diana pulsando aquí. ]
viernes, 25 de marzo de 2011
Morcilla de chocolate
No, no os preocupéis no hay que matar a ningún marranillo para esta morcilla. Es estupenda para aprovechar las galletas que sobran (si es que sobrán, claro).
Necesitaremos:
150 gr. de chocolate para fundir (o cobertura).
Galletas, mejor si son de tipo 'María' (no sé deciros la cantidad, porque siempre las echo a ojo, pero más o menos la misma cantidad que para el chocolate, quizás debería poner 'cantidad necesaria').
Almendras, nueces o cualquier otro fruto seco que tengáis a mano.
1 cucharadita de nata.
Cómo lo hacemos:
Fundimos el chocolate como se tenga costumbre, recordad que tiene que quedar con una contextura dura o semidura, como una morcilla, así que si echáis manteca para fundirlo, no os paséis demasiado, no se puede quedar blando. Dejar que se enfríe un poco. Mientras...
Picamos las galletas, pero que no queden molidas, incluso puede quedar algún trocillo, no importa. Picamos también las almendras y los frutos secos. (Esta parte la pueden hacer incluso los niños 'cocineritos' de la familia)
Y ahora lo mezclamos todo, así de sencillo. En un bol mezclamos el chocolate, las galletas y la cucharadita de nata. Cuando todo esté bien mezclado, le damos forma de cilindro, como si fuera una morcilla, y lo envolvemos en papel de celofán (plástico de cocina). Lo metemos un ratito en el frigorífico. Se sirve exactamente igual que si fuera una morcilla, cortando rodajas.
Al cortar las rodajas se verán los trocitos de galleta y las almendras y da la impresión de que es una morcilla de verdad. Pero ésta no repite, más bien, tú vas a querer repetir.
Necesitaremos:
150 gr. de chocolate para fundir (o cobertura).
Galletas, mejor si son de tipo 'María' (no sé deciros la cantidad, porque siempre las echo a ojo, pero más o menos la misma cantidad que para el chocolate, quizás debería poner 'cantidad necesaria').
Almendras, nueces o cualquier otro fruto seco que tengáis a mano.
1 cucharadita de nata.
Cómo lo hacemos:
Fundimos el chocolate como se tenga costumbre, recordad que tiene que quedar con una contextura dura o semidura, como una morcilla, así que si echáis manteca para fundirlo, no os paséis demasiado, no se puede quedar blando. Dejar que se enfríe un poco. Mientras...
Picamos las galletas, pero que no queden molidas, incluso puede quedar algún trocillo, no importa. Picamos también las almendras y los frutos secos. (Esta parte la pueden hacer incluso los niños 'cocineritos' de la familia)
Y ahora lo mezclamos todo, así de sencillo. En un bol mezclamos el chocolate, las galletas y la cucharadita de nata. Cuando todo esté bien mezclado, le damos forma de cilindro, como si fuera una morcilla, y lo envolvemos en papel de celofán (plástico de cocina). Lo metemos un ratito en el frigorífico. Se sirve exactamente igual que si fuera una morcilla, cortando rodajas.
Al cortar las rodajas se verán los trocitos de galleta y las almendras y da la impresión de que es una morcilla de verdad. Pero ésta no repite, más bien, tú vas a querer repetir.
martes, 22 de marzo de 2011
Empanada rápida
Ingredientes
350 g de harina
15 cucharadas de aceite
15 cucharadas de agua o leche
1 cucharadita de pimentón dulce
(Opcional otras especias aromáticas)
Sal
1 huevo
Relleno de pisto y atún
1 pimiento rojo (lamuyo o california a ser posible)
2 calabacines
1 cebolla
1 lata de atún
1 huevo cocido
(opcional queso rallado o en lonchas)
Preparación de la masa:
Mezclar en un cuenco la harina, la sal y el pimenton (y demás especias que hayais decidido añadir)
En una sartén calentar el aceite hasta que empiece a humear (sin quemarlo) y retirarlo del fuego
Añadir de golpe la harina y sin dejar de mover agregar el agua.
Se trabaja la mezcla sobre una mesa enharinada, hasta obtener una masa uniforme y que no se rompa al darle un peñizquillo. Formar una bola y dejarla reposar tapada con un paño húmedo.
preparación del pisto:
Se trocean las verdura, que quede bien menudita pero con cuidado porque luego se desmenuzará un poco.
