Necesitamos:
Agua
1 cucharada de sal (mejor si es gruesa)
Cáscaras de naranja (podría ser también de limón, o de cualquier otro cítrico)
Azúcar
Cómo lo hacemos.
No he puesto cantidades, porque todo depende de cuántas cáscaras de naranjas vamos a usar. Tendrán que calcular, más o menos, la misma cantidad de azúcar que de cáscaras.
Lo primero que haremos es limpiar bien las cascarillas de la parte blanca de atrás. Se la sacamos todo lo que podamos, pero tampoco es necesario dejarla solo con lo naranja (personalmente me gusta dejarle algunos trocillos que se noten, porque me gusta que amargoseen un poco), si prefieren que no se note el sabor amargo, entonces, déjenla bien peladas. Tenemos que cortarlas en juliana (o en bastoncillos más o menos grandes, depende qué queramos hacer con ellas después)
Ponemos estas cáscaras en agua y sal, la ponemos en el fuego hasta que hiervan. Tiramos ese agua, echamos agua limpia y repetimos la operación (ahora ya sin sal). Tenemos que hacer esto 5 ó 6 veces. Las cáscaras se irán reblandeando y se irán quedando menos amargas.
Es el momento más interesante. Preparamos un almíbar. Cuando empiece a hervir, incorporamos las cascaras. Y lo dejamos todo junto en el fuego, hasta que el almíbar alcance el punto adecuado de espesor (ese que casi parece caramelo, pero no llega a serlo todavía, y que llaman punto bola). Aunque no sea adecuado mover mucho el almíbar, hay que controlar que no se peguen entre sí las cascarillas.
Ahora lo sacamos del almíbar y los ponemos a secar. Si tenemos una rejilla de esas que sirven para enfríar los bizcochos, la usamos. Y si no, podemos ponerlas sobre papel vegetal. Las separamos bien para que no se queden pegadas las unas a las otras y las cubrimos con azúcar blanca normal. Las dejamos secar durante un día. Pero a mitad del trayecto aconsejo que se muevan un poco y que se vuelva a echar azúcar por encima. Si vamos a cubrirlas con chocolate, con una vez que le echemos azúcar será suficiente.
Cuando se sequen, van a quedar cubiertas de una costra dura (el azúcar), con un fondo suave y se van a convertir en una delicia que sirve para acompañar un té o para adornar una tarta o para hacer bombones.
Se puede conservar y tener para cuando lo necesitemos.
lunes, 11 de junio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
Tarta de chocolate para el cole

Esta fue la primera tarta del día de su cumpleaños, la que iba a llevar al colegio. Era una tarta bastante grande. El bizcocho el típico 3, 2, 1 con cacao en polvo, muy blandito pero sin relleno para que no se pusieran perdidos. Hice una cobertura muy fina de chocolate fundido con un poquito de leche y la extendí muy fina por toda la tarta, con objeto de que se pegaran las galletitas con las que rodeé todo el bizcocho. En la parte superior puse unas grajeas de chocolate (lacasitos) y unas nubes chiquititas que venden para decorar pastelitos o añadir al chocolate o café.Pongo aquí las fotos, aunque quizás estarían mejor en otra pestaña.
martes, 5 de junio de 2012
Pan y tomate
Esta es una receta de la tradición toscana, se llama "Pappa al pomodoro" y es la cosa mas fácil que os podáis imaginar. No se si los antiguos campesinos toscanos la hacía exactamente así, pero me imagino que cada uno lo haría como le daba la gana... Este plato es también famoso por ser uno de los preferidos de los niños, y no me extraña! Pero lo mejor de todo es que es una plato practicamente gratis. Os doy los ingredientes y las cantidades que uso yo, pero está claro que dependerán del gusto y de otros factores que os comento mas adelante:
Ingredientes:
Pan duro: 250 gr*
Tomate triturado: 400 gr
Caldo vegetal: 750 ml **
Ajo: 2 ò 3 dientes***
Aceite de oliva: 70 / 80 ml
Albahaca: al menos 10 hojas
Sal, pimienta.
* Si el pan no está muy duro podéis tostarlo un poco en el horno
** Cuanto mas duro esté el pan mas caldo absorberá. Vale también 750 ml de agua con una pastilla y media de caldo.
*** Si es para los niños no exagereis con los ajos. podéis ponerlos enteros para luego quitarlos, si los encontráis.
Preparación:
Poner el aceite en una sartén alta o en una olla, sofreír los ajos. Añadir el tomate, rehogar un par de minutos. Añadir la albahaca, rompiendo algunas hojas con las manos. Sazonar y pepar.
Incorporar el pan duro cortado en rodajas finas. Darle unas vueltas para que absorba un poco del tomate. Cubrir con el caldo vegetal.
Cubrir y dejar cocer a fuego lento durante una hora. Como resultado el pan se tiene que desmoronar, pero quedar algunas cortezas y trozos enteros.
Se sirve rociada con un chorrito generoso de aceite de oliva cuanto mas bueno mejor.
Se un plato perfecto para comer recalentado o para congelarlo... Mas reciclado imposible!