Echamos todas las verduras a la sartén, con un poco de aceite. Cuando ya estén más o menos pochadas le añadimos un poco de tomate triturado y dejamos cocer procurando que se evapore el agua que soltaron las verduras.
Se deja enfriar y se le añade una lata de atún, un huevo cocido y de forma opcional y dando rienda a la imaginación, se le pueden echar aceitunas, maíz, queso o bien variar el relleno como os plazca.
Preparación de la empanada.
Enharinar y engrasar un molde de unos 24 cm de diámetro. Dividir en dos la masa. Tomar una porción de masa y extenderla con ayuda de un rodillo de forma que quede finita. Forrar el molde con una lámina de masa, rellenar con el pisto o lo que querais. Extender la otra porción de masa y cubrir la empanada. Recortan y recoger los bordes. Amasar los trocitos de masa que han ido sobrando y extirar. Recortar tiras ara adornar la masa.
Por último pintar la empanada con huevo batido. Hay que tener en cuenta que el huevo ayudará a que la presentación sea más bonita pero sobretodo actuará compo pegamento, así que conviene incidir en los bordes.
Pinchar la empanada con un palillo. Hacer un agujerillo en el centro de la empanada y a modo de chimenea enrollar un trocillo de papel de aluminio.
(Cocer junto a la empanada un trocito de masa para tapar el agujero de la chimenea cuando la empanada ya esté lista).
Cocer en el horno precalentado a 180º durante unos 40 minutos.
La receta es larga de escribir pero facilísima de hacer.
Carmen M.R.
domingo, 20 de marzo de 2011
Mini Cheesecake
Hay infinitas recetas, conozco varias, pero esta me gusta porque es rápida y lleva poquísimos ingredientes. La he tomado prestada a una famosa periodista de telediario italiana que ha tenido un afortunado cambio de planes en su vida. No, no se ha casado con el Príncipe de Asturias, sino que ahora se dedica a escribir libros de cocina para cocinerillos y cocinerillas sin demasiadas aspiraciones y con todavía menos tiempo libre. Yo la hago tal cual la hace ella porque cuando (para sentirme más creativa) decido cambiar las proporciones, siempre me doy cuenta de que ella tiene razón, y sus proporciones funcionan.
Ingredientes para 6 minicheesecakes:
100 gr de galletas secas
80 gr de mantequilla
150 ml de nata liquida
100 gr de queso para untar (venga, publicidad, Philadelphia)
3 cucharadas generosas de azúcar
Medio sobrecito de aroma de vainilla en polvo
1 huevo
Para decorar: da rienda suelta a tu imaginación.
Preparación:
La base: Con las manos o en el mixer, mezclar las galletas con la mantequilla. Repartir la mezcla en 6 moldes individuales: si, como yo, no tienes moldes de silicona, puedes usar de esos de aluminio de usar y tirar acordándote de poner un círculo de papel de hornear en le fondo para desmoldarlos luego más fácilmente. He probado también con los papelillos para magdalenas y el resultado es muy “simpático”. Cuando estén bien fríos se despegarán fácilmente! Hay que apretar la masa bien al fondo, que quede bien compacto.
La crema: Fácil como mezclar el resto de los ingredientes (con la barilla, con una cuchara, con lo que te dé la gana) y repartir la mezcla en los moldes, encima de la base.
¡Al horno! A 180° C, precalentado, 20 minutos.
¡Fuera del horno! Dejar enfriar un poco y meterlos en el frigo unas horas (cuantas más mejor). Desmoldar y servir con mermelada, o con un coulis de fruta, o con fruta fresca... si lo dejas enfriar bien bien quedará de una consistencia tal que se puede comer con las manos, así que queda muy bien para un cóctel ;) (sé lo que estáis pensando: “si, claro, porque hago yo un cóctel un día si otro también!!”) o para comértelo en el sofá viendo la tele!!!
Nota: ayer mientras lo preparaba me acordé de esos quesos para untar al salmón, al jamón o a las finas hierbas que venden en todos los supermercados de España! Podríais probar a hacerlo con ellos (sin azúcar, claro) usando para la base galletitas saladas. Ummm tiene que quedar buenísimo! Probad y hacedme saber!
Diana M.R.
Tortas criollas
Estas tortas criollas tienen muchas variantes, y se pueden usar como pan árabe o como tortas para tamales mexicanos.
La receta básica es bien sencilla, porque es exactamente la misma que el pan más sencillo que se pueda hacer.
Ingredientes (depende de la cantidad de comensales, pero tened en cuenta que como se pueden conservar, mejor que sobren):
500 gr. de harina (si vamos a hacer tortas mexicanas, sería mejor mezclar harina de maíz con la harina de trigo).
agua tibia y leche en igual proporción (cantidad necesaria).
media cucharadita de sal.
una cucharadita de aceite (algunos prefieren echar una cucharadita de manteca, yo sigo prefiriendo el aceite).
media cucharadita de levadura (yo lo que hago es usar 250 gr. de harina leudante o bizcochona y 250 gr. de harina de salvado, y no le echo la levadura)
Pasos a seguir:
Ponemos la harina en un bol (los más atrevidos lo pueden poner sobre la encimera de la cocina), le echamos la sal, el aceite y la levadura (a no ser que mezclemos las dos harinas, claro, entonces, la levadura no se echa).
Se mezcla bien todo y empezamos a echar el agua y la leche (yo, a veces, lo voy echando un chorreón de una y otro de otra, pero, otras veces, previamente hago la mezcla, esto queda mucho más prólijo, claro).
Hay que conseguir una consistencia parecida al pan, no, mejor que parecida, exactamente igual que la del pan.
Dejamos que la harina respire un poquito y así aprovecha y lauda también un poquito. Una media hora es suficiente.
Empezamos a hacer bolas de masa. Tan grandes como queramos hacer las tortitas, depende de gustos, claro.
Luego vamos a estirar estas bolitas con el rodillo. si queremos usarlas como pan árabe, vamos a dejarlas como de medio centímetro. Si queremos usarlas como tortas para los tamales, más finitas (y más grandes). a mí me gusta usarla para el desayuno como pan árabe, porque hasta se pueden rellenar (se van a inflar cuando se cocinen). A otros les gusta más crujientes, entonces, finitas.
Y ahora lo más increíble. ¡¡¡¡no necesitamos horno!!!! con esa antigua plancha que teníamos en la cocina y que usábamos para asar el filete de pollo de la dieta nos sirve ¿no es genial?
Ponemos la plancha en el fuego y repito las sugerencias. Si es para tamales, el fuego bien flojo, para que queden cocidas, pero no tostadas, si es para pan árabe, se puede dar un poco más de vida al fuego, no mucho, y si la queremos tostaditas y muy crujientes, más. Aconsejo que nunca al máximo, porque eso hace que se tuesten demasiado de prisa. En cuanto se doren por un lado, le damos la vuelta. En un santiamén tenemos hechas un montón de tortitas que son muy socorridas para cualquier momento.
Yo, las que salen más infladas, las abro con cuidado por el filo y las relleno, parece el pan árabe que se compra.
En cuanto haga, subo fotos.
Arroz con leche ¿almeriense?
Aunque siempre he dudado de que éste sea el auténtico arroz con leche almeriense (y creo que tengo la suficiente experiencia para avalar esta duda), ahí va la receta tal como aparece con ese rótulo en el libro Cocina Andaluza que Carmen y Manolo me regalaron cuando me vine para estas latitudes. Por cierto, la receta debe estar superrica, da igual que sea o no sea almeriense de pro.
Ingredientes:
200 gr. de arroz.
250 gr. de azúcar.
1 corteza de naranja.
1 corteza de limón.
2 rodajas de piña/ananá (¡!)
2 melocotones/duraznos en almíbar (¡!)
1/2 l. de nata montada (¡!)
1 l. de leche.
canela en polvo.
1 rama de canela.
Preparación:
Trocear las rodajas de piña y los melocotones. Reservar.
Cocer el arroz con un poco de agua, pasarlo por un chorro de agua fría y escurrir.
Poner el arroz con la leche a hervir a fuego suave.
Agregar las cortezas de limón y naranja y una rama de canela.
Durante la preparación remover, preferiblemente con una cuchara de madera para que el arroz no se pegue ni se queme.
A media cocción del arroz, añadir el azúcar.
Cuando el arroz esté en su punto de cocción, dejarlo enfriar.
Mientras, montar la nata con un poco de azúcar.
Agregar la piña y el melocotón troceados.