Os lo recomiendo mas encarecidamente que nunca :)
Diana MR
domingo, 3 de junio de 2012
Tarta de chuches
Aquí os dejo unas fotos de mi primera tarta de chuches. Esta es una de las 4 tartas del cumpleaños de Arturo. La verdad es que quedó aparente pero me pasé comprando caramelos y tengo un saco lleno de gominolas, nubes, regaliz .....Las fotos no están muy allá, las hice en el sótano y no hay mucha luz.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Tarta de fruta
Sabéis esas tartas de las películas y de los dibujos animados que la señora orgullosìsima pone en el borde de la ventana para que se enfríe? Hoy os traigo una de ellas!
Tamizar la harina y unir con el azúcar, el aroma de vainilla (si es en polvo, si no luego junto a la mantequilla) y la pizca de sal.
Cortar la mantequilla a temperatura ambiente en daditos pequeños, unir a la mezcla anterior y trabajar con las manos poco y rápidamente hasta que queden del aspecto de migas.
Añadir el huevo y seguir trabajando con las manos hasta obtener una masa homogénea con la que se puede hacer una bola. Es importante amasarla lo menos posible para no estropear la mantequilla. Se puede hacer con el robot de cocina en un abrir y cerrar de ojos.
Hacer una bola con la masa, envolverla en film de cocina y dejarla reposar en el frigo media hora.
Pasado este tiempo, encender el horno a 180°C y sacar la bola del frigo. Ponerla entre dos hojas de papel de hornear para que no se pegue al rodillo y extenderla con éste. Debemos obtener un circulo de aproximadamente un centímetro de grosor y un diámetro unos 4 centímetros mas grande del fondo de la tartera, y reservar un trozo con el que luego haremos la decoración. Así que, una vez obtenido este circulo, quitar el folio superior y colocar el folio inferir y la masa en la tartera dándole la forma de ésta con los dedos.
Cubrir la superficie de la masa con la mermelada de la fruta preferida (la de la foto es mermelada de membrillo)
Extender con el rodillo la masa reservada, cortar tiras de aproximadamente un centímetro de ancho y colocarlas cruzadas sobre la tarta creando una decoración.
Hornear a 180°C, en el centro del horno, calor superior e inferior (como siempre hasta ahora) durante 25/30 minutos.
Enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarla. Espolvorear, si se quiere, con azucar glass. Consumir cuanto esté completamente fría, pero preferiblemente sin utilizar el frigorífico.
Nota: Si quereis evitar la mantequilla, ni que decir tiene que podeis utilizar la misma cantidad de margarina. Incluso el mismo peso (100 gramos) de aceite de girasol. En ambos casos, incluso despues del tiempo de reposo en el frigorifico, la masa serà un poco mas pegajosa y, por tanto, mas dificil de manipular.
Diana MR
Ingredientes para una tartera de 18 centímetros de diámetro:
Harina: 250 gramos
Mantequilla: 100 gramos
Azúcar: 80/100 gramos
Huevo: 1
Aroma de vainilla: c.n
Sal: Una pizca.
Mermelada de fruta: 350 gramos.
Azúcar glass, opcional: c.n.
Preparación:
Tamizar la harina y unir con el azúcar, el aroma de vainilla (si es en polvo, si no luego junto a la mantequilla) y la pizca de sal.
Cortar la mantequilla a temperatura ambiente en daditos pequeños, unir a la mezcla anterior y trabajar con las manos poco y rápidamente hasta que queden del aspecto de migas.
Añadir el huevo y seguir trabajando con las manos hasta obtener una masa homogénea con la que se puede hacer una bola. Es importante amasarla lo menos posible para no estropear la mantequilla. Se puede hacer con el robot de cocina en un abrir y cerrar de ojos.
Hacer una bola con la masa, envolverla en film de cocina y dejarla reposar en el frigo media hora.
Pasado este tiempo, encender el horno a 180°C y sacar la bola del frigo. Ponerla entre dos hojas de papel de hornear para que no se pegue al rodillo y extenderla con éste. Debemos obtener un circulo de aproximadamente un centímetro de grosor y un diámetro unos 4 centímetros mas grande del fondo de la tartera, y reservar un trozo con el que luego haremos la decoración. Así que, una vez obtenido este circulo, quitar el folio superior y colocar el folio inferir y la masa en la tartera dándole la forma de ésta con los dedos.
Cubrir la superficie de la masa con la mermelada de la fruta preferida (la de la foto es mermelada de membrillo)
Extender con el rodillo la masa reservada, cortar tiras de aproximadamente un centímetro de ancho y colocarlas cruzadas sobre la tarta creando una decoración.
Hornear a 180°C, en el centro del horno, calor superior e inferior (como siempre hasta ahora) durante 25/30 minutos.
Enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldarla. Espolvorear, si se quiere, con azucar glass. Consumir cuanto esté completamente fría, pero preferiblemente sin utilizar el frigorífico.
Nota: Si quereis evitar la mantequilla, ni que decir tiene que podeis utilizar la misma cantidad de margarina. Incluso el mismo peso (100 gramos) de aceite de girasol. En ambos casos, incluso despues del tiempo de reposo en el frigorifico, la masa serà un poco mas pegajosa y, por tanto, mas dificil de manipular.
Diana MR
martes, 29 de mayo de 2012
Salchichas al vino blanco
12 Salchichas frescas.
1 Cebolla
2 dientes de ajo ajos
1 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel
Pimienta en grano
Aceite de oliva
Perejil
Un pizca de sal
Un pizca de romero y tomillo (opcional)
Picar la cebolla en trozos no muy pequeños o incluso en juliana. Picar los ajos.