Cubrir con la nata montada y dejar enfríar en el frigorífico.
Espolvorear con canela en el momento de servir.
Ingredientes:
200 gr. de arroz.
250 gr. de azúcar.
1 corteza de naranja.
1 corteza de limón.
2 rodajas de piña/ananá (¡!)
2 melocotones/duraznos en almíbar (¡!)
1/2 l. de nata montada (¡!)
1 l. de leche.
canela en polvo.
1 rama de canela.
Preparación:
Trocear las rodajas de piña y los melocotones. Reservar.
Cocer el arroz con un poco de agua, pasarlo por un chorro de agua fría y escurrir.
Poner el arroz con la leche a hervir a fuego suave.
Agregar las cortezas de limón y naranja y una rama de canela.
Durante la preparación remover, preferiblemente con una cuchara de madera para que el arroz no se pegue ni se queme.
A media cocción del arroz, añadir el azúcar.
Cuando el arroz esté en su punto de cocción, dejarlo enfriar.
Mientras, montar la nata con un poco de azúcar.
Agregar la piña y el melocotón troceados.
Cubrir con la nata montada y dejar enfríar en el frigorífico.
Espolvorear con canela en el momento de servir.
sábado, 19 de marzo de 2011
Arroz con leche
Este es uno de nuestros postres más tradicionales. Además es internacional: con pequeñas variantes se hace en muchos países.
Yo lo he preparado hoy porque es, con diferencia, el favorito del papá de mi hija y dado que hoy es el Día del Padre, este ha sido nuestro “regalo sorpresa”. Puedo garantizaros que lo ha agradecido :-D
Ingredientes
1 l. de leche
unos 125 grs. de arroz (un vasito pequeño)
Azúcar (aproximadamente en la misma proporción que el arroz)
corteza de limón
canela (en rama y en polvo)
Preparación
A.M.R.
Yo lo he preparado hoy porque es, con diferencia, el favorito del papá de mi hija y dado que hoy es el Día del Padre, este ha sido nuestro “regalo sorpresa”. Puedo garantizaros que lo ha agradecido :-D
Ingredientes
1 l. de leche
unos 125 grs. de arroz (un vasito pequeño)
Azúcar (aproximadamente en la misma proporción que el arroz)
corteza de limón
canela (en rama y en polvo)
Preparación
Se pone la leche a hervir con una ramita de canela y la corteza de un limón. Cuando rompa a hervir se saca la canela y la corteza y se le añade poco a poco, sin parar de remover, el arroz.
Se pone a fuego suave y se deja cocer durante unos ¾ de hora, sin dejar de remover con frecuencia. En primer lugar, para que no se pegue a la olla, cosa que es fácil y es el modo más seguro de estropear esta receta que, por lo demás, es muy sencilla. En segundo lugar, para que no se forme una capa de nata en la superficie sino que se vaya integrando con el arroz, así quedará más cremoso.
Unos diez minutos antes de apagarlo se le añade el azúcar.
Se pone en unos cuencos o copas y se sirve frío decorado con canela en polvo.
TRUCOS:
El arroz con leche debe quedar más "caldoso" que seco. Al enfriar el arroz absorverá más leche, así que no os asustéis si lo véis con demasiada leche.
De todos modos, si os ha quedado demasiado caldoso y no os gusta así, os recomiendo una solución interesante y que cambia por completo la receta. Se trata de una receta que "inventé" un día en que el arroz con leche me salió que parecía más bien "leche con arroz" y había que salvarlo, pero fue todo un invento:
CREMA DE ARROZ CON LECHE CON FRUTA (estupenda para el verano)
Ponéis el arroz con leche en un bol y lo batís con la batidora de mano o con la de vaso. A continuación añadís un sobre Royal de chantilly, lo batís de nuevo durante unos minutos hasta que el chantilly vaya espesando. Le añadís un poco de helado de nata y batís de nuevo hasta que quede una mezcla homogénea. Lo ponéis en el frigo o en el congelador, mientras peláis un mango, una papaya, melocotón u otras frutas de las que dispongáis (pero las tropicales le dan un toque especial), también en almíbar si no tenéis fresca, y las cortáis en lonchas finas. Ralláis un poco de corteza de limón o lima, y se cortan unas rodajas de esa misma fruta. Para servir se pone la crema de arroz con leche en una copa y se decora con la fruta y por último con la ralladura de lima o limón.
Tampoco queda mal para la decoración unas hojas de hierbabuena o un chorrito de sirope del sabor que más os guste. ¡La imaginación es libre!
Esta receta la he hecho en casa pero también en el hotel de una amiga y siempre han quedado todos los comensales encantados.
A.M.R.
Pan de molde
Esta mañana me levanté tempranito y me puse a hacer un pan de molde, ya está hecho y aquí tenéis el testimonio gráfico.
Ingredientes:
¼ l. de leche (puede ser también agua, pero para este pan yo utilizo leche porque así lo enriquezco, ya que tengo en casa una niña que necesita un extra de calcio)
350 gr. De harina de fuerza
1 cucharada y media de margarina o mantequilla
una pizca de sal
una tableta de 25 gr. de levadura natural prensada (aún no tengo preparada la casera así que he tenido que recurrir a esta que puede encontrarse en muchos supermercados)
Preparación:
Lo he hecho en mi panificadora, que es la que podéis ver al fondo en las fotografías. En teoría, como la panificadora es amasadora pueden ponerse todos los ingredientes tal cual y dejar que la máquina haga el resto. Sin embargo yo acostumbro a mezclarlo un poco en un bol antes de ponerlo en la panificadora. He añadido la margarina y la levadura a la leche tibia, lo he mezclado bien y lo he añadido a la harina (junto con la sal), mezclándolo un poco antes de ponerlo todo en la panificadora. Después he seleccionado la función 2 (pan blanco) y la he dejado trabajar a lo largo de poco más de 3 horas.
Este ha sido el resultado.
Ya lo he probado y, aún calentito, está delicioso: crujiente por fuera y esponjoso por dentro.
El único problema es que la masa ha subido un poco más de lo previsto y ha “chocado” con la tapa de la panificadora, razón por la cual la podéis ver un poco achatada por arriba. ¡Nadie es perfecto! ;-)
Espero poder hacerlo pronto con mi propia levadura.
A.M.R.
Ingredientes:
¼ l. de leche (puede ser también agua, pero para este pan yo utilizo leche porque así lo enriquezco, ya que tengo en casa una niña que necesita un extra de calcio)
350 gr. De harina de fuerza
1 cucharada y media de margarina o mantequilla
una pizca de sal
una tableta de 25 gr. de levadura natural prensada (aún no tengo preparada la casera así que he tenido que recurrir a esta que puede encontrarse en muchos supermercados)
Lo he hecho en mi panificadora, que es la que podéis ver al fondo en las fotografías. En teoría, como la panificadora es amasadora pueden ponerse todos los ingredientes tal cual y dejar que la máquina haga el resto. Sin embargo yo acostumbro a mezclarlo un poco en un bol antes de ponerlo en la panificadora. He añadido la margarina y la levadura a la leche tibia, lo he mezclado bien y lo he añadido a la harina (junto con la sal), mezclándolo un poco antes de ponerlo todo en la panificadora. Después he seleccionado la función 2 (pan blanco) y la he dejado trabajar a lo largo de poco más de 3 horas.
Este ha sido el resultado.
Ya lo he probado y, aún calentito, está delicioso: crujiente por fuera y esponjoso por dentro.
El único problema es que la masa ha subido un poco más de lo previsto y ha “chocado” con la tapa de la panificadora, razón por la cual la podéis ver un poco achatada por arriba. ¡Nadie es perfecto! ;-)
Espero poder hacerlo pronto con mi propia levadura.
A.M.R.
viernes, 18 de marzo de 2011
Dulce de leche casero

Necesitaremos: cada dos litros de leche, medio litro de agua, medio kilo de azúcar, una cucharadita pequeña de bicarbonato y unas gotitas de vainilla (el bicarbonato y la vainilla es totalmente opcional, el bicarbonato es para que no oscurezca mucho, la vainilla para darle un gustillo especial).
Utensilios: dos cacerolas, una alta, una cuchara de madera y, si es posible, unas canicas de cristal y paciencia, mucha, mucha paciencia.