Sofreír la cebolla y los ajos en abundante aceite de oliva. Añadir las salchichas una a una y freír dándoles la vuelta para que se hagan por todos lados y cojan un poco de color. Añadir el vino blanco hasta cubrir las salchichas, unos granos de pimienta, un par de hojas de laurel, sal y perejil picado.
Dejar cocer a fuego medio/lento hasta que reduzca el vino, al menos durante 15 minutos.
Si se quedaran muy secas y aún no están tiernas y en su punto, se le puede echar un poco de agua. Si viéramos que la salsa va a quedar muy líquida, podemos añadirle un poco de espesante o bien una cucharadita de harina disuelta en un poco de agua fría, y cocer hasta que espese un poco, cuidando de que no espese demasiado porque cuando se enfríe la salsa cogería demasiado cuerpo.
Naranja con canela y miel
Me voy a atrever a poner en nuestro blog esta "receta" o esta idea, como queráis llamarla. Es más bien un recuerdo de los postres de papá, y aunque reconozco que es como si pusiera la receta de las fresas con azúcar creo que no está mal que en este blog aparezca uno de nuestros postres tradicionales o mejor dicho, una de nuestras formas de saborear la naranja.
Hay que partir de unas naranjas frescas y con sabor, en la naranja estará el éxito.
Pelar las naranja y eliminar toda la carne blanca. Cortar en rodajas no muy finas y disponer sobre una bandeja plana. Espolvorear canela, según el gusto, y bañar con un chorrito de miel suave, o azúcar si lo preferís. Podemos añadirle trocitos de nueces, pasas, .... En la preparación de la foto añadí unas almendras crocantis. Dejamos reposar un ratito en el frigorífico y !a comer!.
Os aseguro que si tenéis invitados que no las han probado se quedarán sorprendidos, al menos eso fue lo que me ocurrió una vez que vinieron a comer unos tios "venezolanos" de Manolo, simplemente !les encantó!
miércoles, 23 de mayo de 2012
Tarta de acelgas y ricota con base de patatas
No es que el planteamiento sea muy original, no al menos el relleno, pero ahí va la receta.
Ingredientes para la masa de la base:
125 gr. de puré de patatas en escamas.
2 huevos.
100 ml. de leche
sal a gusto.
(Nota: yo he usado puré instantáneo, pero también se puede hacer un puré de patatas tradicional, bien espeso, al que habría que añadirle los dos huevos).
Ingredientes para el relleno:
500 gr. de ricota (requesón es lo más parecido).
500 gr. de acelgas cocidas.
1 zanahoria rallada.
2 o 3 lonchas de jamón cocido.
1 huevo.
1 cucharada sopera de queso untable.
Pimentón ahumado, sal (si usamos el pimentón ahumado hay que tener cuidado con la sal), pimienta, curry a gusto.
Pasas y semillas, si nos gusta.
Queso en lonchas para cubrir.
(yo he hecho este relleno, porque tenía la ricota en casa, pero cualquier otro relleno le va bien, incluso se podría hacer un relleno como el de las empanadas gallegas).
Preparación:
- Hacemos primero la base de la tarta. Calentamos la leche, con la sal. Incorporamos las escamas de patata y los dos huevos. Lo mezclamos todo bien, mejor con las manos. Tenemos que obtener una masa parecida a la tradicional de harina, que si no se puede extender con el rodillo, al menos se deje extender con las manos sobre el molde elegido. Y eso es lo que vamos a hacer a continuación: extendemos la masa sobre el molde, previamente aceitado (si es con rocío vegetal, mejor). Podemos meterlo en el horno precalentado durante unos 5 minutos.
- Hacemos el relleno, que tampoco tiene grandes secretos: Mezclar todos los ingredientes. La ricota, si tiene mucho líquido, habría que exprimirla bien. Igual, con las acelgas, que tendremos que pasar por la batidora o picarla finíiiiiiiiiiiisima. A la mezcla de ricota y acelgas, le vamos añadiendo, la zanahoria rallada, las lonchas de jamón picado en cuadraditos pequeños (pero que se vean), el huevo, el queso untable y las especias y semillas que hayamos decidido echarle. Finalmente cubrimos todo con queso en lonchas y lo metemos en el horno, con una temperatura media, unos 10 o 15 minutos, lo que tarde la base en dorarse.
Y ya está. Nota: perdón por las fotos, pero no doy para mucho más. La tarta está mucho más rica que bien hechas las fotos.
sábado, 19 de mayo de 2012
Pastelitos de zanahoria
Venga, venga! Que el veranito ya está aquí y la zanahoria ayuda a broncearse!
Ingredientes para 8/10 pastelitos:
10 zanahorias
1 huevo
2 cucharadas de nata o queso cremoso
3 cucharadas queso en polvo (parmesano, por ejemplo)
2 cucharadas de cebolla picada
Romero, tomillo, salvia
Perejil
Sal y pimienta.
Preparación:
Lavar, pelar y cortar en rodajas las zanahorias. Ponerlas junto a la cebolla picada en una bolsa para hornear o en un recipiente con tapadera que adecuado para el microondas. Unir una ramita de romero y otra de tomillo, un par de hojas de salvia y sal y pimienta al gusto. Cubrir o cerrar la bolsa. Cocinar en microondas hasta que la zanahoria esté tierna (dependerá del grosor, pero si las cortáis finas deberían ser unos 5/7 minutos).