El procedimiento es bien fácil, ponemos en la cacerola más alta el azúcar y el agua para hacer un almibar, debe quedar bien espeso, así que aquí aparece la primera muestra de paciencia, hay que moverlo suavemente para que no se pegue, igual que cualquier almibar. Mientras se puede ir calentando la leche entera, bien entera, en otra cacerola.
cuando el almibar esté ya casi hecho una pelota, echar la leche caliente en la misma olla donde se está haciendo. Hay que echarla poco a poco, y con mucho cuidado porque la leche sube. Y seguir moviendo. Durante la cocción hay que echar también la cucharadita de bicarbonato y las gotitas de vainilla. Y seguir moviendo.
Y aquí vienen las canicas, como hay que mover tanto, especialmente en el fondo, se echan las canicas a la olla y el mismo hervor de la leche las va a hacer moverse, así siempre hay un movimiento continuo que impide que se pegue la leche a la olla.
No hay tiempo fijo, porque a cada uno le gusta el dulce de leche con una consistencia o con otra. A más tiempo, más espeso y duro. Con dos litros de leche, puede sacarse un litro de dulce de leche.
Cuando ya se tiene la consistencia querida (tened en cuenta que luego se espesa un poquito más, yo no lo tuve en cuenta así que me salió un pizquín duro, pero riquísimo de todas formas), bueno cuando ya se tiene la consistencia deseada, se pone la cacerola en el fregador con agua y se sigue moviendo (que no le entre el agua a la cacerola). Esto es para que se enfríe parejo y no se corte la leche. Dejad de moverlo cuando ya lo veáis más o menos frío.
Y ya está luego a comerlo... untadito en el pan, o para rellenar tartas o para ponerlo entre dos galletas y hacer como una especie de alfanjor... gustos como colores.
El procedimiento es bien fácil, ponemos en la cacerola más alta el azúcar y el agua para hacer un almibar, debe quedar bien espeso, así que aquí aparece la primera muestra de paciencia, hay que moverlo suavemente para que no se pegue, igual que cualquier almibar. Mientras se puede ir calentando la leche entera, bien entera, en otra cacerola.
cuando el almibar esté ya casi hecho una pelota, echar la leche caliente en la misma olla donde se está haciendo. Hay que echarla poco a poco, y con mucho cuidado porque la leche sube. Y seguir moviendo. Durante la cocción hay que echar también la cucharadita de bicarbonato y las gotitas de vainilla. Y seguir moviendo.
Y aquí vienen las canicas, como hay que mover tanto, especialmente en el fondo, se echan las canicas a la olla y el mismo hervor de la leche las va a hacer moverse, así siempre hay un movimiento continuo que impide que se pegue la leche a la olla.
No hay tiempo fijo, porque a cada uno le gusta el dulce de leche con una consistencia o con otra. A más tiempo, más espeso y duro. Con dos litros de leche, puede sacarse un litro de dulce de leche.
Cuando ya se tiene la consistencia querida (tened en cuenta que luego se espesa un poquito más, yo no lo tuve en cuenta así que me salió un pizquín duro, pero riquísimo de todas formas), bueno cuando ya se tiene la consistencia deseada, se pone la cacerola en el fregador con agua y se sigue moviendo (que no le entre el agua a la cacerola). Esto es para que se enfríe parejo y no se corte la leche. Dejad de moverlo cuando ya lo veáis más o menos frío.
Y ya está luego a comerlo... untadito en el pan, o para rellenar tartas o para ponerlo entre dos galletas y hacer como una especie de alfanjor... gustos como colores.
Bagels
Ingredientes para 8 bagels:
350 gr de harina de fuerza (manitoba)
20 gr de levadura prensada
250 ml de leche
50 gr de mantequilla
1 cucharadita de azucar
1 cucharadita de sal
Para decorar: una yema de huevo y semillas (de sesamo, de lino o de amapola...)
Preparaciòn:
Calentar poquisimo la leche con la mantequilla, pasarla a un bol y disolver bien la levadura y el azucar. Dejar reposar al menos 15 minutos.
En otro bol o sobre la mesa, tamizar la harina, disponerla como un volcàn y verter en el centro la mezcla anterior. Amasar energicamente hasta obtener una masa homogenea. Añadir la sal y continuar a amasar durante al menos otros 10 minutos.
Dejar reposar en un lugar calido en un bol grande engrasado y cubierto con un paño o con film transparente al menos 2 ò 3 horas, doblarà el volumen.
Dividir la masa en 8 bolas iguales, distribuirlas en la una superficie antiaderente, cubrirlas de nuevo y dejarlas reposar (en lugar calido, mejor) otra hora.