Una vez que las zanahorias estarán tiernas, colocarlas en un vaso para batidora. Añadir la nata o el queso cremoso y batir. Añadir el huevo, el perejil picado y el queso en polvo y continuar a batir hasta que no queden trocitos de zanahoria.
Colocar la crema obtenida en moldes de silicona para magdalenas, o algo parecido también adecuado para el microondas. Se puede también, claro, hacer uno grande en vez de muchos pequeños! Poner los moldes sobre un plato y cubrirlos con película transparente de cocina. Cocinar en microondas hasta que los pastelitos estén bastante compactos y se despeguen de las pareces de los moldes (unos 5 minutos).
Son buenos calientes, pero sobre todo el día después fríos de frigorífico!
Nota: No tengo ni idea de cuanto pesan 10 zanahorias. La próxima vez las peso, pero basta que sean medianas.
Si queréis los pastelitos mas compactos añadid tranquilamente un poco de harina (una cucharada o dos) y cocedlos algún minuto mas.
Diana
jueves, 17 de mayo de 2012
Alfajorcitos de chocolate
Los alfajores tienen un montón de variantes, ésta no es ni la mejor ni la peor, probablemente, pero es la que a mí más me ha gustado. La he sacado de la conjunción de varias recetas que he encontrado en internet y en revistas, así que es una receta ecléctica. La probé en el cumple de una de las niñas y tuvo muy buen recibimiento.
Ingredientes:
Para las tapitas:
200 grs. de harina común.
150 grs. de fécula de maíz (maicena)
1 cucharadita rasa de bicarbonato.
2 cucharadas de cacao amargo
1 cucharada de azúcar (podemos poner tres cucharadas de cacao dulce y olvidarnos de de esta parte)
un huevo
150gr. de manteca.
1 cucharadita de licor (yo le eché oporto), he puesto una cucharadita, pero se puede ser un poquito más espléndido y echar un pizquín más, incluso se puede sustituir por la misma cantidad de jugo de naranja.
2 cucharadas de leche (en caso de ser necesario)
Para el relleno (según gusto):
Dulce de leche
o Mermelada o Confitura de cualquier fruta (si es de membrillo, genial).
Para la cobertura (según gusto):
chocolate negro semiamargo o chocolate blanco o glacé o simplemente coco rallado.
Preparación:
Cómo ya se habrán imaginado, las tapitas de los alfajores son, realmente, dos galletitas, así que lo que vamos a hacer con esos ingredientes es ni más ni menos que una especie de galleta redondita y lisa.
1º. Mezclamos todos los ingredientes sólidos: harina, fécula, bicarbonato, cacao y azúcar (en caso de echarle).
2º Mezclamos todos los ingredientes líquidos (huevo, manteca derretida, licor, 1 cucharada de leche).
3º Juntamos las dos mezclas y amasamos como si se tratara de hacer galletas. La consistencia debe ser la misma, si es necesario echar una 1 cucharada más de leche, es el momento. La masa no se nos debe quedar pegada en las manos.
4º. Dejamos la masa en el frigorífico (entre media hora y una hora).
5º. Sacamos la masa del frigorífico y la extendemos con ayuda del rodillo. El grosor dependerá del tamaño del molde que vayamos a usar, cuanto más pequeño, menos grueso, evidentemente, como no lleva levadura no va a subir demasiado, pero lleva bicarbonato y eso siempre le da cierto empuje, así que si lo hacéis del tamaño de un mordisco, el grosor deberá estar entre 2 ó 3 mm. si lo hacéis de unos 5cm., el grosor será hasta de medio centímetro o un poco mayor. Estos que yo hice eran como de una monedita de 5 ó 10 centimos, así que los hice finitos. Mientras que cortamos, el horno se puede ir precalentando. Igual, igual que si hicierais galletitas.
6º. Acomodamos las tapitas sobre la bandeja del horno, con una pequeña separación entre ellas, para que cuando se dilate la manteca no se queden como una torta. Con 8 o 10 minutos en un horno normal a temperatura mínima será suficiente. Las sacamos del horno, y esperamos a que se enfríen.
Ya tenemos las tapitas hechas, ahora, empieza lo divertido.
En esta parte pueden colaborar los más pequeños de la casa, en este caso, aconsejo cubrir toda la mesa con plástico, y usar cuchillos o cucharitas desechables. Vamos a rellenar.
Vamos agarrando una tapìta, ponemos un poquito de dulce de leche, o de mermelada o de confitura y la cubrimos con otra tapita. Podemos hacerlo como si estuvieramos haciendo de forma industrial, primero todo el relleno de todos los alfajorcitos, luego toda la cobertura. Si tenemos un niño a mano, podemos hacer que él vaya rellenando, mientras que nosotras cubrimos.
Sea como fuera, cuando el relleno ya está en su lugar es el momento de pasarlo por la cobertura. Procuraremos cubrirlos bien. Conforme lo vamos pasando por el chocolate, lo vamos dejando sobre papel vegetal para que seque.
Luego si, queda alguno a esta altura, se pueden guardar en lugar hermético y alejado de golosos durante varias semanas. Si hace mucho calor, el mejor sitio es una lata dentro del frigorífico, o el fondo de una cueva, o en su ausencia, una despensa fresquita.
Se pueden hacer las tapitas y dejar el relleno para otro momento, en ese caso, guardamos las tapitas con las mismas precauciones que si guardaramos galletitas. Como aguantan mucho se pueden hacer y guardar algunas para días de lluvia o de aburrimiento extremo infantil, sacamos las tapitas, el relleno y tenemos por lo menos distracción para una hora o más, si enganchamos con la merienda.
Otra variante muy, muy apetecible son los alfajorcitos de maicena, en ese caso eliminamos por completo la harina común y usamos solo fécula de maíz (350 gr. de fécula de maíz), a mí los de maicena, me gustan sin cacao, pero hay gustos como colores...
Y hablando de colores, he visto que también se pueden cubrir con chocolate blanco coloreado o con azúcar glacé tintado, y sirven como souvenirs o pequeños regalos, quedan muy chics. He pensado hacer algunos, así que cuando los tenga subiré las fotos también.
Otra cosa, y ésta ya es la última, he etiquetado esta entrada como 'cocina argentina', pero, en realidad, los alfajores son bien andaluces, lo que pasa es que aquí se ha reconvertido y transformado y se han convertido en el dulce nacional.
Ingredientes:
Para las tapitas:
200 grs. de harina común.
150 grs. de fécula de maíz (maicena)
1 cucharadita rasa de bicarbonato.
2 cucharadas de cacao amargo
1 cucharada de azúcar (podemos poner tres cucharadas de cacao dulce y olvidarnos de de esta parte)
un huevo
150gr. de manteca.
1 cucharadita de licor (yo le eché oporto), he puesto una cucharadita, pero se puede ser un poquito más espléndido y echar un pizquín más, incluso se puede sustituir por la misma cantidad de jugo de naranja.
2 cucharadas de leche (en caso de ser necesario)
Para el relleno (según gusto):
Dulce de leche
o Mermelada o Confitura de cualquier fruta (si es de membrillo, genial).
Para la cobertura (según gusto):
chocolate negro semiamargo o chocolate blanco o glacé o simplemente coco rallado.
Preparación:
Cómo ya se habrán imaginado, las tapitas de los alfajores son, realmente, dos galletitas, así que lo que vamos a hacer con esos ingredientes es ni más ni menos que una especie de galleta redondita y lisa.
1º. Mezclamos todos los ingredientes sólidos: harina, fécula, bicarbonato, cacao y azúcar (en caso de echarle).
2º Mezclamos todos los ingredientes líquidos (huevo, manteca derretida, licor, 1 cucharada de leche).
3º Juntamos las dos mezclas y amasamos como si se tratara de hacer galletas. La consistencia debe ser la misma, si es necesario echar una 1 cucharada más de leche, es el momento. La masa no se nos debe quedar pegada en las manos.
4º. Dejamos la masa en el frigorífico (entre media hora y una hora).
5º. Sacamos la masa del frigorífico y la extendemos con ayuda del rodillo. El grosor dependerá del tamaño del molde que vayamos a usar, cuanto más pequeño, menos grueso, evidentemente, como no lleva levadura no va a subir demasiado, pero lleva bicarbonato y eso siempre le da cierto empuje, así que si lo hacéis del tamaño de un mordisco, el grosor deberá estar entre 2 ó 3 mm. si lo hacéis de unos 5cm., el grosor será hasta de medio centímetro o un poco mayor. Estos que yo hice eran como de una monedita de 5 ó 10 centimos, así que los hice finitos. Mientras que cortamos, el horno se puede ir precalentando. Igual, igual que si hicierais galletitas.
6º. Acomodamos las tapitas sobre la bandeja del horno, con una pequeña separación entre ellas, para que cuando se dilate la manteca no se queden como una torta. Con 8 o 10 minutos en un horno normal a temperatura mínima será suficiente. Las sacamos del horno, y esperamos a que se enfríen.
Ya tenemos las tapitas hechas, ahora, empieza lo divertido.
En esta parte pueden colaborar los más pequeños de la casa, en este caso, aconsejo cubrir toda la mesa con plástico, y usar cuchillos o cucharitas desechables. Vamos a rellenar.
Vamos agarrando una tapìta, ponemos un poquito de dulce de leche, o de mermelada o de confitura y la cubrimos con otra tapita. Podemos hacerlo como si estuvieramos haciendo de forma industrial, primero todo el relleno de todos los alfajorcitos, luego toda la cobertura. Si tenemos un niño a mano, podemos hacer que él vaya rellenando, mientras que nosotras cubrimos.
Sea como fuera, cuando el relleno ya está en su lugar es el momento de pasarlo por la cobertura. Procuraremos cubrirlos bien. Conforme lo vamos pasando por el chocolate, lo vamos dejando sobre papel vegetal para que seque.
Luego si, queda alguno a esta altura, se pueden guardar en lugar hermético y alejado de golosos durante varias semanas. Si hace mucho calor, el mejor sitio es una lata dentro del frigorífico, o el fondo de una cueva, o en su ausencia, una despensa fresquita.
Se pueden hacer las tapitas y dejar el relleno para otro momento, en ese caso, guardamos las tapitas con las mismas precauciones que si guardaramos galletitas. Como aguantan mucho se pueden hacer y guardar algunas para días de lluvia o de aburrimiento extremo infantil, sacamos las tapitas, el relleno y tenemos por lo menos distracción para una hora o más, si enganchamos con la merienda.
Otra variante muy, muy apetecible son los alfajorcitos de maicena, en ese caso eliminamos por completo la harina común y usamos solo fécula de maíz (350 gr. de fécula de maíz), a mí los de maicena, me gustan sin cacao, pero hay gustos como colores...