Hervir abundante agua con sal. Con cuidado de no manipularlas demasiado para que no pierdan volumen, hacer un agujero con los dedos en el centro de cada bola y, una a una, cocerlasen el agua salada por ambos lados unos 5 minutos.
Escurrir muy bien, colocarlas en la bandeja del horno, pintar con la yema de huevo y distrubuir por encima las semillas que hayas elegido.
Meter en el horno ya caliente a 180°C durante 20 minutos (màs si hace falta, hasta que estèn bien dorados)
Dejar enfriar completamente y rellenar los bocadillos con los ingredientes que prefieras.
Nota: yo no he usado la levadura prensada, sono la levadura madre (125gr), asi que no he necesitado el azucar. He mezclado la levadura con la harina suficiente para hacer una bolita de masa que he dejado reposar erca del horno un buen rato. Luego he mezclado el resto de los ingredientes (menos la sal), despuès he incorporado la bola de masa madre y he amasado muy mucho hasta que se ha mezclado bien. Por ultimo he añadido la sal, como siempre. En este caso 2 ò 3 horas no bastan, lo he dejado reposar toda la noche. Han salido muy compactos, uno porque tiene que ser asì y dos porque mi levadura madre es una "recièn nacida" y todavia no tiene mucha fuerza.
Una vez rellenados los he calentado en la sanwinchera... No hace falta que os diga el resultado, verdad?
Pionono
Hace más de cinco años una amiga me apuntó en un papelillo esta receta, ahora, cuando me habéis dicho lo de cómo hacer el pionono, la he recordado y ¡misteriosamente! recordaba dónde estaba. La receta me la dio porque cuando le dije que yo compraba el pionono ya hecho casi se desmaya, en realidad, yo sigo comprándolo ya hecho, porque hay algunas marcas que son geniales.
La receta es, según ella me contó, la que su madre, una italiana de pro, había hecho siempre. Así que es una receta que ha andado bastante. Seguramente haya otras formas de hacerlo (de hecho yo he visto alguna otra en google), pero ésta siempre me ha gustado.
Ingredientes:
4 cucharadas de azúcar.
4 yemas.
3 cucharadas de harina.
4 claras.
chocolate en polvo (si quieres hacerlo con sabor chocolate) o unas gotas de vainilla líquida (si lo quieres sabor vainilla).
Cómo hacerlo:
Mezclar el azúcar con las yemas y batir hasta que queden color limón. A esta mezcla, añadir la harina, revolviendo con cuchara de madera (importantísimo, usar siempre cuchara de madera, según ella, las masas siempre hay que moverlas con cuchara de madera).
Se baten las claras hasta conseguir punto de merengue.
Con movimientos envolventes se agrega el merengue a la mezcla de yemas, harina y azúcar.
Se prepara el molde, se forra (por dentro, se entiende) con papel manteca (el papel de aluminio, ni locas), se cubre todo bien y se unta con manteca derretida. Se echa la masa en el molde y con un cuchillo se repasa y se iguala la superficie.
En fuego precalentado, a temperatura media, se cocina entre 8 y 10 minutos.
Se desmolda sobre una servilleta (¡de tela!), mojada y escurrida y espolvoreada con azúcar.
Se arrolla con ayuda de la servilleta (pero no incorporando la servilleta, claro) y se pone en la heladera.
Y luego ya se puede usar cuando se quiera y como se quiera.
Se me ocurre que si lo vas a usar para salado, en lugar de azúcar, sería mejor espolvorear la servilleta con un poquito de maicena. Aunque tampoco está mal el gusto agridulce.
Nota complementaria: aquí, en Argentina, se usa mucho el pionono, no sólo para hacer postres (relleno de helado no os podéis imaginar cómo está de rico), también como entrante salado, rellenándolo con jamón cocido y queso, o con ensalada rusa o con cualquier otra cosa, es muy tradicional en las fiestas de Navidad, por ser una buena solución para el calor de esas fechas. Yo lo he hecho alguna vez con lo que me ha sobrado de la receta del pollo con piña, y queda riquísimo. También recuerdo haberlo hecho con aquella mezcla de atún, surumí y gambillas con la que relleno las empanadillas marineras.
La receta es, según ella me contó, la que su madre, una italiana de pro, había hecho siempre. Así que es una receta que ha andado bastante. Seguramente haya otras formas de hacerlo (de hecho yo he visto alguna otra en google), pero ésta siempre me ha gustado.