Y hablando de colores, he visto que también se pueden cubrir con chocolate blanco coloreado o con azúcar glacé tintado, y sirven como souvenirs o pequeños regalos, quedan muy chics. He pensado hacer algunos, así que cuando los tenga subiré las fotos también.
Otra cosa, y ésta ya es la última, he etiquetado esta entrada como 'cocina argentina', pero, en realidad, los alfajores son bien andaluces, lo que pasa es que aquí se ha reconvertido y transformado y se han convertido en el dulce nacional.
lunes, 14 de mayo de 2012
Cocina indie
Queridas amigas de "la mesa de la cocina", tras una larga ausencia por estos lares reaparezco con una nueva aportación, aunque en este caso no os traigo una receta sino una recomendación literaria: un nuevo libro de cocina. Normalmente no recomendamos libros de cocina pues hay tantos y algunos tan buenos que podría hacerse un monográfico sobre ellos, no obstante me permito esta licencia porque este no es un libro más es un libro original, diferente y divertido. Se trata de un libro en el que se mezclan platos de cocina y de los otros, de los que giraban y hacían sonar los discos... recetas, canciones, cocina y música: "Cocina indie" (publicado por la editorial Lunwerg) Cada receta viene acompañada de referencias a la música independiente descrito con un estilo fresco y desenfadado por el periodista Mario Suárez y todo ello aderezado por las magníficas ilustraciones de Ricardo Cavolo.
Creo que es un libro que va mucho con nuestro estilo, por eso lo dejo aquí, sobre nuestra mesa de la cocina, os animo a que lo abráis.
Ana M.R.
Creo que es un libro que va mucho con nuestro estilo, por eso lo dejo aquí, sobre nuestra mesa de la cocina, os animo a que lo abráis.
Ana M.R.
martes, 8 de mayo de 2012
Premio Best Blog
Muchas gracias a Las dulzuras de ángeles por habernos dado este hermoso (y dulce) premio. He visitado tu blog y me ha parecido genial. La elección de los doce blogs a los que vamos a pasarle este premio, voy a dejarla un tiempo en suspenso, porque somos muchas para decidirnos, vamos a deliberar y luego actuaremos según consenso. jejejeje. Dulzuras, seguiremos visitándote.
domingo, 6 de mayo de 2012
Galletas tiernas al chocolate blanco
Estas galletas, fruto de una serie de improvisaciones y rectificaciones, son sorprendentes no solo porque están buenísimas sino también porque no contienen ni mantequilla ni huevo. Os explico en primer lugar la receta final, pero también os explicaré a continuación una de las pruebas que hice, ya que el resultado es muy diferente y, francamente, no esta mal..
Cortar el chocolate en trozos pequeños y reservar.
En un cazo, calentar la nata y apagar el fuego antes de que empiece a hervir.
Incorporar los trozos de chocolate y mezclar hasta que esté completamente fundido y diluido en la nata.
Pasar a un recipiente frio, cubrir con papel de aluminio o film. Dejar enfriar una hora o dos.
Añadir el azúcar al compuesto de nata y chocolate. Mezclar bien.
Añadir también harina, esencia de vainilla y levadura y mezclar con una espátula. Será una masa demasiado pegajosa para trabajarla con las manos, pero intentad darle con la espátula las mismas vueltas que haríais con las manos, hasta que quede lisa y homogenea.
Si queréis añadir gotas de chocolate, almendras, nueces o algo parecido, éste es el momento. Yo prefiero gotas de chocolate.
Colocar la masa sobre un trozo de film, darle forma de bola y envolver bien. Meter en el frigorifico durante al menos una hora.
Precalentar el horno a 180°C
Si queréis hacer galletitas redondas podéis hacer con la masa bolas de unos 3 centímetros de diámetro, aplastarlas un poco y colocarlas bien separadas sobre papel de hornear en la bandeja del horno. Si preferís galletas cuadradas, extender la masa con el rodillo entre 2 folios de papel de hornear hasta un grosor de un centímetro, cortar los cuadrados del tamaño preferido y colocar sobre la bandeja del horno.
En cualquier caso, hornear unos 12 o 15 minutos, hasta que estén doraditas pero no marrones.
Sacar del horno y colocarlas para enfriar sobre una rejilla o, de todos modos, no en la bandeja del horno (que con su calor seguiría cociéndolas)
Receta de prueba: en una prueba precedente dejé la mezcla nata-chocolate enfriar en el frigo un día entero, adquiriendo una consistencia mucho mas densa. Gracias a esto conseguí hacer una masa frola bastante consistente con solo 275 gr de harina. Hice un cilindro que envolví en film y dejé reposar en frigo durante una hora. A continuación lo corté en rodajitas de un centímetro de espesor, que coloqué en la bandeja del horno y horneé a 180 °C durante solo 10 minutos. El resultado fue galletas muy finas y muy muy crujientes. Muy buenas de todos modos, pero prefiero la primera opción.
Diana MR
Ingredientes:
Nata liquida: 200ml
Chocolate blanco: 100 gr
Azúcar: 80 gr
Harina: 375 gr
Levadura: 2 cucharaditas
Esencia de vainilla.
Opcional: gotas de chocolate, almendras...
Preparación:
Cortar el chocolate en trozos pequeños y reservar.
En un cazo, calentar la nata y apagar el fuego antes de que empiece a hervir.
Incorporar los trozos de chocolate y mezclar hasta que esté completamente fundido y diluido en la nata.
Pasar a un recipiente frio, cubrir con papel de aluminio o film. Dejar enfriar una hora o dos.
Añadir el azúcar al compuesto de nata y chocolate. Mezclar bien.
Añadir también harina, esencia de vainilla y levadura y mezclar con una espátula. Será una masa demasiado pegajosa para trabajarla con las manos, pero intentad darle con la espátula las mismas vueltas que haríais con las manos, hasta que quede lisa y homogenea.
Si queréis añadir gotas de chocolate, almendras, nueces o algo parecido, éste es el momento. Yo prefiero gotas de chocolate.
Colocar la masa sobre un trozo de film, darle forma de bola y envolver bien. Meter en el frigorifico durante al menos una hora.
Precalentar el horno a 180°C
Si queréis hacer galletitas redondas podéis hacer con la masa bolas de unos 3 centímetros de diámetro, aplastarlas un poco y colocarlas bien separadas sobre papel de hornear en la bandeja del horno. Si preferís galletas cuadradas, extender la masa con el rodillo entre 2 folios de papel de hornear hasta un grosor de un centímetro, cortar los cuadrados del tamaño preferido y colocar sobre la bandeja del horno.
En cualquier caso, hornear unos 12 o 15 minutos, hasta que estén doraditas pero no marrones.
Sacar del horno y colocarlas para enfriar sobre una rejilla o, de todos modos, no en la bandeja del horno (que con su calor seguiría cociéndolas)
Diana MR
jueves, 26 de abril de 2012
Milanesas de pollo
La receta se cae de espaldas de lo puro fácil que es, pero es una de las comidas más puestas sobre las mesas argentinas, y la favorita de todos los niños.
Ingredientes:
Una pechuga de pollo cortada en filetes finos, como de medio centímetro (se pueden cortar más gruesos, pero tarda más en freírse)
Medio kilo de pan rallado (mejor si es de esos preparados que no chupan mucho aceite)
Dos huevos
Tres o cuatro cucharadas de leche (a veces, lo he sustituido por soda y también queda bien, pero no hay soda en todas partes y para mi gusto queda mejor la leche)
sal, pimienta, jugo de limón, hierbas provenzales (esto último es según gustos y a criterio de cada cual)
Preparación.
Antes de empezar, advertir que las Milanesas son en realidad filetes de carne empanados, se puede hacer con carne de vaca (en ese caso, mejor elegir los cortes de peceto y de cuadrada, no sé a qué parte de la vaca corresponde esto en España, pero si lo hacéis con vaca, que sean cortes no muy grandes y uniformes) yo sigo prefiriendo la de pollo, que, además, me sale mucho mejor.
Veamos cómo se hace.
Preparamos los filetes. Los cortamos como indiqué arriba. Los salpimentamos a gusto, les echamos las hierbas que queramos o tengamos a mano (admite también un pizquín de curry, pero no demasiado y hasta un poquito de mostaza, pero mejor no todo junto, también se le puede picar un ajo, pero para los niños, mejor no), le echamos también el limón y lo dejamos reposar mientras preparamos el huevo.
En un bol grande batimos los huevos con la leche, echamos una chispa de sal (algunos también le pican perejil y ajo, pero eso a gusto).
En otro recipiente que sea bajo y bien espacioso (para evitar las posibles guarradas, yo uso una bandeja) ponemos el pan rallado.
Y empezamos la parte divertida. Sobre la mesada ponemos en fila: el cacharro donde tengamos los filetes, el pan rallado, los huevos batidos y una fuente amplia para ir poniendo los filetes empanados (además, el plástico de cocina, por si tengo que ir haciendo capas de filetes, que no estén superpuestas unas con otras).
Tomamos un filete, lo pasamos por el pan, aplastamos el pan que se quede bien pegadito en el filete, luego lo pasamos por huevo y lo volvemos a llevar a la bandeja del pan, ahora, con la palma de la mano, aplastamos bien el pan en el filete, para que quede una capita bien adherida. Y lo ponemos en la bandeja dispuesta para poner los filetes. Cuando hayamos hecho esto con todo el pollo, mientras se calienta el aceite para freírlos, metemos los filetes en el frigo o en el congelador.
Se fríen en aceite bien caliente, no mucho aceite, lo justo para que estén cómodos en la sartén. También podemos optar por ponerlos en el horno, entonces hay que distribuir los filetes empanados en la bandeja del horno y rociarlos con aceite, lo justo y lo necesario.
El mejor acompañamiento es puré de patata, pero a los niños les encanta con patatas fritas, lo que pasa es que es mucho frito junto. Luego existen las variantes, por ejemplo, milanesa a caballo es con un huevo frito encima, milanesas napolitanas es con una rodaja de tomate y otra de queso derretido por encima. Las milanesas napolitanas mejor hacerlas en el horno, y cuando están doradas incorporales el tomate y el queso para que terminen de hacerse. También están riquísimas acompañadas con pimientos asados, aliñados con aceite y sal.
No importa que sobre, yo hago todas y luego las pongo en el frigo, partidas en tiras, las niñas se las van comiendo frías como quien come galletas.