Ingredientes:
4 cucharadas de azúcar.
4 yemas.
3 cucharadas de harina.
4 claras.
chocolate en polvo (si quieres hacerlo con sabor chocolate) o unas gotas de vainilla líquida (si lo quieres sabor vainilla).
Cómo hacerlo:
Mezclar el azúcar con las yemas y batir hasta que queden color limón. A esta mezcla, añadir la harina, revolviendo con cuchara de madera (importantísimo, usar siempre cuchara de madera, según ella, las masas siempre hay que moverlas con cuchara de madera).
Se baten las claras hasta conseguir punto de merengue.
Con movimientos envolventes se agrega el merengue a la mezcla de yemas, harina y azúcar.
Se prepara el molde, se forra (por dentro, se entiende) con papel manteca (el papel de aluminio, ni locas), se cubre todo bien y se unta con manteca derretida. Se echa la masa en el molde y con un cuchillo se repasa y se iguala la superficie.
En fuego precalentado, a temperatura media, se cocina entre 8 y 10 minutos.
Se desmolda sobre una servilleta (¡de tela!), mojada y escurrida y espolvoreada con azúcar.
Se arrolla con ayuda de la servilleta (pero no incorporando la servilleta, claro) y se pone en la heladera.
Y luego ya se puede usar cuando se quiera y como se quiera.
Se me ocurre que si lo vas a usar para salado, en lugar de azúcar, sería mejor espolvorear la servilleta con un poquito de maicena. Aunque tampoco está mal el gusto agridulce.
Nota complementaria: aquí, en Argentina, se usa mucho el pionono, no sólo para hacer postres (relleno de helado no os podéis imaginar cómo está de rico), también como entrante salado, rellenándolo con jamón cocido y queso, o con ensalada rusa o con cualquier otra cosa, es muy tradicional en las fiestas de Navidad, por ser una buena solución para el calor de esas fechas. Yo lo he hecho alguna vez con lo que me ha sobrado de la receta del pollo con piña, y queda riquísimo. También recuerdo haberlo hecho con aquella mezcla de atún, surumí y gambillas con la que relleno las empanadillas marineras.
jueves, 17 de marzo de 2011
Brazo de gitano bicolor (fácil, fácil, fácil)
Ingredientes:
2 piononos del mismo tamaño, uno de chocolate y otro de vainilla.
Crema pastelera o dulce de leche o crema de chocolate o nata o merengue o cualquier otra crema a gusto de los comensales.
Chocolate de cobertura o azúcar glass/impalpable, almendras fileteadas, merenguitos, anisillos de colores, y cualquier cosa que sirva para adornar una tarta.
Cómo hacerlo.
Podríamos empezar haciendo los piononos, pero es mucho más fácil comprarlos ya hechos, al menos en Argentina, hay gran variedad de marcas y de precios. Procuremos que uno sea de chocolate y otro de vainilla, para mantener el sentido del título de la receta.
Si los compramos ya fabricados sólo tenemos que abrirlos con cuidado de que no se rompan. Ponemos uno sobre la mesa y untamos la crema del relleno, en casa, siempre, dulce de leche, (si somos muy golosos, mucha, si no lo somos tanto, menos), luego ponemos el otro pionono y volvemos a untar crema del relleno.
El siguiente paso será volver a líarlos, cuanto más apretados mejor, procurando siempre que no se desarmen.
Ahora sólo nos queda cubrirlos con la cobertura elegida. Yo los cubro con cobertura de chocolate semiamargo, para contrastar un poco con el tono dulce del relleno, luego lo adorno con merenguitos redondillos o con confites de colores o con rockers.
Creo que es una de las recetas de tartas más fáciles de hacer y que más éxito tiene, al menos en casa, se la devoran.
Inma M.R.
Receta de flamenquines de "Javirecetas"
Dado que alguna de nosotras ya ha expresado públicamente su admiración por este cocinero. Yo subo aquí una de sus recetas, no la mejor, por supuesto, pero sí una receta que, en mi opinión, entronca con el otro chef del que hablábamos (Falsarius). Esta es una receta "falsaria" de Javi:
Flamenquines con pan de molde (obvio el nombre de la marca porque ya se ve suficiente en el vídeo ;-) )
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