Ingredientes:
Una pechuga de pollo cortada en filetes finos, como de medio centímetro (se pueden cortar más gruesos, pero tarda más en freírse)
Medio kilo de pan rallado (mejor si es de esos preparados que no chupan mucho aceite)
Dos huevos
Tres o cuatro cucharadas de leche (a veces, lo he sustituido por soda y también queda bien, pero no hay soda en todas partes y para mi gusto queda mejor la leche)
sal, pimienta, jugo de limón, hierbas provenzales (esto último es según gustos y a criterio de cada cual)
Preparación.
Antes de empezar, advertir que las Milanesas son en realidad filetes de carne empanados, se puede hacer con carne de vaca (en ese caso, mejor elegir los cortes de peceto y de cuadrada, no sé a qué parte de la vaca corresponde esto en España, pero si lo hacéis con vaca, que sean cortes no muy grandes y uniformes) yo sigo prefiriendo la de pollo, que, además, me sale mucho mejor.
Veamos cómo se hace.
En un bol grande batimos los huevos con la leche, echamos una chispa de sal (algunos también le pican perejil y ajo, pero eso a gusto).
En otro recipiente que sea bajo y bien espacioso (para evitar las posibles guarradas, yo uso una bandeja) ponemos el pan rallado.
Tomamos un filete, lo pasamos por el pan, aplastamos el pan que se quede bien pegadito en el filete, luego lo pasamos por huevo y lo volvemos a llevar a la bandeja del pan, ahora, con la palma de la mano, aplastamos bien el pan en el filete, para que quede una capita bien adherida. Y lo ponemos en la bandeja dispuesta para poner los filetes. Cuando hayamos hecho esto con todo el pollo, mientras se calienta el aceite para freírlos, metemos los filetes en el frigo o en el congelador.
El mejor acompañamiento es puré de patata, pero a los niños les encanta con patatas fritas, lo que pasa es que es mucho frito junto. Luego existen las variantes, por ejemplo, milanesa a caballo es con un huevo frito encima, milanesas napolitanas es con una rodaja de tomate y otra de queso derretido por encima. Las milanesas napolitanas mejor hacerlas en el horno, y cuando están doradas incorporales el tomate y el queso para que terminen de hacerse. También están riquísimas acompañadas con pimientos asados, aliñados con aceite y sal.
HORNAZOS DE SAN MARCOS
En algunos pueblos del valle del Almanzora, al igual que en tantos otros de toda España, es tradición salir un día al año de "meriendas", esto coincide con la festividad de algún santo y los vecinos suelen ir al campo o los cortijos a comer en familia o con los amigos. Es tradición llevar hornazos, que no es otra cosa que un bollo de aceite con un huevo cocido "incrustado". Ayer fue San Marcos, y este fin de semana los vecinos de algunos pueblos saldrán al campo de meriendas. Por eso, y en honor a ellos y a San Marcos os daré la receta de los Hornazos que preparé ayer mismo.
INGREDIENTES:
- 1 kg. de harina.
- 1 yogur natural.
- 3 huevos.
- 250 ml. de aceite de oliva frito frío.
- 125 g. de azúcar.
- 1 pastilla de levadura prensada.
- Raspadura de limón.
- Canela en polvo.
- Huevos para cocer (tantos como hornazos haya)
PREPARACIÓN:
La noche anterior prepararemos la levadura: disolveremos la pastilla de levadura en un vaso de agua tibia, con un poco de sal y parte de la harina que vamos a utilizar. Tenemos que conseguir una mezcla como papilla, ni líquido, ni sólido.
Lo dejamos en un recipiente y lo tapamos hasta el día siguiente. Durante la noche crecerá un poco y le saldrán como pompitas.
Para este paso también estaría bien usar la levadura natural de nuestros amores, que tanto nos gusta y admiramos las creadoras de este blog.
Al día siguiente empieza lo bueno: Mezclamos el resto de los ingredientes: el yogur, el aceite frío, los huevos batidos, el azúcar, la canela, la ralladura de limón... y agregamos la levadura que hemos preparado y removemos bien para que se mezcle homogéneamente.
A continuación añadiremos la harina poco a poco, mezclando bien hasta obtener una masa consistente, pero blanda. Manejable y nada pegajosa.
Le vamos a dar un respiro a la masa y la dejamos que "descanse" un buen rato tapada con film trasparente.
Aprovechamos este paréntesis para cocer unos huevos y dejarlos enfriar.
(mi truco: para dejar los huevos en su punto de cocción los meto en el cazo con agua y en cuanto empieza a hervir, bajo un poquito el fuego y los dejo así durante 8 minutos de reloj, exactos. Quedan en su punto perfecto de cocción)
A continuación, vamos a coger trozos de masa y prepararemos bollos del tamaño que queramos. Es una buena idea hacer bollitos pequeños y poner en el centro un huevo de codorniz, quedan muy graciosos y a los niños les gusta mucho.
"Ruth, que a mi no me hace gracia ponerle un huevo a un bollo..": No pasa nada! sin el huevo está igual de rico!
Dispondremos los bollos sobre la bandeja del horno y pintamos con huevo batido. Pondremos azúcar sobre ellos (con algría, en abundancia! que el azúcar le da su punto gracioso!).
Los hornearemos en el horno precalentado a 180º durante unos 30 minutos. Y listos!! buen provecho y feliz San Marcos!
--Ruth--
(esta receta la he encontrado en http://almeriapedia.wikanda.es/wiki/Hornazos_(Ser%C3%B3n) )
Etiquetas:
Bollería y pastas,
Cocina de Almería,
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04860 Olula del Río, España
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